De género en la Unión Soviética

En el contexto de la mayoría de mujeres de la Unión Soviética, el retroceso que sufrieron sus derechos unido a la propaganda que las devolvía a su papel tradicional dentro de la familia durante la época Stalin, no supuso una mejora en su calidad de vida por mucho que el Partido se empeñase en que así era, y aunque algunas mujeres lo ... De esta forma, la Unión Soviética se convirtió en la segunda economía más importante del mundo, después de Estados Unidos. Su producción industrial pasó de 5,5 por ciento a 20 por ciento ... Fernando L. Norat Pérez Departamento de Historia (Historia de Europa) Facultad de Humanidades . Resumen. Esta investigación explora las caracterizaciones de género en las caricaturas soviéticas de la revista Krokodil, apéndice de humor del periódico Pravda del Partido Comunista de la Unión Soviética, entre los años 1937 y 1957. El objetivo de la investigación es estudiar los roles de ... Laicismo; La ideología de género y la Unión Soviética: por qué el cardenal Cañizares tenía razón. El cardenal Cañizares está experimentando lo que le ocurre a todo aquel que se enfrenta a la ideología de género pero lejos de achantarse comparó esta ideología con la URSS, donde la familia fue destruida. El comunismo y la emancipación femenina. La Revolución Soviética fue un parteaguas en la historia universal de la opresión de las mujeres. Desde sus comienzos, la Unión Soviética postuló ... La ideología de género y la Unión Soviética: por qué el cardenal Cañizares tenía razón ... Por ello, la Unión Soviética fue el primer país en implantar el divorcio sin causa en 1918, el aborto libre hasta el tercer mes de gestación en 1920 y la equiparación total entre matrimonio y cohabitación en 1926. Vasili Efanov, Un encuentro inolvidable, 37 de 1936, óleo sobre lienzo, 270 x 391cm, 1936-37 Pueden encontrar el primer artículo de la serie, Hombres y mujeres en la Unión Soviética (I). La anarquía sexual, pulsando sobre el enlace. …durante años en nuestra difícil y heroica historia, no pudimos prestar atención a los derechos y necesidades… En el año de 1923 se creó la primera bandera de la Unión Soviética. Ahora bien, el 1 de febrero de 1924 el Imperio británico reconoció a la URSS. Al poco tiempo falleció Lenin lo que generó una etapa de inestabilidad política, especialmente entre Trotski y Iósif Stalin, quienes se nombraban herederos de Lenin. La fuerza laboral, que alcanzó 150 millones en el ocaso de la Unión Soviética, se dedicaba mayormente a la industria y en mucho menor medida a la agricultura. La Revolución Soviética fue un parteaguas en la historia universal de la opresión de las mujeres. Desde sus comienzos, la Unión Soviética postuló como uno de sus ejes rectores la igualdad de…

"El nuevo oscurantismo: La ofensa nuestra de cada día" por Oscar Larroca

2019.09.28 21:32 Enchilada_McMustang "El nuevo oscurantismo: La ofensa nuestra de cada día" por Oscar Larroca

El nuevo oscurantismo: La ofensa nuestra de cada día
Óscar Larroca
(Nota publicada en número 52 de "La Pupila")
Historia
"No existe la censura moral, solo la ideológica" Federico Fellini
La censura significa, ni más ni menos, la imposición de límites a la libertad de expresión. Antes bien, esa expresión puede estar habitada por la nobleza o ser denigrante y apologética de delitos. De todos modos, la censura a cualquiera de esas posibilidades expresivas será impuesta por sujetos con poder que han asumido la voluntad de silenciar todas las ideas contrarias a sus intereses, normas o convicciones religiosas. Esas ideas, controversiales y pasibles de ser censuradas se transmiten a través de la oralidad, la escritura o la imagen, siendo las artes (literatura y pintura, principalmente) los blancos preferidos por tiranos de diverso linaje. En efecto, al pincel, la pluma y la voz, se agregó un elemento tutelar: la tijera.
Podemos determinar los distintos tipos de censura en función de quienes la invocan: estatal y directa (como la llevada adelante por genocidas de la talla de Hitler y Stalin), estatal e indirecta (mediante recursos de amparo, decretos y leyes consensuadas en defensa de la minoridad y de una «moral media» pública), religiosa y directa (como la ejercida por la Santa Inquisición), y civil y directa (protagonizada por organizaciones civiles profascistas, organizaciones «familiares» provida, o colectivos de adscripción).
La censura moral estuvo ligada a las religiones monoteístas, las cuales han participado activamente durante siglos en la fiscalización de todo material producido por escritores, artistas visuales y dramaturgos. Así, se hizo tristemente famosa la «hoguera de las vanidades» organizada por Savonarola: un acto pedagógico y purificador hacia el pueblo florentino. Algo análogo a lo que en el transcurso de las centurias otros opresores han hecho usando también hogueras, potros de tormento, campos de exterminio, «justicias infinitas» y «guerras santas».
El argumento más utilizado a la hora de justificar la censura es la ofensa. En la Inglaterra del siglo XIX se pusieron de moda algunos eufemismos y circunloquios bajo ese fundamento. Llegó a ser impensable utilizar en sociedad la palabra leg (pierna), breast o su plural breasts (senos). Para que nadie pensara en las piernas, las de los pianos (piano legs) se disfrazaban con telas, y las patas de las mesas estaban cubiertas con largos manteles. Según el investigador G. Rattray Taylor, era incluso inaceptable preguntarle a una mujer en una cena: «May I serve you a leg of chicken?» («¿Le puedo servir una pierna de pollo?»). Tampoco se podía decir trousers (pantalones), mejor pues: femoral habiliments (prendas femorales).
En los países de habla hispana los rodeos léxicos se emplearon frecuentemente hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX. Los genitales, por obra y gracia del pecado original, se convirtieron en «partes pudendas», «las vergüenzas», «las partes menos honestas» y «las partes». Con la aparición de la censura como institución jurídica, los jueces debieron ser más precisos en la tipificación de las obras que incurrían en esa nueva figura delictiva. En principio, esta obligación legal y política por definir aspectos asociados a la ofensa o la discriminación fue asumida por el trabajo concreto (ad hoc) de los juristas que tienen por cometido trazar los límites de lo que es socialmente aceptable. Hasta el segundo tercio del siglo XX su trabajo consistía, en algunos casos, en determinar si el vello púbico podía ser mostrado en una escena cinematográfica, o cuándo exactamente un pene debía ser declarado en erección.
La Iglesia y el Estado han recorrido un imbricado y azaroso camino desde las persecuciones en tiempos del Imperio romano, pasando por el césaropapismo bizantino, las teocracias y el galicanismo, hasta los modernos Estados-nación, en los que el gobierno asume la totalidad del poder temporal en beneficio de la moral pública y la cohesión nacional por sobre la pluralidad de intereses y credos.
Volviendo al tema de la censura moral, en 1930, la Asociación de Productores Cinematográficos de Estados Unidos (MPPA) aprobó un código pudoroso, más conocido como Código Hays por el nombre de uno de sus mentores intelectuales, Will H. Hays, y conocido también como «La censura cinematográfica de Hollywood». Su marco regulatorio fiscalizaba las siguientes temáticas: crímenes, blasfemias, alcohol, danza, y, por cierto, el vestuario, la sexualidad y el desnudo. Hasta 1956 el código permaneció inalterado, pero entre ese año y 1963 tuvo sus modificaciones, inevitables, hasta su desaparición definitiva.
Medio siglo más tarde, la censura regresa de la mano de grupos que fomentan la corrección política y la defensa a todo aquel espectador que exprese haber padecido algún tipo de ofensa. Curiosamente, esos grupos pertenecen a movimientos políticos organizados vinculados a la izquierda, a la inversa de lo que sucedió históricamente donde los perseguidores estaban vinculados a corporaciones derechistas. Esta voluntariosa disposición de purificar de la plaza pública a los ofensores en nombre de «la verdad», se parece demasiado a la ideología totalitaria, hoy ejecutada por quienes ayer estaban comprometidos con la emancipación del sujeto. Obsérvese que estos colectivos progresistas son muy abiertos ante aquellas obras artísticas que evoquen el sadomasoquismo, la ingesta de drogas, la promiscuidad o la genitalidad (lo cual, en principio, habla acertadamente de quien no antepone «lo moral» por encima de la estética). A decir verdad, no manifiestan demasiados reparos ante la representación de la crudeza, la performance violenta o la pornografía. Solo disparan sobre la producción simbólica, por ejemplo, cuando el relato ofende a una raza (por ausencia, por contexto o por humor) o cuando ofende a la mujer (si el personaje es demasiado femenino, estereotipado o sumiso). También colocarán la mira sobre el autor de acuerdo a las acciones que llevó adelante en su vida privada.
“Dibujitos animados racistas y machistas”
Algunos colectivos afines a las minorías étnicas pidieron a Netflix que retire de su grilla la serie Friends, por considerarla racista y misógina. Al mismo tiempo aterrizaron en Hollywood para exigir a la industria del cine que incluya, para la elaboración de sus personajes de ficción, la diversidad racial, antropomórfica y sexual. Hay series para adolescentes como Popular (cuyo autor es Ryan Murphy, el libretista de Glee) en la que sus personajes son negros, coreanos, indios, latinos y descendientes de las tribus nativas de Norteamérica. También hay una cuota para adolescentes petisos (Zoey 101, de Nickelodeon) y otra para individuos transexuales. La señal FOX Premium anunció el comienzo de Pose, la primera serie subtitulada al español con lenguaje inclusivo («nosotres», «estimades amigues», etcétera). En Netflix sobreabundan los documentales apologéticos sobre drogas y las series con personajes homosexuales, pero al mismo tiempo la empresa cuenta con un «coordinador de intimidad» (un eufemismo para esquivar la palabra «censor»).
Con respecto a la «visibilización de la diversidad», esta no pasa por llevar a la ficción un personaje de cada etnia, género, cultura o talla corporal. La literalidad es patrimonio de la realidad (o de una parte de ella) pero no es un atributo de la ficción. Precisamente, esa cercanía con lo real ha provocado que algunos espectadores confundan simulacro con realismo, ficción con literalidad y humor con blasfemia. A tal punto que varios jóvenes estadounidenses exigieron a las autoridades de FOX y a los guionistas de la serie animada Los Simpsons que suprimieran de la serie al personaje Apu por considerarlo un estereotipo ofensivo hacia la raza india. Es decir, por un lado, existe un reclamo para que se habilite una cuota étnica y racial, pero por otro lado, si los guionistas incurren en alguna «broma cruel» (el italiano mafioso, el policía corrupto, el clérigo pedófilo, el indio lleno de hijos, la mucama mexicana) se evoca la etiqueta de la ofensa y se exige su retiro. En el año 2019, la empresa Disney decidió eliminar de Toy Story 2 una escena donde asoma un aparente hecho de acoso sexual. La escena transcurre dentro de la caja donde se encuentra Oloroso Pete y dos muñecas Barbie. Esto es lo que dice el muñeco: «Ustedes dos son de verdad idénticas. Puedo conseguirles un papel en Toy Story 3». Tras esta frase, el personaje mira a la cámara y advierte que lo están grabando: «Perdón. ¿Es la toma? Bueno, chicas. Fue un verdadero gusto. Y cuando quieran que les dé consejos de actuación será un placer ayudarlas». La escena hace referencia a lo que en Estados Unidos se conoce como casting coach, o «casting sábana» en el Río de la Plata, acoso denunciado por muchas actrices.
“Libros machistas para niños”
Una escuela pública de la localidad española de Sarriá (Barcelona) ha retirado de su biblioteca 200 títulos porque no son del agrado de los defensores de esta nueva agenda de derechos. «Cuentos emblemáticos como La leyenda de San Jordi, Caperucita roja o La bella durmiente son ejemplares de historias tóxicas en perspectiva de género». La censura se ha llevado a cabo después de un «análisis exhaustivo de su contenido» […] «Se ha concluido que la mayoría de los personajes femeninos son secundarios y se les atribuyen tareas de cuidados o maternidad o tienen roles relacionados con el amor» (sic). De hecho, solo el 11 % de los libros han sido considerados «positivos en perspectiva de género». Vale entender que estos personajes «positivos» carecen de relieve y conflictos: no tienen, por ejemplo, atributos vinculados al cuidado doméstico (de hermanos o ancianos), ni están vinculados a la maternidad («un estereotipo impuesto por el patriarcado y la heteronorma», dicen). La institución alega que «los cuentos que son sexistas pueden contribuir, a la larga, a actitudes machistas o, incluso, de violencia de género». Es decir, si un niño lee el «sexista» La bella durmiente, puede provocar que acabe siendo un maltratador de mujeres.
La crítica literaria española Ana Garralón se pregunta qué harán con los títulos censurados: ¿Acaso quemarlos, como hacían los nazis y los comunistas con los libros que consideraban incorrectos? La Constitución española ampara en su Artículo 20 el derecho a la creación literaria y prohíbe expresamente la censura previa, por lo que los censores se apresuraron a precisar que Caperucita roja finalmente no sería retirado, «si bien no había pasado el test» (sic).
Para Garralón, censurar libros destinados a los niños es una práctica tan arcaica como la historia del libro y de la pedagogía. A fines de la década de 1990 varios lectores se quejaron de que en el bestseller ¿Dónde está Wally? «aparecía una mujer en topless». Un poco de escándalo fue suficiente para «vestirla» en su siguiente tiraje de imprenta. Todo este control y amenazas veladas repercuten en los hacedores de libros: escritores, editores e ilustradores. La ambigüedad, necesaria en la literatura, empieza a evaporarse. El humor, que se basa en la parodia y en ridiculizar, es uno de los grandes ausentes. Y nadie quiere que le acusen de ofender a los demás.
En la década de 1980 se comenzó a utilizar en una universidad estadounidense el término «políticamente correcto» para evitar las ofensas, acaso como un reflote involuntario de los eufemismos creados por los ingleses a mediados del siglo XIX. En lugar de decir «negro» se debe decir «persona de color» o «afroamericano», entre otras recomendaciones de un muy extenso listado que busca suavizar los calificativos considerados como humillantes. En 1990, el comediante estadounidense James Finn Garner publicó un libro donde aplicaba esta norma. El volumen se tituló Cuentos infantiles políticamente correctos. El de Caperucita roja comienza así: «Érase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja, que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero no porque lo considerara una labor propia de mujeres, sino porque ello representaba un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad.»
Garralón observa que la literatura en general y los libros para niños en particular se empiezan a leer bajo una mirada hipersensible. Blancanieves es considerada inmoral por convivir con siete enanitos y, desde luego, se persigue a las princesas por perpetuar «modelos patriarcales» (excepto las que se «deconstruyen»: no se depilan las axilas y eructan). Como se sabe, paralelamente a la censura ejercida por «otro más poderoso» debemos considerar la autocensura: reflejo voluntario o involuntario en el autor como consecuencia de estos sojuzgamientos sociales. Por lo tanto ¿cómo escribir sin temor ante esa vigilancia en un mundo que está leyendo todo de manera literal?
En Alemania, un clásico como La pequeña bruja, de Otfried Preussler, está siendo revisionado para que se suprima del texto a dos personajes: un niño disfrazado de esquimal y otro de niño negro. La editorial negocia duramente con los herederos, quienes se defienden diciendo que el autor no era racista. Pero eso no será relevante: la policía del pensamiento tendrá la última palabra.
No importa la procedencia del escritor ni lo que hayas escrito, dice Garralón. Si el autor osó escribir la palabra «negro» para referirse a un personaje de piel negra, toda su obra será cuestionada. Los valores estéticos no son tomados en cuenta. Cada grupo, además, tiene una legión de «escritores» que inspeccionarán los cuentos (los libres de derechos de autor) para readaptarlos según sus consignas. El caso más reciente es una versión de El Principito, titulado La Principesa. Las autoras indican que, además de ser una traducción de género, «se reescribe con una mujer protagonista que viaja a planetas donde los oficios son desempeñados indistintamente por hombres y mujeres, donde los animales reciben un trato más amable que en la obra original y la rosa se ha transformado en un clavel» (sic). No es posible imaginar qué cosa podría haber respondido Antoine de Saint-Exupéry ante la frase «…los animales reciben un trato más amable que en la obra original…».
“Arte machista para adultos”
Hasta aquí, un ligero resumen de lo que acontece en el mundo editorial. ¿Pero qué sucede con aquellos artistas que nos han legado una obra artística extraordinaria pero sus vidas privadas son objeto de condena? En los últimos dos años, Gustave Courbet, Auguste Rodin, Pablo Picasso, Charles Dickens, Albert Einstein, James Joyce, Steve McQueen, Robert Crumb, Mick Jagger, Morgan Freeman, John Belushi, Quentin Tarantino, Jorge Lanata, Alfredo Casero, Ricardo Darín y Osvaldo Laport han sido algunos de los muchos creadores, políticos, actores, periodistas y hombres de ciencia señalados como misóginos.
En el Reino Unido, la Manchester Art Gallery retiró una pintura del prerrafaelista William Waterhouse, Hilas y las ninfas (1896), para «abrir un diálogo en torno al papel de la mujer en el arte». En España, doce mil personas firmaron un manifiesto para que se retirara de una muestra transitoria la pintura Térèse soñando (1938), de Balthus: una jovencita que deja ver, de manera provocativa, su ropa interior.
La lista no se detiene allí. Woody Allen ha sido descalificado como depravado y señalado como un sujeto execrable que mantuvo una relación incestuosa con su hija adoptada, mientras Kevin Spacey fue denunciado como acosador. El documental Leaving Neverland (Dan Reed, 2019) aborda en sus casi cuatro horas de duración los abusos sexuales perpetrados por Michael Jackson. Si bien todas estas conductas deben ser evaluadas y condenadas en los estamentos legales correspondientes, los activistas intentan desplazar el repudio hacia las creaciones artísticas de los acusados. Así, los detractores han presionado a las instituciones culturales, sellos cinematográficos y cadenas de distribución para que las obras de los nombrados fueran quitadas de las galerías (Pablo Picasso), se les rescindiera sus contratos cinematográficos (Woody Allen, Kevin Spacey) o se los purgara de alguna serie de dibujos animados (Michael Jackson). Resta saber quiénes son los mentores principales que —acechando bajo el argumento del oprobio y las prendas de la diversidad— contribuyen con cuantiosos recursos económicos para que toda esta cacería planetaria sea simultánea, sistemática y organizada.
“Racismo”
En mayo del año 2019, la escuela secundaria George Washington de la ciudad de San Francisco decidió invertir 600.000 dólares para destruir una serie de trece murales que cubren 150 metros cuadrados y narran la historia del primer presidente estadounidense, George Washington. El autor de las obras, Victor Arnautoff, fue un artista soviético que había emigrado a Estados Unidos y que en la década de 1930 pintó murales en edificios públicos para la Administración de Trabajo del gobierno, un proyecto de Franklin Roosevelt para darle empleo a artistas desempleados por la Gran Depresión. En los murales de Arnautoff, Washington les da órdenes a sus esclavos, los exploradores matan indios y el prócer aparece rodeado de sirvientes.
La escuela eliminó esas pinturas, no porque defiendan la idea de un prócer impoluto, sino porque «la presentación de minorías solo como víctimas es una agresión a nuestro alumnado. Queremos brindarles a nuestros alumnos un ambiente seguro» (sic).
En Uruguay, en el año 2018, se suscitó una polémica a propósito de un cartel en el que se muestra a una mujer negra amamantado a un bebé blanco. El afiche respondía a la convocatoria anual que hacen los organizadores de la fiesta de la Patria Gaucha, en Tacuarembó. El MIDES, a través de la ministra Marina Arismendi, lo consideró «racista y retrógrado» («Nos atrasa un siglo y medio», dijo la ministra). Del mismo modo que alguien podría haberse visto afectado por alguna razón genuina (tatarabuelos negros y esclavos), también se podría ver un homenaje a la relación desinteresada entre una nodriza y un niño que necesitaba alimento. Se podrá refutar que quienes así opinan tienen una mirada ingenua y pastoril a propósito del sufrimiento que padecieron los esclavos. Sin embargo, podría haber tanto racismo en quien pide que se retire la figura de la mujer negra, como en quien utilizó la estampa de la misma mujer para promover un evento folclórico.
La Diputada por el Partido Nacional, Gloria Rodríguez Santo (una legisladora de piel negra), escribió lo siguiente: «Es en esa imagen del “ama de leche”, quizás por nuestro orgullo de ser afrodescendientes, que vemos un mensaje mucho más profundo y positivo que a la época o a las prácticas nefastas a las que pueda retrotraer.»
En Londres, la guionista británica Karla Marie Sweet se quejó de que no entendía la ausencia de actores negros en la exitosa serie de HBO Chernóbil, basada en la tragedia ocurrida en 1986 en la central nuclear de la Ucrania soviética. Sweet explicó en Twitter que se sentía «decepcionada» al ver «un programa exitoso con un elenco masivo» que invisibiliza a «las personas de color» (sic). En respuesta, uno de los comentaristas le respondió: «No había personas “de color” porque en esa zona de la ex Unión Soviética el tipo racial predominante es el blanco-rubio». Luego de ese intercambio, la guionista restringió el acceso a su cuenta. Pero, como señalé más arriba, la censura está dirigida no solo a la obra, sino también a sus autores. Si esos creadores, además, tienen un oscuro pasado en sus vidas privadas, tanto mejor. En este momento de revisionismo, un grupo de historiadores descubrió —hurgando en documentos y testimonios de su biografía— que Mahatma Gandhi llegó a abrazar el racismo durante su juventud. El objetivo es desacreditar sus acciones y echar por tierra su consagración como sujeto pacifista y líder de masas.
“Ciencia racista y misógina”
Según relata el crítico Jorge Barreiro, un grupo de estudiantes de la Universidad de las Artes de Filadelfia pidió que no se dejara hablar, y que se despidiera, a la profesora —y feminista— Camille Paglia, una de sus académicas más prestigiosas, por sus críticas al feminismo hegemónico, a la teoría posmoderna del constructivismo sociocultural —personificado, según ella, en Foucault y Derrida— y a su oposición a la discriminación positiva en favor de las mujeres por considerarla una forma de minusvalorarlas. El rector se negó, finalmente, a las pretensiones censoras de los estudiantes. En algunas universidades australianas las carreras de los astrónomos y astrofísicos no dependen solo de sus méritos académicos, sino también de sus identidades personales —varón, blanco y heterosexual corren últimamente con desventaja— y de sus antecedentes en asuntos de «diversidad». Para aspirar a cargos y recursos —en astronomía— se exige al interesado que escriba una «declaración sobre diversidad» (sic).
A la psicóloga y socióloga estadounidense Linda Gottfredson le cancelaron una conferencia en la Universidad de Gotemburgo por sostener cosas tan «inauditas» como que hay evidencia de que algunas pautas conductuales no obedecen solo a construcciones sociales, sino también a factores genéticos. Se le comunicó que su invitación había sido anulada debido a las protestas de otros investigadores que sostenían que «las conclusiones no igualitarias» de Gottfredson contravenían las normas éticas del organizador. Pero la coerción hacia quienes piensan distinto no se suscita solo con la ciencia; el oscurantismo también afecta a principios democráticos y de igualdad largamente arraigados en nuestra tradición republicana, como la presunción de inocencia, el derecho a un juicio imparcial, y a la libertad de creación artística, que ya se suponía a resguardo de los imperativos religiosos o morales. La carrera académica del profesor y abogado Ronald S. Sullivan Jr., el primer decano negro de la historia de Harvard, llegó a su fin cuando las autoridades de la universidad anunciaron que no le renovarían su mandato. Su pecado fue el de haberse sumado al equipo de defensa de Harvey Weinstein, el productor de Hollywood acusado de abusos sexuales y que disparó la creación del movimiento #MeToo. Los estudiantes consideraron que Sullivan «ya no era de fiar como académico» (sic). Se deduce que, para las autoridades de Harvard, una conquista civilizatoria como la presunción de inocencia —rubricada en la Constitución— y el derecho a disponer de abogados defensores, son meros detalles que deben sacrificarse en el altar de la lucha contra el sexismo.
Hay muchos más ejemplos de descalificación moral hacia los científicos «heréticos». La prueba más categórica es la reciente creación de la revista Journal of Controversial Ideas, para que los académicos que escriben sobre temas controvertidos (¿habrá algún tema científico que no haya sido controvertido en algún momento?) puedan publicar… anónimamente. Entiéndase bien: se está empujando a quienes tienen el genuino derecho a discrepar a que lo hagan, pero desde las sombras.
Uno de sus promotores, el profesor de filosofía de la Universidad de Oxford, Jeff McMahan, recordó que «Las amenazas de fuera de la universidad suelen provenir más de la derecha. Las amenazas a la libre expresión y a la libertad académica en el seno de la universidad suelen provenir de la izquierda».
Según Barreiro, sobre el clima intelectual imperante en la facultad de Ciencias Sociales de Uruguay, el profesor Nicolás Trajtenberg ha llegado a sufrir la estigmatización y la descalificación de quienes no adhieren a las corrientes de la izquierda identitaria hegemónica. Cualquiera que se atreva a desafiar el canon —marxismo cultural, feminismo de género y políticas identitarias en general— es tachado de sexista, racista, homófobo, islamófobo o «neoliberal» —incluso fascista, llegado el caso— porque, cuando se va escaso de argumentos, no hay mejor recurso que la descalificación ad hominem, previa alegación de ofensa. La advertencia para los futuros investigadores es clara: hay temas «sensibles» que no conviene abordar. No decir en público lo que se piensa en privado por temor al descrédito o el estigma es una decisión bastante corriente. Esto erosiona la libertad académica y de expresión en general, el progreso del conocimiento y hasta algunos principios básicos del orden democrático. Todo hallazgo científico —tanto de las ciencias naturales como de las sociales— debería ser impugnado, contradicho o cuestionado. ¿Por qué no refutar a Carl, a Paglia, a Gottfredson y a Sullivan? ¿Qué mal podría derivarse de confrontar ideas rivales?
Los ya célebres «espacios seguros» que reclaman los estudiantes en los campus anglosajones no refieren solo al acoso sexual o a que las autoridades eliminen «murales ofensivos». Un «espacio seguro» es también aquel en el que el educando se halla «a resguardo de las ideas que le hacen mal» (sic). Por tanto, esas ideas se suprimen.
Corolario
La idea de ficción, que madura en la Europa medieval con la eclosión de la novela, se ha quebrantado de forma grave en el siglo XXI, lo cual atenta contra su sentido de existencia. Hoy, si esa ficción quiere dar lucha por su libertad —en el debido marco del respeto y de lo que se supone se debe interpretar por humor o estereotipo—, deberá enfrentarse a dudosas adaptaciones, modificaciones, y formar parte de listas negras o escraches. Hace un tiempo anduvo circulando en las redes sociales un listado de «las diez canciones más misóginas de la música uruguaya» (sic). En el podio se hallaba el tema La hermana de la coneja (Jaime Roos/ Raúl Castro), pero las más cuestionadas siguen siendo las letras de tangos. «El tango no ha ofrecido una imagen de mujer autónoma y de avanzada, sino que tiene un claro componente machista y paternalista en sus letras, pero queremos otro tango» (sic), reclamó la senadora uruguaya Constanza Moreira, volviendo a confundir ficción con literalidad y testimonio histórico con ofensa y culpa social.
Varios observadores han advertido que en la historia contemporánea, quienes mejor han aplicado la lógica de estas acciones censoras, han sido aquellos regímenes donde universidad pública, partido y Estado son uno solo.
En suma, cuando las estructuras de poder aspiran a la prolongación inerte de sus dogmas, el artista y su obra terminan impugnados o directamente eliminados. A ese artista entonces se le teme, como se le temió a Masaccio, a Klimt, a Bellmer, a Manet, a Zola y a Onetti. Varios de ellos, expatriados o encarcelados. El humor, el arte, la libertad de expresarse fundada en la lengua «convencional» y —sobre todo— en la capacidad de simbolizar, se arrojan a la censura. Así como el Ku Klux Klan ordenó una fogata con discos de los Beatles en Texas en 1966, los nuevos emisarios del oscurantismo procuran arrojar a una nueva hoguera las obras que no se ajustan a los parámetros de sus agendas progresistas.
En consecuencia, la censura contra un arte que no se aviene a sus esquemas siembra el desprecio por el arte y la cultura, elimina el diálogo, fomenta la intolerancia y promueve la violencia. Será el triunfo de una literalidad plana bajo el cercenamiento a las libertades. Será, en nombre de la ofensa, el triunfo del fascismo.
submitted by Enchilada_McMustang to uruguay [link] [comments]


2017.09.30 04:39 juan-lean [Efemérides] - 29 de septiembre

Un día como hoy se fundó la República de Entre Ríos:
En 1820, en contraposición del centralismo de Buenos Aires y el exilio de Artigas, el caudillo Francisco Ramírez fundó la provincia de la República de Entre Ríos. El nombre no provenía de intentos secesionistas por parte de Entre Ríos sino que se nombró en forma de protesta de las ideas monárquicas de Buenos Aires.
La República fue dividida en cuatro departamentos. Los comandantes que gobernaban los departamentos eran nombrados por el Jefe Supremo. Esta república, que contaba con reglamentos a manera de constitución, se mantuvo hasta la muerte de Ramírez, el 10 de julio de 1821. Poco después, el 26 de noviembre de ese año, Corrientes y Entre Ríos recuperaron su individualidad como provincias.
https://es.wikipedia.org/wiki/República_de_Entre_Ríos
https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_entre_Artigas_y_Ramírez
https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_provincia_de_Entre_Ríos
Otros eventos que ocurrieron en esta fecha:
Un día como hoy nació Miguel de Cervantes:
Miguel de Cervantes Saavedra fue un soldado, novelista, poeta y dramaturgo español. Él es el escritor más grande en el idioma español y uno de los novelistas preeminentes del mundo. Su influencia en la lengua española ha sido tan grande que el lenguaje se llama a menudo la lengua de Cervantes.
Su obra principal, Don Quijote, es considerada la primera novela moderna, un clásico de la literatura occidental, y se considera entre las mejores obras de ficción jamás escritas. En su honor, el Ministerio de Cultura de España nombró al Premio Miguel de Cervantes al premio más importante de Literatura en lengua española.
https://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_de_Cervantes
Otros nacimientos que ocurrieron en esta fecha:
Un día como hoy falleció Joaquim Machado de Assis:
Joaquim Maria Machado de Assis fue un escritor brasileño. Es considerado por la crítica como el más grande de la literatura de Brasil. Él escrito en prácticamente todos los géneros, siendo poeta, novelista, cronista, dramaturgo, contista, folleto, periodista y crítico literario.
Las obras de Machado tuvieron una gran influencia en las escuelas literarias brasileñas de finales del siglo XIX y principios del XX. En 1941, la Academia Brasileña de Letras fundó en su honor el Premio Machado de Assis, el premio literario más prestigioso de Brasil.
https://es.wikipedia.org/wiki/Joaquim_Machado_de_Assis
Otros fallecimientos que ocurrieron en esta fecha:
  • 1833— Fernando VII, rey de España en 1808 y entre 1814 y el año de su muerte (n. 1784).
  • 1902.— Emile Zolá, escritor francés (n. 1840).
  • 2011.— Hella Haasse, escritora neerlandesa (n. 1918).
submitted by juan-lean to notArgentina [link] [comments]


2017.09.02 23:39 SubotaiKhan Resumen de toda la Izquierda.

ADVERTENCIA: Este thread es largo, y no cuenta con un TL;DR al final. Lo siento mucho :(
EDIT: Me estan haciendo responder en el nombre del socialismo a sus preguntas, que me hace pensar que cuando haga un post sobre la derecha me van a hacer defender a Hitler y a Pinochet.
A raíz de mi thread anterior de politica, varios usuarios me preguntaron por mensaje privado mas info sobre corrientes socialistas. No soy socialista, pero supongo que un socialdemócrata puede cooperar de todas formas con aquellos que quieran saber mas. Así que me tome una semana en armar este thread. Mi idea es hacer posteriormente uno similar sobre la derecha, y si alguien quiere cooperar en ello, bienvenido sea.
Tomen este thread a modo de enciclopedia, no hace falta leérselo todo. Pero agradecería que antes de criticar o sugerir algo, lo lean. Ya me paso con el thread anterior que varias personitas lo criticaron sin haberlo leído, y me saco de quicio.
Le faltan algunas ideologías muy regionales, como por ejemplo Guevarismo, Polpotismo, Castrismo y otras ideologías eponimas. Pero seria ya demasiadoooooo trabajo D:
Agarren sus ushankas, sus botellas de vodka y pan relleno, que esto es laaaargo.
MARXISMO.
Este thread tiene que empezar con Marx. Y si sos de centro o de derecha y estas ya revolviendo los ojos, quédate un poco conmigo que puede que encuentres algunas cosas en la que vas a estar de acuerdo con Marx, y podes seguir siendo un cerdo burgués imperialista neoliberal menemista nazista neofascista después de todo.
Carlos Alias “el Barba” Marx leyó por mucho tiempo al filósofo conservador Hegel, de que le robo algunas ideas. (No sería el único filosofo bigotudo alemán que haría lo mismo. Nietzsche le robaría a Hegel su famosa frase de “Dios esta muerto”)
Que decía Hegel? Bueno, proponía algo llamado “dialéctica”, que sostiene que cosas como los pensamientos filosóficos van siendo moldedados por dos fuerzas opuestas. Primero tenemos una tesis, después una antítesis que rechaza la primera formulación, y finalmente la síntesis, es decir, la convergencia de estas dos fuerzas. Si uno mira la filosofía desde sus inicios hasta la contemporaneidad, puede notar que usualmente existía alguien que proponía, por ejemplo, que el conocimiento de la realidad solo puede ser obtenido por medio de la razón (Racionalismo de Descartes), a lo cual le siguieron gente que decía que la realidad solo se entiende gracias a la experiencia de cada uno (Empirismo de Hume), pero posteriormente, venia algún filosofo que conciliaba estas dos ideas, como era Kant, diciendo que ambas se complementaban.
Esta lucha de opuestos es la que toma Marx para su idea de la lucha de clases, la tesis es la clase opresora, la antítesis es la clase oprimida, y la síntesis es el resultado de esta lucha, una nueva sociedad producto de la revolución.
Y Marx utiliza la historia para explicar este fenómeno, a lo cual se le llama Materialismo histórico. Patricios y plebeyos, nobles y burgueses, burgueses y proletariado. Sus luchas provocaron el fin del dominio de la clase dominante según lo decía Marx.
Bueno, pero porque lo llama materialismo?
Materialista no significa que le gusta la plata y los regalos caros. No. Significa creer que la sociedad sienta sus bases en la clase de economía que una sociedad tiene. Si tu medio de producción es el feudalismo, vas a tener familias de 20 personas viviendo todos en una casa y trabajando la tierra para mantener al señor feudal y poder cosechar lo suficiente para la familia. Si tenes un sistema industrial, no vas a necesitar tanta gente, puede que con que solo trabaje el hombre de la casa basta, mientras la mujer se queda con los chicos criándolos para que puedan ser trabajadores en el futuro. En definitiva: Los medios de producción son la razón por la cual una sociedad es como es, la economía (la infraestructura como lo define Marx) define a la sociedad y la política (superestructura).
Es entonces, que con la dialéctica histórica, los oprimidos vencerán a los opresores. Esta es la evolución de la historia, de manera tal que el proletariado (proletariado viene de proles, es decir, que su única función en la vida es reproducirse para añadir más mano de obra) va a levantarse en contra del sistema, tal como hizo la burguesía contra la nobleza en la revolución francesa.
Marx no se lo podría definir como un “activista”, como una simple persona que le daba pena la gente trabajadora y por eso escribía las cosas que escribía. No, Marx era un sociólogo y filósofo, un científico de las ciencias sociales, que sostenía que todo esto era natural, el socialismo no es una fuerza opositora al capitalismo, sino el resultado de este. De esta manera sostiene que la gran revolución socialista no ocurriría en la Rusia Zarista, un imperio que en aquel entonces era una sociedad feudal, sino en Inglaterra, máximo exponente del capitalismo. En algún momento, por culpa de las contradicciones del mismo capitalismo, el sistema colapsaría, y de ahí se tornaría la sociedad capitalista en socialista, y posteriormente en una comunista. (Para saber la diferencia entre esos dos términos y como es que la revolución rusa surgió entonces, seguí leyendo)
Carlitos también nos da otros conceptos, como la plusvalía. Esta sería la ganancia que se queda el burgués, descontando todo lo que costo hacer el producto. Marx se pregunta porque es el burgués quien se queda con la mayor ganancia, cuando el trabajador recibe una ínfima parte, y es el quien da su fuerza de trabajo para producir los productos. Esta situación, que Marx lo considera una distorsión de la naturaleza humana, en la que el trabajador no recibe nada de las ganancias de lo que el mismo produce, se la llama alienación, y es esta contradicción del capitalismo la que llevaría consecuentemente al fin del mismo sistema.
SOCIALISMO y COMUNISMO
Con todo esto en mente, los socialistas son un AMPLIO grupo de ideologías diferentes, todas continuadoras de una manera u otra del trabajo de Marx. Todas concuerdan sin embargo que los trabajadores deben tomar en sus manos los medios de producción. El comunismo sería que, en virtud de que los trabajadores mismos controlan todo, la existencia del Estado se vuelve superflua, y entonces desaparecería el Estado debido a su inutilidad, no solo desaparece el Estado, sino las clases sociales y el dinero. Como lo dije en el anterior thread, NUNCA existió un Estado Comunista, porque sería un oxímoron, como decir un Estado Anarquista o una república monárquica.
Esta transición llamada socialista, del sistema capitalista al comunista es lo que sostienen todos los marxistas clásicos. Sin embargo, ciertos movimientos anarquistas de izquierda sostienen que no debe o se requiere tal transición, con una revolución basta.
LENINISMO: Como imagino que se darán cuenta, es originado en el pensamiento de Lenin en la primera etapa de la URSS, y como deben saber, la revolución rusa no fue formada por medios pacíficos, sino con el uso de la fuerza. Esta corriente cree en una democracia centralista. ¿Que es esto? La idea de que las opiniones y decisiones políticas nacen del consenso absoluto, y no de la deliberación individual de cada uno, y todos deben seguir esta idea acordada. ¿Cómo se alcanza un acuerdo? Por medio de la concientización de clase, de instruir a los proletarios en su lucha, tarea que debe ser realizada por el partido de la vanguardia, la clase política más avanzada y concientizada que instruye, pero no lidera, a los menos instruidos.
-Historia resumida: Lenin esta por morir, y deja la Unión Soviética en manos de León Trotsky, advirtiendo además de que Stalin es un sorete que hará lo que sea posible para llegar al poder. Cosa que finalmente ocurre, por lo cual León escapa a México, se pone de novio con una uniceja, y termina siendo asesinado por orden de Stalin-
MARXISMO-LENINISMO: Es la ideología que invento Stalin, que contaba con varias modificaciones que un marxista ortodoxo estaría de acuerdo. Básicamente propone dos cosas fundamentales:
1- La revolución socialista en un solo país, como contraposición a lo que Lenin y Trotsky sostienen, de una revolución internacional que derroque al capitalismo. El argumento de esta postura es que se debe consolidar el socialismo en un país, para después ayudar a la revolución socialista mundial. Esto implico que Stalin no apoyo causas revolucionarias en otros países, por eso no intervino en la Guerra del Corea. Si hubo intervencionismo ideológico en otros países, sobre todo en los países limítrofes, pero la finalidad era estratégica, era crear estado tapón (Véase la cortina de hierro​ o telón de acero) o disminuir la influencia de occidente.
2- El partido de la vanguardia debe asumir el liderazgo convirtiéndose en un sistema de partido único. Si parecía que existía una dictadura antes, ahora iba a haber efectivamente una dictadura.
De la ideología de Stalin, nace el Hoxhaísmo, que se define como continuadora, lo que le lleva a estar a favor del Maoísmo solo cuando Mao era cercano a Stalin, y volverse crítica del mismo cuando este se distancia. Además se opone contra todo tipo de revisionismo. Sostiene que cada país debe conseguir la revolución y gobierno socialista por sus propios medios. Critica a todo socialismo excepto el albano, al que lo considera el verdadero marxismo ortodoxo.
TROTSKISMO: León rechaza todo esto. Trotsky, para gran alivio del mundo capitalista, no llego al poder, porque de haberlo hecho, habría alentado revoluciones socialistas en todo el mundo, y no se habría detenido en el socialismo estatal burocrático que tenía Stalin (apodado como Estado degenerado de los trabajadores) cosa que Trotsky denunciaba como contrario al marxismo. La idea central de Trotsky es la revolución permanente, la idea de no detenerse, ni en el dónde ni el ahora, todo país capitalista debía transformarse en socialista, y los socialistas debían seguir en revolución hasta lograr el comunismo, es decir, una sociedad sin estado, dinero ni clases.
MAOISMO: La china comunista se distancia de Stalin, aunque mantiene algunos aspectos, como la idea del partido único y el socialismo en un solo país, pero estaba en contra de la centralización y del culto a la personalidad. También incluye otras ideas como la de Trotsky, la idea de una revolución permanente, que se realizó por otras revoluciones en el país
-La revolución cultural: Su finalidad era acabar con las diferencias entre las masas populares y el Partido, consistiendo en erradicar la cultura china de todas las influencias burguesas y anti socialistas, y se lo hizo de diversas maneras, como fue la destrucción de todo lo relacionado con el confucianismo, filosofía que apoyo el sino centrismo que tanto tiempo China conservó, el aislacionismo y creencia de que China es el centro del mundo, lo que género que fueran humillados por occidente en el conflicto de los Boxers y la Guerra del Opio. Esta revolución se llevó a cabo no solo quemando libros, censurando o matando gente, sino que se hizo también una migración de la población: Todo aquel intelectual, burgués, universitario y hasta funcionario político que nunca hubiese trabajado la tierra, fue obligado a trasladarse al campo para hacerlo. Además, se alentó a los jóvenes a que se opusieran a sus padres y maestros, a todas las enseñanzas de la antigua y milenaria China, se los sumó a las filas de los Guardias Rojos, quienes se organizaban para cometer actos de vandalismo (tanto de particulares como de museos, librerías e instituciones académicas) y persecución de quienes se oponían a los ideales socialistas.
-El Gran Salto hacia adelante: Proponía a diferencia de Stalin, una economía basada en la agricultura más que en la industria, y por ello se propusieron varias medidas en el país para radicalizar y llevar la revolución a los granjeros. Esto incluyó la “brillante” idea de matar diversos insectos y pájaros que consideraban una plaga, y la de producir más hierro que Gran Bretaña, y para ello se metió cualquier tipo de metal al horno, de mala o buena calidad, hierro chatarra hasta los utensilios de cocina y las herramientas de trabajo del campo. Esto, como se imaginaran, produjo hambrunas, y consecuentemente la mayor cantidad de muertes que un ser humano allá provocado. Por esta razón se dice que Mao mato más gente incluso que el Gran y todopoderoso Genghis Khan. (entre 18.000.000 y 32.500.000 personas, según distintas fuentes)
-Denguismo: Después de la muerte de Mao, Deng Xiaoping sucedió en el poder, y aunque era socialista, el proponía una mirada más pragmática a la revolución, y sosteniendo que no abandonaba la ideología de su antecesor, abrió China al mercado capitalista y lo modernizó todo, además creó el sistema de “un país, dos sistemas”, que crea esta inusual forma de gobierno que tiene hoy en día Hong Kong y Macau.
COMUNISMO PRIMITIVISTA: Se considera que las sociedades recolectoras-cazadoras no tienen jerarquías, divisiones sociales o un mercado como las sociedades capitalistas, por lo tanto, son las ideales.
COMUNISMO DE IZQUIERDA: No, no existe comunismo de derecha, solamente es un movimiento comunista que desconoce a la burocracia de los Estados socialistas (o mejor dicho, del marxismo leninismo), diciendo que esta clase de burocracia pertenece a la derecha, y que en el verdadero comunismo que sigue las ideas de Marx, se abogaría por la reducción del Estado, no su incremento. Este movimiento es influido por Rosa Luxemburgo.
Sostienen que todos estos Estados Socialistas que surgen en la guerra fría, son en realidad Estados Capitalistas. Están no solo en contra de la democracia, sino que consideran incluso a las uniones sindicales como reaccionarias o conservadoras. y por supuesto, apoyan la revolución mundial.
Una variante de esto es el Bordigismo, que estaba a favor de la democracia centralista de Lenin, y su vanguardismo, solo que este no votaria en elecciones parlamentarias, y se dedicaría a preservar los principios aceptados por los miembros, y buscar la cooperación con los demás. Ademas proponía que aunque se logre la eliminación de las clases y el estado, debería seguir existiendo una administración central no democrática que controle la sociedad, compuesta unicamente por aquellos mas aptos para el trabajo.
LUXEMBURGUISMO: Doña Rosa también se opone al nacionalismo y la represión del socialismo soviético, y está a favor de un socialismo internacional, proclamando que todos los trabajadores deben unirse y luchar contra sus opresores, haciendo en conjunto huelgas masivas. Ella propone que los trabajadores deben emanciparse ellos mismos, sin necesidad de un partido vanguardista.
COMUNISMO CONSEJISTA: Este se inspira en los escritos de Rosa Luxemburgo, y se opone a al comunismo de partido, y sostiene la creación de organismos auto organizados de la clase obrera, conscientes de su papel histórico. Esto difiere de los partidos de vanguardia, ya que el consejismo no busca dirigir o adoctrinar, sino aportar su experiencia a los obreros del mundo en su lucha contra la burguesía.
Otra distinción importante es que ellos creen en un movimiento obrero que unifique la lucha en todos los sectores de la sociedad, no solo en lo laboral, sino político, económico y social, un frente unido.
SOCIALISMO AUTOGESTIONARIO: Prominentemente en la Yugoslavia de Tito. Supone que el pueblo debe participar en las distintas comunidades cercanas a la vida cotidiana colectivizada, como los gremios, los grupos locales, las empresas (si, aceptaban la propiedad privada de medios de producción y en servicios, pero con restricciones, este sistema es social y se limita a aquello que no sean los servicios y empresas estatales.) y a niveles políticos superiores de los Estados, esto lo llama tricameralidad, o el sistema político en el que el poder legislativo se estructura en tres cámaras :
-Cámara baja o Parlamento cuyo objetivo es la representación ideológica a través de los partidos políticos.
-Cámara alta o Senado cuyo objetivo es la representación territorial en estados de tipo federativo/confederativo.
-Cámara socio-económica o laboral, cuyo objetivo es la representación laboral a través de los sindicatos.
Todas estas comunidades conforman una planificación descentralizada, opuesta al sistema burocrático soviético, e incluso se permite el capital extranjero invirtiendo en el país.
Abogaba además por una solidaridad internacionalista, en vez del internacionalismo proletario. No debe existir un dirigismo de otros movimientos socialistas, sino solidaridad con los distintos movimientos.
Entienden que el socialismo se ajusta de manera distinta a cada lugar donde se desarrolle, así que es flexible y más tolerante con otros movimientos socialistas en el mundo.
Además de Yugoslavia, este sistema se lo ve en el sionismo socialista, los kibutz que existen todavía. (Unrelated fact: Tengo una cliente israelita que vive en un kibutz. Parece bastante normal todo)
STRASSERISMO: El ala izquierdista del partido nazi que fue purgada por Hitler en la noche de los cuchillos largos. Strasser, su ideólogo, sostenía que se debía disolver no solo la sociedad capitalista, sino la industrial, proponiendo retornar al campo. También se propone la nacionalización de la economía alemana, con la finalidad de des proletarizar a la población, es decir, dejar de ser obreros para ser agricultor. Están en contra de los partidos políticos, de la censura, y a favor de un gobierno federal y centralizado.
NACIONAL BOLCHEVISMO: Realmente no puedo explicar esto. Son literalmente nazis comunistas, y Wikipedia me ayuda a penas aclarar que son.
“El nacional-bolchevismo es una corriente ideológica surgida en la década de 1920, ​como un intento de combinar la lucha social anticapitalista con el nacionalismo, tendencia que estuvo presente en diversos movimientos políticos alemanes y, en cierto modo, en determinados miembros del Partido Bolchevique ruso.
Según algunos autores, se trata de una ideología esencialmente fascista, mientras que otros lo consideran a medio camino entre el fascismo y el leninismo, ​por la combinación de su glorificación del Estado como guardián de la unificación de las tradiciones nacionales con la movilización social y el colectivismo, propios de un sistema socialista”
“El nacional-bolchevismo moderno es un movimiento dispar y a veces contradictorio, ya que se considera que integra las más diversas corrientes políticas, principalmente por las alianzas que se dieron en Rusia entre la extrema izquierda y la extrema derecha. Algunos analistas consideran el nacional-bolchevismo moderno como la expresión de la unión del neofascismo con el comunismo soviético”
Alexandr Dughin resume así al nacional-bolchevismo:
“Si liberamos al socialismo de sus aspectos materialistas, ateístas y modernistas, si rechazamos los aspectos de la Tercera Posición como el racismo y el nacionalismo corto de miras, llegamos completamente a una nueva ideología política. La llamamos la 'Cuarta Teoría Política [...] Su elaboración comienza del punto de intersección entre las diferentes teorías antiliberales del pasado (comunismo y Tercera Posición), acabando en el nacional-bolchevismo que representa el socialismo sin materialismo, al ateísmo, al progresismo, al modernismo y a las teorías de la Tercera Posición sin racismo y nacionalismo”
Funfact: El famoso ajedrecista Gary Kasparov es un dirigente del partido Nacional Bolchevique.
JUCHE: Corea del Norte. No podría llamarse ideología, ya que implica un cambio en toda la sociedad. Sostienen que las personas son responsables de su destino, y por lo tanto, son todos responsables del mantenimiento del Estado Socialista. Es sobre todo un movimiento patriótico y aislacionista, o mucho mejor expresado por el mismo Kim Il-Sung: "la independencia política, autosuficiencia económica y autodefensa militar".
Obviamente no es tan “el pueblo es el que gobierna” en la práctica, ya que Corea del Norte se gobierna bajo su Supremo Lider. Fun fact: El calendario Juche tiene su año 1 con el natalicio de Kim Il-Sung.
POSADISMO: Nuestro aporte al pensamiento socialista. Un argentino trotskista, llamado Juan Posadas, dijo que los extraterrestres estaban entre nosotros, y que estos eran mucho más avanzados que nosotros, y por lo tanto tenían una sociedad comunista, eran internacionalistas interplanetarios, ergo nuestros compañeros que nos ayudaran a lograr el comunismo mundial.
…Además de que hablan del socialismo traicionado de Trostky, y de que se requiere un nuevo orden socialista mundial, que según esta ideología está ganando terreno hoy en dia, que luchara contra el capitalismo con todo lo que tenga, incluso armas nucleares si hace falta.
SOCIALISMO DEMOCRÁTICO: Busca llegar a una sociedad socialista por medios democráticos. Varia de igual manera la definición de democracia… los más moderados creen en la democracia capitalista, mientras que otros sostienen establecer una democracia “real” por medios revolucionarios.
SOCIALISMO DEL SIGLO XXI: Actualmente en Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia. El cambio de paradigma del siglo anterior, como la muerte del bloque comunista, hace necesario replantear el socialismo en el mundo, y es por ello surge este nuevo socialismo. Su tesis es que el camino más expedito para alcanzar la sociedad más justa a la que todos anhelamos, se consigue con una alianza entre el socialismo y el liberalismo, una vez que el socialismo haya dejado a un lado al estatismo y el liberalismo haya dejado a un lado al capitalismo.
Esta ideología se sustenta en cuatro ejes: el desarrollismo democrático regional, la economía de equivalencias, la democracia participativa y protagónica y las organizaciones de base.
Desarrollismo democrático regional: Con bloques integracionistas como el Mercosur. Aca entra también la idea del bolivarianismo y la Patria Grande.
Economía de equivalencias: Propone lo que denomina una economía de valores fundado en el valor del trabajo que implica un producto o servicio y no en las leyes de la oferta y la demanda.
Democracia participativa y protagónica: La revolución debe ser democrática, sin uso de la violencia. Y esta democracia debe ser directa o al menos semi indirecta, con plebiscitos y referendums.
Organizaciones de base: Aquellas organizaciones cercanas a la comunidad, que agrupan a las personas en pos de lograr la coordinación de las masas, descentralización y autogobierno de la sociedad.
-Con todo esto de ideologías convirtiéndose en dictaduras, uno se pregunta que paso con la idea original de Marx del Comunismo, una sociedad sin Estado. Bien, ese es el problema que tiene la izquierda y una de las muchas razones por las cuales hay tanta desunión. Algunos movimientos decidieron abandonar la idea del socialismo y se volvieron capitalistas reformados, otros son fervientes anarquistas. Estas son sus ideologias-
SOCIAL DEMOCRACIA: Básicamente es el revisionismo extremo marxista, que, viviendo en Europa, durante la Guerra fría, y viendo las cosas que la URSS hacía, decidió que el socialismo no era tan buena idea, pero seguía criticando al capitalismo. ¿Resultado? Un sistema capitalista, Estado de Bienestar, ocupándose de temas como la educación, la salud y demás. Esta ideología prosperó enormemente en Europa y fue la mejor idea que se le ocurrió a occidente para evitar que los trabajadores cayeran en el extremismo del fascismo o el socialismo.
Se lo suele llamar “capitalismo humanizado” o incluso “socialismo de derecha”, aunque en realidad no buscan en lo absoluto la destrucción del capitalismo, sino que ven en a este modelo al mejor sistema para proveer riquezas a la sociedad. Los países nórdicos son el ejemplo Nº1 de esta ideología.
SOCIALISMO LIBERTARIO: Es un termino que agrupo varios movimientos socialistas o anarquistas. Están a favor de una mínima o ninguna intervención estatal, a favor de la industria y comercio comunitario. La gente se regula sola, y es la gente quien regula el comercio. No necesariamente están en contra de la propiedad privada y el dinero, sino en contra de las empresas privadas de la misma manera que se oponen al Estado.
ANARCO COMUNISMO: Volviendo al concepto puro de comunismo. Una sociedad sin clases ni dinero, donde existe una democracia directa, una sociedad horizontal, y asociaciones de trabajadores voluntarias, y una repartición de la riqueza basado en el principio de “de cada cual, según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades”. Difiere del comunismo clásico, ya que ellos están en contra del Estado Socialista, la revolución debe destruir el capitalismo y dar pie al comunismo, sin nada en el medio.
ANARCO SINDICALISMO: Similar al anterior. Son los sindicatos de trabajadores al poder, donde la democracia es directa y la sociedad es organizada por la industria, y no el comercio. Esta ideología propone que sean las uniones de trabajadores, y no los partidos políticos, quienes derriben al capitalismo.
ANARCO FEMINISMO: Creen que las mujeres serán finalmente libres cuando acaben con el capitalismo y el estado, expresiones de la dominación masculina, o patriarcado.
ANARCO ECOLOGISMO: No hace falta aclarar mucho, solo que muchos de ellos suelen estar incluso en contra de todo tipo de industria y tecnología, abogando por un anarco primitivismo, es decir, volver a ser una sociedad cazadora – recolectora.
ANARCO PACIFISMO: La abolición del Estado nos llevara a la paz según esta ideología, ya que es el Estado quien genera violencia, tanto como propia, como la impropia.
COLECTIVISMO: Similar al anarco comunismo, sin embargo, ellos no se oponen a la remuneración, pero creen que debe existir una propiedad colectiva de las empresas, por lo tanto, uno no podría crear una empresa con la remuneración percibida por el trabajo. Difieren entonces en que cada uno debe percibir no de acuerdo a sus necesidades, sino a su trabajo aportado.
MUTUALISMO: Aceptan el libre mercado, siempre y cuando estos sean administrados por los mismos trabajadores, y ellos sean responsables por las mismas compañías. Son reformistas y se oponen a la violencia para alcanzar la anarquía.
Porque hay tantos movimientos de izquierda? Por que no hay unidad? Es dificil de saber con exactitud porque. Mi teoria es que, debido a que el socialismo nunca logró arraigarse definitivamente, y su surgimiento nunca fue orgánico, sino por medio de la revolución, no se logró concretar la unidad. Cada corriente tiene su propia idea de como lograr esta sociedad utópica, y se reinventa acorde a las experiencias y condiciones sociales, economicas y politicas donde se desarrolla. Al capitalismo le paso algo similar en la revolución francesa, existieron varias ideologías en lucha, hubo purgas, guerras, imperialismo y todo como en el socialismo del siglo pasado, solo que sus ideas trascendieron efectivamente, y llegaron a tierras donde no existían monarcas y era mas facil ser burgués (las colonias).
El capitalismo evolucionó ahora, nunca se quedo en lo que era después de la primera revolución industrial, ya no tenemos solo proletarios, sino consumidores, distintas profesiones liberales, y un dinamismo social que evita en ocasiones el resentimiento de la clase obrera. Le es más difícil a la izquierda unirse y tener un gobierno estable como lo era antes. Puede que vivamos una revolución mundial socialista, pero como decía Marx, tal cosa iba a suceder después de que el capitalismo se viniera abajo orgánicamente, producto de sus propias contradicciones, y no porque un partido político llegue al poder proclamándose representante del pueblo.
submitted by SubotaiKhan to argentina [link] [comments]


2016.08.14 13:30 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 1 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Espartaco No. 45 Mayo de 2016
En la Declaración de principios y algunos elementos de programa, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) expone nuestra tarea de “construir partidos leninistas como secciones nacionales de una internacional centralista-democrática cuyo propósito es dirigir a la clase obrera a la victoria mediante revoluciones socialistas a través del mundo” (Spartacist [Edición en español] No. 29, agosto de 1998). Sólo mediante la toma del poder podrá el proletariado acabar con el capitalismo como sistema y abrir el camino hacia un mundo sin explotación ni opresión. Crucial para esta perspectiva es la lucha por la emancipación de la mujer, cuya opresión se remonta al comienzo de la propiedad privada y no podrá ser eliminada sin la abolición de la sociedad de clases.
La Declaración explica que nuestra meta en última instancia es la creación de una sociedad nueva, una sociedad comunista:
“La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría las bases para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, y la abolición misma del significado social de la raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, llevando a una emancipación jamás imaginada del potencial humano, y a una ola monumental de avance de la civilización. Sólo entonces será posible realizar el desarrollo libre de cada individuo como la condición para el desarro- llo libre de todos”.
La mayoría de las organizaciones que se hacían llamar marxistas solían aceptar la meta de una sociedad comunista, aunque no coincidieran en nada más. Pero desde el colapso de la Unión Soviética en 1991-1992 esto ya no es así. Sólo la LCI se adhiere a la perspectiva del comunismo mundial que expusieron por primera vez Karl Marx y Friedrich Engels.
Este clima ideológico de la “muerte del comunismo” ha llevado a que prevalezcan nociones falsas y estrechas de lo que es el marxismo. En la conciencia popular, el comunismo ha quedado reducido a la nivelación económica (igualdad en un nivel bajo de ingreso y de consumo) bajo la propiedad estatal de los recursos económicos. Por el contrario, la base material para el cumplimiento del programa marxista es la superación de la escasez económica mediante el aumento progresivo de la productividad del trabajo. Para realizarse plenamente, ello exige varias generaciones de desarrollo socialista basado en una economía colectivizada a escala mundial. Así, se desarrollará una sociedad en la que el estado (aparato coercitivo especial que defiende el orden de la clase dominante a través de destacamentos de hombres armados) se habrá extinguido, la filiación nacional habrá desaparecido y la institución de la familia —principal fuente de la opresión de la mujer— habrá sido remplazada por medios colectivos para cuidar y socializar a los niños y por la más amplia libertad en las relaciones sexuales.
El marxismo y la “naturaleza humana”
En el pasado, los intelectuales que consideraban semejante sociedad indeseable y/o imposible, no dejaban de reconocer que era eso lo que los marxistas llamaban comunismo. Por ejemplo, en El malestar en la cultura (1930), una exposición popular de su concepción del mundo, Sigmund Freud ofrece una breve crítica del comunismo. No hay evidencia de que haya estudiado las obras de Marx y Engels ni de que haya leído las de V.I. Lenin y otros líderes bolcheviques. Su comprensión (e incomprensión) del comunismo le era común a muchos intelectuales europeos y estadounidenses de su tiempo, independientemente de sus convicciones políticas.
Freud basaba su crítica del comunismo en el punto de vista de que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano” y concluía que el proyecto comunista de una sociedad armoniosa contravenía la naturaleza humana:
“No me concierne la crítica económica del sistema comunista; no me es posible investigar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y conveniente; pero, en cambio, puedo reconocer como vana ilusión su hipótesis psicológica. Es verdad que al abolir la propiedad privada se sustrae a la agresividad humana uno de sus instrumentos, sin duda uno muy fuerte, pero de ningún modo el más fuerte de todos. Sin embargo, nada se habrá modificado con ello en las diferencias de poderío y de influencia que la agresividad aprovecha para sus propósitos; tampoco se habrá cambiado la esencia de ésta... Si se eliminara el derecho personal a poseer bienes materiales, aún subsistirían los privilegios derivados de las relaciones sexuales, que necesariamente deben convertirse en fuente de la más intensa envidia y de la más violenta hostilidad entre los seres humanos, equiparados en todo lo restante. Si también se aboliera este privilegio, decretando la completa libertad de la vida sexual, suprimiendo, pues, la familia, célula germinal de la cultura, entonces, es verdad, sería imposible predecir qué nuevos caminos seguiría la evolución de ésta; pero cualesquiera que ellos fueren, podemos aceptar que las inagotables tendencias intrínsecas de la naturaleza humana tampoco dejarían de seguirlos”.
Freud entendía correctamente que en la visión comunista de la sociedad futura la familia se habrá extinguido y habrá una “completa libertad de la vida sexual”. La visión de Freud era incorrecta en tanto que los marxistas reconocen que la familia no puede simplemente abolirse; sus funciones necesarias, especialmente la crianza de la siguiente generación, deben ser remplazadas por medios socializados de cuidado infantil y trabajo doméstico.
Si bien Freud ya no tiene la autoridad ideológica que solía tener, la idea de que la “naturaleza humana” hace imposible un mundo comunista sigue siendo común, aunque los argumentos específicos puedan diferir. Los marxistas, en cambio, insistimos en que es la escasez material lo que da lugar a las salvajes reyertas por los recursos escasos. Es por ello que el comunismo es concebible sólo con un nivel sin precedentes de abundancia material, acompañado de un inmenso salto en el nivel cultural de la sociedad. Es la existencia de las clases, actualmente en la forma de un orden capitalista-imperialista obsoleto, lo que infesta a la sociedad humana con brutalidad y violencia. Como escribió el autor marxista Isaac Deutscher en “Sobre el hombre socialista” (1966): “utilizan el homo homini lupus [el hombre es el lobo del hombre] como grito de guerra contra el progreso y el socialismo y agitan al espantajo del eterno lupus humano en provecho del verdadero y sanguinario lupus del imperialismo contemporáneo”.
Para Freud, la “agresión innata” de las relaciones sexuales era el problema con la naturaleza humana. ¿Cuál es la realidad? La patología social asociada a lo que Freud percibía como rivalidad sexual tendría poca razón de ser en una sociedad comunal plenamente libre en la que la vida sexual fuera independiente del acceso al alimento, la vivienda, la educación y demás necesidades y comodidades cotidianas. Cuando la familia se haya extinguido junto con las clases y el estado, la crianza comunal que la remplace llevará a una nueva sicología y cultura entre la gente que crezca en esas condiciones. Los valores sociales patriarcales —“mi” mujer, “mis” hijos— se desvanecerán junto con el sistema opresivo que los genera. La relación de los niños entre sí y con las personas que les enseñan y guían serán multilaterales, complejas y dinámicas. Es la institución de la familia lo que ata al sexo y al amor a la propiedad, con todo lo que salga de la camisa de fuerza de la monogamia heterosexual considerado “pecado”.
La familia bajo el capitalismo es el principal mecanismo de la opresión de la mujer y de la juventud, atada por innumerables lazos interrelacionados con las operaciones básicas de la economía de “libre mercado”. La familia, el estado y la religión organizada conforman un tripié de opresión en el que se sostiene el orden capitalista. En los países del Tercer Mundo, el atraso y la pobreza arraigados, promovidos por la dominación imperialista, conducen a prácticas horriblemente opresivas como el velo, el precio de la novia y la mutilación genital femenina.
En las sociedades capitalistas avanzadas, como la estadounidense, podría pensarse que la gente lleva una vida complicada, más parecida a las presentadas en programas de televisión como Modern Family o Transparent que a la comedia de los años cincuenta Papá lo sabe todo. Sin embargo, las decisiones personales de la gente están constreñidas por la ley, la economía y los prejuicios de la sociedad de clases; esto es especialmente cierto en el caso de la clase obrera y los pobres. Remplazar la familia por instituciones colectivas es el aspecto más radical del programa comunista, y el que traerá los cambios más profundos y drásticos en la vida cotidiana, incluida la de los niños.
Nuestros oponentes en la izquierda y la cacería de brujas antisexo
En la actualidad, la visión de una sociedad sin la institución opresiva de la familia ya no puede hallarse en la gran mayoría de los que dicen estar por el marxismo, el socialismo o la liberación de la mujer. Hace ya décadas que los estalinistas, con su dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, renunciaron al entendimiento de que era necesaria una sociedad socialista global para conseguir la plena liberación humana, incluyendo la de la mujer. Una consecuencia de ello fue la rehabilitación estalinista de la opresiva familia como un pilar “socialista”. En “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer” (Spartacist [Edición en español] No. 34, noviembre de 2006), tratamos esta cuestión a profundidad.
Hoy, otros supuestos marxistas, entre ellos algunos que afirman ser trotskistas, simplemente siguen la doctrina feminista liberal (burguesa) prevaleciente en cuanto a la liberación de la mujer, apoyando implícitamente a las instituciones de la familia y el estado burgués. Un ejemplo de ello lo dan las reacciones histéricas de nuestros oponentes ante nuestra defensa de los derechos de la North American Man/Boy Love Association (Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Muchachos, NAMBLA), que está por la legalización del sexo consensual entre hombres y muchachos, así como de otros perseguidos por su “depravación” sexual. La LCI se ha opuesto consistentemente a la intervención del gobierno en la vida privada y exige derogar todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas” consensuales, como la prostitución, el consumo de drogas y la pornografía.
Los aullidos de muchos radicales y feministas contra NAMBLA expresan los “valores familiares” que impulsan los políticos e ideólogos burgueses. Durante décadas, la reacción antisexo patrocinada por el gobierno ha tomado varias formas: el prejuicio fanático antigay, una cacería de brujas contra los trabajadores de las guarderías, la prohibición de que se distribuyan entre adolescentes anticonceptivos e información sobre el control de la natalidad, y el encarcelamiento de “desviados”. Este asalto reaccionario estuvo acompañado por terrorismo extralegal, como las bombas en las clínicas de aborto. Gran parte de esta persecución busca fortalecer al estado burgués en su regulación de la población y difundir el pánico como una distracción de la verdadera brutalidad de la vida en esta sociedad retorcida, cruel, prejuiciosa y racista.
En artículos anteriores, hemos explorado algunas de las ambigüedades de la sexualidad en una sociedad donde las deformidades de la desigualdad de clase y de la opresión racial y sexual pueden producir mucho sufrimiento personal y cosas desagradables. Hemos afirmado que, mientras que el abuso infantil es un crimen horrendo y cruel, muchos encuentros sexuales ilegales son totalmente consensuales y no producen por sí mismos ningún daño. La mezcolanza deliberada de todo lo que vaya desde las caricias mutuas entre hermanos hasta la violación horrenda de un niño pequeño por parte de un adulto crea un clima social de histeria antisexo en el que los perpetradores de la violencia real contra los niños a menudo quedan impunes. Hemos señalado que las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos como el Homo sapiens claramente no encajan en la rígida monogamia heterosexual decretada por la moral burguesa.
Como medida básica de defensa frente a la persecución estatal de los jóvenes que quieren tener sexo (así sea sexting), nos oponemos a las reaccionarias leyes de la “edad de consentimiento”, con las que el estado decreta cierta edad arbitraria a partir de la cual permite el sexo, sin importarle que dicha edad cambie con el tiempo y varíe de un estado a otro en EE.UU. Al tratar esas cuestiones, nos ubicamos firmemente en oposición al estado capitalista y todos sus esfuerzos por reforzar y sostener el orden burgués explotador. Ésa es la aplicación, bajo las actuales circunstancias, de nuestra meta de la libertad sexual para todos, incluyendo a los niños y los adolescentes, en un futuro comunista. Esto tiene una importancia particular para los jóvenes adultos, de los que se espera que pasen los años que siguen a la pubertad bajo el yugo de la dependencia de sus padres. Llamamos por estipendios plenos para todos los estudiantes como parte de nuestro programa por una educación gratuita y de calidad para todos, para que los jóvenes puedan ser genuinamente independientes de sus familias.
Por el contrario, la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se niega a llamar por la abolición de las leyes de la edad de consentimiento actuales. En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [La juventud, la sexualidad y la izquierda], la dirigente de la ISO Sherry Wolf blande su pica contra el partidario de NAMBLA David Thorstad por ser “el más ardiente y añejo defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Wolf cita su propio libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation (Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT, Haymarket Books, 2009): “Un consentimiento genuino, libre de la desigualdad de poder, no puede dárselo un niño a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, las relaciones entre adultos y niños no son las de individuos iguales en lo emocional, lo físico, lo social ni lo económico. Los niños y los púberes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder para tomar decisiones realmente libres respecto a sus relaciones con adultos. Sin eso, no puede haber consentimiento genuino”.
¿“Decisiones realmente libres”? Pocas relaciones entre adultos cumplirían con esta definición de consentimiento. En los hechos, Wolf pone a los jóvenes menores de 18 años y a sus parejas a merced del estado burgués. El único principio guía para toda relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el acuerdo y entendimiento mutuo entre todas las partes involucradas— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual.
El que la ISO abandone a los jóvenes al opresivo status quo sexual refleja su acomodación a los prejuicios del orden capitalista y las actitudes atrasadas de la población en general. En última instancia, viene de la vieja oposición de la ISO a toda perspectiva de movilización revolucionaria de la clase obrera hacia la toma del poder y la creación de un estado obrero —la dictadura del proletariado— que abra el camino hacia una sociedad comunista. Para la ISO, el socialismo es más o menos la aplicación acumulada de la “democracia” a todos los sectores oprimidos, entre los cuales la clase obrera es simplemente uno más. La ISO procura presionar a los capitalistas para que reformen su sistema de explotación. Su perspectiva de la liberación de la mujer refleja la misma fe conmovedora en las fuerzas de la reforma.
Por qué los marxistas no somos feministas
Cosa interesante, en los últimos años la ISO ha estado discutiendo en las páginas de su periódico, el Socialist Worker, acerca de las teorías sobre la liberación de la mujer. Parece ser que su motivación es el deseo de abandonar su postura anterior de oposición al feminismo como una ideología burguesa, para poder adoptar activamente la etiqueta de feminista o “feminista socialista”. Por ejemplo, en una charla de la conferencia Social-ism de la ISO en 2013 (publicada en “Marxism, Feminism and the Fight for Liberation” [Marxismo, feminismo y la lucha por la liberación], socialistworker.org, 10 de julio de 2013), Abbie Bakan sugirió: “La afirmación teórica de que hay bases para un enfoque marxista coherente que esté por la ‘liberación de la mujer’, pero contra el ‘feminismo’, carece de sentido”. (Hasta marzo de ese año, Bakan había sido una destacada partidaria de los International Socialists [Socialistas Internacionales] de Canadá, primos políticos de la ISO.)
La reciente adopción teórica explícita por parte de la ISO del “feminismo socialista” no es más que otra cubierta para el mismo contenido liberal. Sin embargo, nos ofrece la oportunidad de reafirmar la vieja posición marxista respecto a la familia y enfatizar que la emancipación de la mujer es fundamental para la revolución socialista e inseparable de ella. Contra lo que dice la ideología feminista, la plena igualdad legal no basta para superar la opresión de la mujer, que está profundamente enraizada en la familia y la propiedad privada.
Como siempre hemos enfatizado, marxismo y feminismo son viejos enemigos políticos. Eso requiere una explicación. En Estados Unidos y otros lugares se ha vuelto común aplicar el término “feminista” a quienes piensan que hombres y mujeres deberían ser iguales. Sin embargo, al lidiar con la desigualdad, el feminismo acepta los confines de la sociedad capitalista existente. Como ideología, el feminismo nació a finales del siglo XIX, reflejando las aspiraciones de una capa de mujeres burguesas y pequeñoburguesas que reclamaban sus prerrogativas de clase: derecho a la propiedad y a la herencia, acceso a la educación y las profesiones, y derecho al voto. Los marxistas buscamos mucho más que esta limitada idea de “igualdad de género”.
Los marxistas reconocemos que la liberación de la mujer no puede ocurrir sin la liberación de toda la raza humana de la explotación y la opresión: ése es nuestro fin. Hace bastante más de un siglo August Bebel, el dirigente histórico del Partido Socialdemócrata de Alemania, lo explicó claramente en su libro La mujer y el socialismo (1879), un clásico marxista. Reeditada varias veces, esta obra fue leída por millones de obreros de distintas generaciones antes de la Primera Guerra Mundial. La riqueza de su visión de la emancipación de la mujer no puede hallarse en ninguno de los escritos de la ISO al respecto:
“[La mujer] elegirá para su actividad los terrenos que correspondan a sus deseos, inclinaciones y disposiciones y trabajará en las mismas condiciones que el hombre. Lo mismo que todavía será obrera práctica en cualquier oficio, durante otra parte del día será educadora, maestra, enfermera, y durante otra parte ejercitará cualquier arte o ciencia y cumplirá en una cuarta parte cualquier función administrativa”.
—La mujer y el socialismo (Ediciones de Cultura Popular, 1978)
Lo que es especialmente significativo de la descripción que hace Bebel de la naturaleza emancipadora del trabajo en la sociedad socialista es que se aplica igualmente a los hombres. Eso apunta al núcleo del motivo por el que marxismo y feminismo son mutuamente excluyentes y de hecho antagónicos. Los feministas consideran que la división básica de la sociedad es entre hombres y mujeres, mientras que los socialistas reconocemos que los obreros de ambos sexos deben luchar juntos para acabar con la opresión y la explotación que sufren por parte de la clase capitalista.
Marx desvirtuado
En su giro teórico a favor del “feminismo socialista”, la ISO está promoviendo el libro Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory (Marxismo y la opresión de la mujer: Hacia una teoría unitaria, Haymarket Books, 2013) de Lise Vogel. Publicado originalmente en 1983, el libro se reeditó como parte de la serie Historical Materialism con una introducción encomiástica de dos académicos canadienses partidarios del ultrarreformista New Socialist Group (Nuevo Grupo Socialista). Incluso hace 30 años, el medio “feminista socialista” al que se dirige Vogel ya se había disuelto en la nada. Pero, dado que Vogel pretende representar un polo marxista dentro del movimiento o corriente intelectual “socialfeminista”, hoy a la ISO le cuadra promover su libro.
En la sección introductoria del libro, Vogel se deslinda ecuánimemente tanto de los feministas no marxistas como de los marxistas no feministas. Se fija como su tarea principal analizar el carácter de la opresión de la mujer dentro de la estructura y dinámica del sistema económico capitalista. Su tratamiento de Marx y Engels es confuso, contradictorio y rimbombante. Se enfoca principalmente en la relación entre el trabajo doméstico y la reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Para Vogel, la opresión de la mujer se reduce estrechamente al trabajo doméstico (no pagado). Afirmando explícitamente que “la categoría de ‘la familia’...es insuficiente como punto de partida analítico”, Vogel pasa por alto las cuestiones más amplias del papel de la familia en la opresión de la mujer y los niños y su importancia como sostén clave del orden capitalista. La familia sirve para atomizar a la clase obrera y propagar el individualismo burgués como barrera a la solidaridad de clase.
Su concepción estrecha de la opresión de la mujer no impide a Vogel calumniar a Engels como “determinista económico”. Simplemente deja de lado los aspectos culturales y sociales incluidos en la riqueza de los argumentos que Engels presenta en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). Para tomar un ejemplo, Vogel se queja de que Engels “no vincula claramente el desarrollo de una esfera especial relacionada a la reproducción de la fuerza de trabajo con el surgimiento de la sociedad de clases o quizá la sociedad capitalista”. Aparentemente, esto significa que Engels no muestra cómo el surgimiento de la sociedad de clases llegó a pesar sobre el papel de la mujer en la crianza de los hijos. Esto simplemente no es verdad.
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Engels describe cómo la familia se originó en el neolítico cuando la sociedad se dividió en clases por vez primera. Apoyándose en la información disponible en aquella época, Engels se basó mucho en el trabajo pionero de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del norte del estado de Nueva York para entender las sociedades primitivas sin clases. Engels describió cómo la invención de la agricultura creó un excedente social que permitió, por primera vez, el desarrollo de una clase dominante ociosa que vivía del trabajo ajeno. La familia, específicamente la monogamia de la mujer, fue necesaria para asegurar la transmisión ordenada de la propiedad y el poder a los herederos del patriarca, la siguiente generación de la clase dominante. Si bien es mucho lo que se ha descubierto sobre las primeras etapas de la sociedad humana desde tiempos de Engels, su entendimiento fundamental ha resistido la prueba del tiempo.
Vogel no analiza la función social de la familia para la clase obrera bajo el capitalismo, donde sirve para criar a la siguiente generación de esclavos asalariados. En El capital, Marx explicó que el costo de la fuerza de trabajo está determinado por el costo de manutención y reproducción del obrero: sus gastos cotidianos, su capacitación y el sostén de su pareja y sus hijos. Para aumentar la ganancia, los capitalistas buscan bajar el costo del trabajo: no sólo de los salarios que pagan a los bolsillos de los obreros, sino también de los servicios como la educación y la salud públicas, que son necesarios para la manutención del proletariado.
El feminismo a veces critica algunos aspectos de la familia, pero en general sólo para quejarse de los “roles de género”, como si el problema fuera una discusión sobre el estilo de vida respecto a quién debe lavar los platos o darle al bebé su mamila. El problema es la institución de la familia, que integra a la gente a la sociedad desde la infancia de manera que acate ciertas normas, respete a la autoridad y desarrolle los hábitos de obediencia y deferencia que son tan útiles a la obtención de ganancias por parte de los capitalistas. La familia le es invaluable a la burguesía como reserva de pequeña propiedad privada y en algunos casos de pequeña producción, operando como freno ideológico a la conciencia social. Vogel pasa por alto estas cuestiones y se enfoca estrictamente en el “trabajo doméstico” no pagado de la mujer.
El fin último
La posición de Vogel es incluso más débil en lo que toca al fin último de la liberación de la mujer. Esto se ve especialmente en lo que no dice. Vogel divorcia la emancipación de la mujer de la superación de la escasez económica y del remplazo del trabajo enajenado —tanto en la fábrica como en el hogar— por el trabajo creativo y gratificante. Tanto el fin último de una sociedad comunista como los medios básicos para lograrlo quedan fuera de los confines intelectuales del “feminismo socialista” de Vogel.
Cuando Marx y Engels explicaron que suscribían un entendimiento materialista de la sociedad y del cambio social, no se referían sólo al capitalismo y las sociedades de clase anteriores (como el feudalismo). También proporcionaron un entendimiento materialista de la futura sociedad sin clases. De hecho, ésa era su diferencia fundamental con las principales corrientes socialistas de principios del siglo XIX —los owenistas, fourieristas y saint-simonianos— como las resumió Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico (originalmente parte de su polémica de 1878, Anti-Dühring). Marx y Engels reconocían que una sociedad socialista —entendida como la etapa inicial del comunismo— requeriría un nivel de productividad del trabajo muy superior incluso a la de los países capitalistas más avanzados de hoy. Esto se logrará mediante una expansión continua del conocimiento científico y su aplicación tecnológica.
Vogel no comparte esa concepción. Esto queda particularmente claro en su análisis de los primeros años de la Rusia soviética. Expresando un gran aprecio del entendimiento que tenía Lenin de la opresión de la mujer y de su compromiso por superarla, cita con aprobación un discurso de 1919, “Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética”:
“Todas ustedes saben que incluso cuando las mujeres gozan de plenos derechos, en la práctica siguen esclavizadas, porque todas las tareas domésticas pesan sobre ellas. En la mayoría de los casos las tareas domésticas son el trabajo más improductivo, más embrutecedor y más arduo que pueda hacer una mujer. Es un trabajo extraordinariamente mezquino y no incluye nada que de algún modo pueda contribuir al desarrollo de la mujer.
“En la prosecución del ideal socialista, queremos luchar por la realización total del socialismo, y se abre aquí un amplio campo de acción para la mujer. Realizamos ahora serios preparativos a fin de desbrozar el terreno para la construcción del socialismo, pero la construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos logrado la completa igualdad de la mujer, y cuando acometamos las nuevas tareas junto con la mujer, que habrá sido liberada del trabajo mezquino, embrutecedor, improductivo”.
Vogel presenta equivocadamente a Lenin como una voz solitaria clamando en el desierto e implica que el principal obstáculo para superar la opresión de la mujer en los primeros años de la Rusia soviética era ideológico: las generalizadas actitudes patriarcales entre los hombres de la clase obrera y el campesinado combinadas con una supuesta indiferencia por la liberación de la mujer entre los cuadros, mayoritariamente varones, del Partido Bolchevique. Vogel escribe:
“Los señalamientos de Lenin respecto al machismo nunca tomaron forma programática, y la campaña contra el atraso ideológico masculino nunca pasó de ser un tema menor en la práctica bolchevique. Sin embargo, sus observaciones sobre el problema representaron una admisión extremadamente inusual de la seriedad del mismo... Las contribuciones teóricas de Lenin no lograron dejar una impresión duradera”.
De hecho, el gobierno soviético realizó enormes esfuerzos para aliviar a la mujer obrera de la carga del trabajo doméstico y la crianza de niños mediante el establecimiento de cocinas comunales, lavanderías, guarderías, etc. Tanto los bolcheviques como la Internacional Comunista establecieron departamentos especiales para el trabajo entre las mujeres. Durante los primeros años del estado obrero soviético, el Zhenotdel estuvo activo tanto en las regiones europeas como en las del Asia Central.
Los límites de las medidas liberadoras del gobierno comunista bajo V.I. Lenin y León Trotsky no fueron ideológicos, sino producto de condiciones objetivas: la pobreza de recursos materiales, agravada por años de guerra imperialista y guerra civil. En un ensayo de 1923 titulado “De la vieja a la nueva familia”, incluido en la compilación de 1924 Problemas de la vida cotidiana (una obra que Vogel no menciona siquiera), Trotsky explicó:
“En principio, la preparación material de las condiciones para un nuevo modo de vida y una nueva familia no puede separarse tampoco del trabajo de la construcción socialista. El estado de los trabajadores necesita mayor prosperidad con el fin de que le sea posible tomar seriamente en sus manos la educación pública de los niños y aliviar asimismo a la familia de los cuidados de la limpieza y la cocina. La socialización de la familia, del manejo de la casa y de la educación de los niños no será posible sin una notable mejoría de toda nuestra economía. Necesitamos una mayor proporción de formas económicas socialistas. Sólo bajo tales condiciones, podremos liberar a la familia de las funciones y cuidados que actualmente la oprimen y desintegran. El lavado debe estar a cargo de una lavandería pública, la alimentación a cargo de comedores públicos, la confección del vestido debe realizarse en los talleres. Los niños deben ser educados por excelentes maestros pagados por el estado y que tengan una real vocación para su trabajo”.
La escasez material fue fuente de otro ámbito importante de desigualdad entre los hombres y las mujeres en los primeros años de la Rusia soviética (y por extensión en todo estado obrero económicamente atrasado). Se trata de la escasez de la mano de obra altamente calificada que requiere conocimientos y capacidades técnicas avanzados. A los obreros industriales calificados y los miembros de la intelectualidad técnica (ingenieros, arquitectos, etc.) había que pagarles salarios más altos que a los obreros no calificados, aunque la diferencia era mucho menor que en los países capitalistas. Este sector mejor pagado de la fuerza de trabajo, heredado del pequeño sector capitalista moderno de la Rusia zarista, era predominantemente masculino. Aunque se hicieron esfuerzos dirigidos a corregir esto, al joven estado obrero le faltaban los recursos materiales para educar y entrenar a las mujeres para que se volvieran maquinistas e ingenieras en cantidades suficientes a fin de superar el predominio masculino del trabajo calificado.
El libro de Vogel concluye con una proyección de cómo será la transición al comunismo tras el derrocamiento del capitalismo:
“Ante la terrible realidad de la opresión de la mujer, los socialistas utópicos del siglo XIX llamaron por la abolición de la familia. Todavía hoy, su drástica exigencia sigue teniendo adeptos entre los socialistas. En cambio, el materialismo histórico plantea la difícil cuestión de reducir y redistribuir simultáneamente el trabajo doméstico conforme éste se va transformando en un componente integral de la producción social en la sociedad comunista. Así como en la transición socialista ‘el estado no es “abolido”, sino que se extingue’, así también el trabajo doméstico debe extinguirse. Por lo tanto, durante la transición al comunismo una administración adecuada del trabajo doméstico y el trabajo femenino será un problema clave de la sociedad socialista, pues sólo sobre esta base pueden establecerse y conservarse las condiciones económicas, políticas e ideológicas de la verdadera liberación de la mujer. En el proceso, la familia, en su forma histórica particular como una unidad social basada en el parentesco para la reproducción de fuerza de trabajo explotable en la sociedad de clases, también se extinguirá, y con ella tanto las relaciones familiares patriarcales como la opresión de la mujer” [énfasis en el original].
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
submitted by ShaunaDorothy to communismo [link] [comments]


2016.06.07 04:08 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 1 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Espartaco No. 45 Mayo de 2016
En la Declaración de principios y algunos elementos de programa, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) expone nuestra tarea de “construir partidos leninistas como secciones nacionales de una internacional centralista-democrática cuyo propósito es dirigir a la clase obrera a la victoria mediante revoluciones socialistas a través del mundo” (Spartacist [Edición en español] No. 29, agosto de 1998). Sólo mediante la toma del poder podrá el proletariado acabar con el capitalismo como sistema y abrir el camino hacia un mundo sin explotación ni opresión. Crucial para esta perspectiva es la lucha por la emancipación de la mujer, cuya opresión se remonta al comienzo de la propiedad privada y no podrá ser eliminada sin la abolición de la sociedad de clases.
La Declaración explica que nuestra meta en última instancia es la creación de una sociedad nueva, una sociedad comunista:
“La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría las bases para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, y la abolición misma del significado social de la raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, llevando a una emancipación jamás imaginada del potencial humano, y a una ola monumental de avance de la civilización. Sólo entonces será posible realizar el desarrollo libre de cada individuo como la condición para el desarro- llo libre de todos”.
La mayoría de las organizaciones que se hacían llamar marxistas solían aceptar la meta de una sociedad comunista, aunque no coincidieran en nada más. Pero desde el colapso de la Unión Soviética en 1991-1992 esto ya no es así. Sólo la LCI se adhiere a la perspectiva del comunismo mundial que expusieron por primera vez Karl Marx y Friedrich Engels.
Este clima ideológico de la “muerte del comunismo” ha llevado a que prevalezcan nociones falsas y estrechas de lo que es el marxismo. En la conciencia popular, el comunismo ha quedado reducido a la nivelación económica (igualdad en un nivel bajo de ingreso y de consumo) bajo la propiedad estatal de los recursos económicos. Por el contrario, la base material para el cumplimiento del programa marxista es la superación de la escasez económica mediante el aumento progresivo de la productividad del trabajo. Para realizarse plenamente, ello exige varias generaciones de desarrollo socialista basado en una economía colectivizada a escala mundial. Así, se desarrollará una sociedad en la que el estado (aparato coercitivo especial que defiende el orden de la clase dominante a través de destacamentos de hombres armados) se habrá extinguido, la filiación nacional habrá desaparecido y la institución de la familia —principal fuente de la opresión de la mujer— habrá sido remplazada por medios colectivos para cuidar y socializar a los niños y por la más amplia libertad en las relaciones sexuales.
El marxismo y la “naturaleza humana”
En el pasado, los intelectuales que consideraban semejante sociedad indeseable y/o imposible, no dejaban de reconocer que era eso lo que los marxistas llamaban comunismo. Por ejemplo, en El malestar en la cultura (1930), una exposición popular de su concepción del mundo, Sigmund Freud ofrece una breve crítica del comunismo. No hay evidencia de que haya estudiado las obras de Marx y Engels ni de que haya leído las de V.I. Lenin y otros líderes bolcheviques. Su comprensión (e incomprensión) del comunismo le era común a muchos intelectuales europeos y estadounidenses de su tiempo, independientemente de sus convicciones políticas.
Freud basaba su crítica del comunismo en el punto de vista de que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano” y concluía que el proyecto comunista de una sociedad armoniosa contravenía la naturaleza humana:
“No me concierne la crítica económica del sistema comunista; no me es posible investigar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y conveniente; pero, en cambio, puedo reconocer como vana ilusión su hipótesis psicológica. Es verdad que al abolir la propiedad privada se sustrae a la agresividad humana uno de sus instrumentos, sin duda uno muy fuerte, pero de ningún modo el más fuerte de todos. Sin embargo, nada se habrá modificado con ello en las diferencias de poderío y de influencia que la agresividad aprovecha para sus propósitos; tampoco se habrá cambiado la esencia de ésta... Si se eliminara el derecho personal a poseer bienes materiales, aún subsistirían los privilegios derivados de las relaciones sexuales, que necesariamente deben convertirse en fuente de la más intensa envidia y de la más violenta hostilidad entre los seres humanos, equiparados en todo lo restante. Si también se aboliera este privilegio, decretando la completa libertad de la vida sexual, suprimiendo, pues, la familia, célula germinal de la cultura, entonces, es verdad, sería imposible predecir qué nuevos caminos seguiría la evolución de ésta; pero cualesquiera que ellos fueren, podemos aceptar que las inagotables tendencias intrínsecas de la naturaleza humana tampoco dejarían de seguirlos”.
Freud entendía correctamente que en la visión comunista de la sociedad futura la familia se habrá extinguido y habrá una “completa libertad de la vida sexual”. La visión de Freud era incorrecta en tanto que los marxistas reconocen que la familia no puede simplemente abolirse; sus funciones necesarias, especialmente la crianza de la siguiente generación, deben ser remplazadas por medios socializados de cuidado infantil y trabajo doméstico.
Si bien Freud ya no tiene la autoridad ideológica que solía tener, la idea de que la “naturaleza humana” hace imposible un mundo comunista sigue siendo común, aunque los argumentos específicos puedan diferir. Los marxistas, en cambio, insistimos en que es la escasez material lo que da lugar a las salvajes reyertas por los recursos escasos. Es por ello que el comunismo es concebible sólo con un nivel sin precedentes de abundancia material, acompañado de un inmenso salto en el nivel cultural de la sociedad. Es la existencia de las clases, actualmente en la forma de un orden capitalista-imperialista obsoleto, lo que infesta a la sociedad humana con brutalidad y violencia. Como escribió el autor marxista Isaac Deutscher en “Sobre el hombre socialista” (1966): “utilizan el homo homini lupus [el hombre es el lobo del hombre] como grito de guerra contra el progreso y el socialismo y agitan al espantajo del eterno lupus humano en provecho del verdadero y sanguinario lupus del imperialismo contemporáneo”.
Para Freud, la “agresión innata” de las relaciones sexuales era el problema con la naturaleza humana. ¿Cuál es la realidad? La patología social asociada a lo que Freud percibía como rivalidad sexual tendría poca razón de ser en una sociedad comunal plenamente libre en la que la vida sexual fuera independiente del acceso al alimento, la vivienda, la educación y demás necesidades y comodidades cotidianas. Cuando la familia se haya extinguido junto con las clases y el estado, la crianza comunal que la remplace llevará a una nueva sicología y cultura entre la gente que crezca en esas condiciones. Los valores sociales patriarcales —“mi” mujer, “mis” hijos— se desvanecerán junto con el sistema opresivo que los genera. La relación de los niños entre sí y con las personas que les enseñan y guían serán multilaterales, complejas y dinámicas. Es la institución de la familia lo que ata al sexo y al amor a la propiedad, con todo lo que salga de la camisa de fuerza de la monogamia heterosexual considerado “pecado”.
La familia bajo el capitalismo es el principal mecanismo de la opresión de la mujer y de la juventud, atada por innumerables lazos interrelacionados con las operaciones básicas de la economía de “libre mercado”. La familia, el estado y la religión organizada conforman un tripié de opresión en el que se sostiene el orden capitalista. En los países del Tercer Mundo, el atraso y la pobreza arraigados, promovidos por la dominación imperialista, conducen a prácticas horriblemente opresivas como el velo, el precio de la novia y la mutilación genital femenina.
En las sociedades capitalistas avanzadas, como la estadounidense, podría pensarse que la gente lleva una vida complicada, más parecida a las presentadas en programas de televisión como Modern Family o Transparent que a la comedia de los años cincuenta Papá lo sabe todo. Sin embargo, las decisiones personales de la gente están constreñidas por la ley, la economía y los prejuicios de la sociedad de clases; esto es especialmente cierto en el caso de la clase obrera y los pobres. Remplazar la familia por instituciones colectivas es el aspecto más radical del programa comunista, y el que traerá los cambios más profundos y drásticos en la vida cotidiana, incluida la de los niños.
Nuestros oponentes en la izquierda y la cacería de brujas antisexo
En la actualidad, la visión de una sociedad sin la institución opresiva de la familia ya no puede hallarse en la gran mayoría de los que dicen estar por el marxismo, el socialismo o la liberación de la mujer. Hace ya décadas que los estalinistas, con su dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, renunciaron al entendimiento de que era necesaria una sociedad socialista global para conseguir la plena liberación humana, incluyendo la de la mujer. Una consecuencia de ello fue la rehabilitación estalinista de la opresiva familia como un pilar “socialista”. En “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer” (Spartacist [Edición en español] No. 34, noviembre de 2006), tratamos esta cuestión a profundidad.
Hoy, otros supuestos marxistas, entre ellos algunos que afirman ser trotskistas, simplemente siguen la doctrina feminista liberal (burguesa) prevaleciente en cuanto a la liberación de la mujer, apoyando implícitamente a las instituciones de la familia y el estado burgués. Un ejemplo de ello lo dan las reacciones histéricas de nuestros oponentes ante nuestra defensa de los derechos de la North American Man/Boy Love Association (Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Muchachos, NAMBLA), que está por la legalización del sexo consensual entre hombres y muchachos, así como de otros perseguidos por su “depravación” sexual. La LCI se ha opuesto consistentemente a la intervención del gobierno en la vida privada y exige derogar todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas” consensuales, como la prostitución, el consumo de drogas y la pornografía.
Los aullidos de muchos radicales y feministas contra NAMBLA expresan los “valores familiares” que impulsan los políticos e ideólogos burgueses. Durante décadas, la reacción antisexo patrocinada por el gobierno ha tomado varias formas: el prejuicio fanático antigay, una cacería de brujas contra los trabajadores de las guarderías, la prohibición de que se distribuyan entre adolescentes anticonceptivos e información sobre el control de la natalidad, y el encarcelamiento de “desviados”. Este asalto reaccionario estuvo acompañado por terrorismo extralegal, como las bombas en las clínicas de aborto. Gran parte de esta persecución busca fortalecer al estado burgués en su regulación de la población y difundir el pánico como una distracción de la verdadera brutalidad de la vida en esta sociedad retorcida, cruel, prejuiciosa y racista.
En artículos anteriores, hemos explorado algunas de las ambigüedades de la sexualidad en una sociedad donde las deformidades de la desigualdad de clase y de la opresión racial y sexual pueden producir mucho sufrimiento personal y cosas desagradables. Hemos afirmado que, mientras que el abuso infantil es un crimen horrendo y cruel, muchos encuentros sexuales ilegales son totalmente consensuales y no producen por sí mismos ningún daño. La mezcolanza deliberada de todo lo que vaya desde las caricias mutuas entre hermanos hasta la violación horrenda de un niño pequeño por parte de un adulto crea un clima social de histeria antisexo en el que los perpetradores de la violencia real contra los niños a menudo quedan impunes. Hemos señalado que las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos como el Homo sapiens claramente no encajan en la rígida monogamia heterosexual decretada por la moral burguesa.
Como medida básica de defensa frente a la persecución estatal de los jóvenes que quieren tener sexo (así sea sexting), nos oponemos a las reaccionarias leyes de la “edad de consentimiento”, con las que el estado decreta cierta edad arbitraria a partir de la cual permite el sexo, sin importarle que dicha edad cambie con el tiempo y varíe de un estado a otro en EE.UU. Al tratar esas cuestiones, nos ubicamos firmemente en oposición al estado capitalista y todos sus esfuerzos por reforzar y sostener el orden burgués explotador. Ésa es la aplicación, bajo las actuales circunstancias, de nuestra meta de la libertad sexual para todos, incluyendo a los niños y los adolescentes, en un futuro comunista. Esto tiene una importancia particular para los jóvenes adultos, de los que se espera que pasen los años que siguen a la pubertad bajo el yugo de la dependencia de sus padres. Llamamos por estipendios plenos para todos los estudiantes como parte de nuestro programa por una educación gratuita y de calidad para todos, para que los jóvenes puedan ser genuinamente independientes de sus familias.
Por el contrario, la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se niega a llamar por la abolición de las leyes de la edad de consentimiento actuales. En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [La juventud, la sexualidad y la izquierda], la dirigente de la ISO Sherry Wolf blande su pica contra el partidario de NAMBLA David Thorstad por ser “el más ardiente y añejo defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Wolf cita su propio libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation (Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT, Haymarket Books, 2009): “Un consentimiento genuino, libre de la desigualdad de poder, no puede dárselo un niño a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, las relaciones entre adultos y niños no son las de individuos iguales en lo emocional, lo físico, lo social ni lo económico. Los niños y los púberes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder para tomar decisiones realmente libres respecto a sus relaciones con adultos. Sin eso, no puede haber consentimiento genuino”.
¿“Decisiones realmente libres”? Pocas relaciones entre adultos cumplirían con esta definición de consentimiento. En los hechos, Wolf pone a los jóvenes menores de 18 años y a sus parejas a merced del estado burgués. El único principio guía para toda relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el acuerdo y entendimiento mutuo entre todas las partes involucradas— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual.
El que la ISO abandone a los jóvenes al opresivo status quo sexual refleja su acomodación a los prejuicios del orden capitalista y las actitudes atrasadas de la población en general. En última instancia, viene de la vieja oposición de la ISO a toda perspectiva de movilización revolucionaria de la clase obrera hacia la toma del poder y la creación de un estado obrero —la dictadura del proletariado— que abra el camino hacia una sociedad comunista. Para la ISO, el socialismo es más o menos la aplicación acumulada de la “democracia” a todos los sectores oprimidos, entre los cuales la clase obrera es simplemente uno más. La ISO procura presionar a los capitalistas para que reformen su sistema de explotación. Su perspectiva de la liberación de la mujer refleja la misma fe conmovedora en las fuerzas de la reforma.
Por qué los marxistas no somos feministas
Cosa interesante, en los últimos años la ISO ha estado discutiendo en las páginas de su periódico, el Socialist Worker, acerca de las teorías sobre la liberación de la mujer. Parece ser que su motivación es el deseo de abandonar su postura anterior de oposición al feminismo como una ideología burguesa, para poder adoptar activamente la etiqueta de feminista o “feminista socialista”. Por ejemplo, en una charla de la conferencia Social-ism de la ISO en 2013 (publicada en “Marxism, Feminism and the Fight for Liberation” [Marxismo, feminismo y la lucha por la liberación], socialistworker.org, 10 de julio de 2013), Abbie Bakan sugirió: “La afirmación teórica de que hay bases para un enfoque marxista coherente que esté por la ‘liberación de la mujer’, pero contra el ‘feminismo’, carece de sentido”. (Hasta marzo de ese año, Bakan había sido una destacada partidaria de los International Socialists [Socialistas Internacionales] de Canadá, primos políticos de la ISO.)
La reciente adopción teórica explícita por parte de la ISO del “feminismo socialista” no es más que otra cubierta para el mismo contenido liberal. Sin embargo, nos ofrece la oportunidad de reafirmar la vieja posición marxista respecto a la familia y enfatizar que la emancipación de la mujer es fundamental para la revolución socialista e inseparable de ella. Contra lo que dice la ideología feminista, la plena igualdad legal no basta para superar la opresión de la mujer, que está profundamente enraizada en la familia y la propiedad privada.
Como siempre hemos enfatizado, marxismo y feminismo son viejos enemigos políticos. Eso requiere una explicación. En Estados Unidos y otros lugares se ha vuelto común aplicar el término “feminista” a quienes piensan que hombres y mujeres deberían ser iguales. Sin embargo, al lidiar con la desigualdad, el feminismo acepta los confines de la sociedad capitalista existente. Como ideología, el feminismo nació a finales del siglo XIX, reflejando las aspiraciones de una capa de mujeres burguesas y pequeñoburguesas que reclamaban sus prerrogativas de clase: derecho a la propiedad y a la herencia, acceso a la educación y las profesiones, y derecho al voto. Los marxistas buscamos mucho más que esta limitada idea de “igualdad de género”.
Los marxistas reconocemos que la liberación de la mujer no puede ocurrir sin la liberación de toda la raza humana de la explotación y la opresión: ése es nuestro fin. Hace bastante más de un siglo August Bebel, el dirigente histórico del Partido Socialdemócrata de Alemania, lo explicó claramente en su libro La mujer y el socialismo (1879), un clásico marxista. Reeditada varias veces, esta obra fue leída por millones de obreros de distintas generaciones antes de la Primera Guerra Mundial. La riqueza de su visión de la emancipación de la mujer no puede hallarse en ninguno de los escritos de la ISO al respecto:
“[La mujer] elegirá para su actividad los terrenos que correspondan a sus deseos, inclinaciones y disposiciones y trabajará en las mismas condiciones que el hombre. Lo mismo que todavía será obrera práctica en cualquier oficio, durante otra parte del día será educadora, maestra, enfermera, y durante otra parte ejercitará cualquier arte o ciencia y cumplirá en una cuarta parte cualquier función administrativa”.
—La mujer y el socialismo (Ediciones de Cultura Popular, 1978)
Lo que es especialmente significativo de la descripción que hace Bebel de la naturaleza emancipadora del trabajo en la sociedad socialista es que se aplica igualmente a los hombres. Eso apunta al núcleo del motivo por el que marxismo y feminismo son mutuamente excluyentes y de hecho antagónicos. Los feministas consideran que la división básica de la sociedad es entre hombres y mujeres, mientras que los socialistas reconocemos que los obreros de ambos sexos deben luchar juntos para acabar con la opresión y la explotación que sufren por parte de la clase capitalista.
Marx desvirtuado
En su giro teórico a favor del “feminismo socialista”, la ISO está promoviendo el libro Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory (Marxismo y la opresión de la mujer: Hacia una teoría unitaria, Haymarket Books, 2013) de Lise Vogel. Publicado originalmente en 1983, el libro se reeditó como parte de la serie Historical Materialism con una introducción encomiástica de dos académicos canadienses partidarios del ultrarreformista New Socialist Group (Nuevo Grupo Socialista). Incluso hace 30 años, el medio “feminista socialista” al que se dirige Vogel ya se había disuelto en la nada. Pero, dado que Vogel pretende representar un polo marxista dentro del movimiento o corriente intelectual “socialfeminista”, hoy a la ISO le cuadra promover su libro.
En la sección introductoria del libro, Vogel se deslinda ecuánimemente tanto de los feministas no marxistas como de los marxistas no feministas. Se fija como su tarea principal analizar el carácter de la opresión de la mujer dentro de la estructura y dinámica del sistema económico capitalista. Su tratamiento de Marx y Engels es confuso, contradictorio y rimbombante. Se enfoca principalmente en la relación entre el trabajo doméstico y la reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Para Vogel, la opresión de la mujer se reduce estrechamente al trabajo doméstico (no pagado). Afirmando explícitamente que “la categoría de ‘la familia’...es insuficiente como punto de partida analítico”, Vogel pasa por alto las cuestiones más amplias del papel de la familia en la opresión de la mujer y los niños y su importancia como sostén clave del orden capitalista. La familia sirve para atomizar a la clase obrera y propagar el individualismo burgués como barrera a la solidaridad de clase.
Su concepción estrecha de la opresión de la mujer no impide a Vogel calumniar a Engels como “determinista económico”. Simplemente deja de lado los aspectos culturales y sociales incluidos en la riqueza de los argumentos que Engels presenta en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). Para tomar un ejemplo, Vogel se queja de que Engels “no vincula claramente el desarrollo de una esfera especial relacionada a la reproducción de la fuerza de trabajo con el surgimiento de la sociedad de clases o quizá la sociedad capitalista”. Aparentemente, esto significa que Engels no muestra cómo el surgimiento de la sociedad de clases llegó a pesar sobre el papel de la mujer en la crianza de los hijos. Esto simplemente no es verdad.
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Engels describe cómo la familia se originó en el neolítico cuando la sociedad se dividió en clases por vez primera. Apoyándose en la información disponible en aquella época, Engels se basó mucho en el trabajo pionero de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del norte del estado de Nueva York para entender las sociedades primitivas sin clases. Engels describió cómo la invención de la agricultura creó un excedente social que permitió, por primera vez, el desarrollo de una clase dominante ociosa que vivía del trabajo ajeno. La familia, específicamente la monogamia de la mujer, fue necesaria para asegurar la transmisión ordenada de la propiedad y el poder a los herederos del patriarca, la siguiente generación de la clase dominante. Si bien es mucho lo que se ha descubierto sobre las primeras etapas de la sociedad humana desde tiempos de Engels, su entendimiento fundamental ha resistido la prueba del tiempo.
Vogel no analiza la función social de la familia para la clase obrera bajo el capitalismo, donde sirve para criar a la siguiente generación de esclavos asalariados. En El capital, Marx explicó que el costo de la fuerza de trabajo está determinado por el costo de manutención y reproducción del obrero: sus gastos cotidianos, su capacitación y el sostén de su pareja y sus hijos. Para aumentar la ganancia, los capitalistas buscan bajar el costo del trabajo: no sólo de los salarios que pagan a los bolsillos de los obreros, sino también de los servicios como la educación y la salud públicas, que son necesarios para la manutención del proletariado.
El feminismo a veces critica algunos aspectos de la familia, pero en general sólo para quejarse de los “roles de género”, como si el problema fuera una discusión sobre el estilo de vida respecto a quién debe lavar los platos o darle al bebé su mamila. El problema es la institución de la familia, que integra a la gente a la sociedad desde la infancia de manera que acate ciertas normas, respete a la autoridad y desarrolle los hábitos de obediencia y deferencia que son tan útiles a la obtención de ganancias por parte de los capitalistas. La familia le es invaluable a la burguesía como reserva de pequeña propiedad privada y en algunos casos de pequeña producción, operando como freno ideológico a la conciencia social. Vogel pasa por alto estas cuestiones y se enfoca estrictamente en el “trabajo doméstico” no pagado de la mujer.
El fin último
La posición de Vogel es incluso más débil en lo que toca al fin último de la liberación de la mujer. Esto se ve especialmente en lo que no dice. Vogel divorcia la emancipación de la mujer de la superación de la escasez económica y del remplazo del trabajo enajenado —tanto en la fábrica como en el hogar— por el trabajo creativo y gratificante. Tanto el fin último de una sociedad comunista como los medios básicos para lograrlo quedan fuera de los confines intelectuales del “feminismo socialista” de Vogel.
Cuando Marx y Engels explicaron que suscribían un entendimiento materialista de la sociedad y del cambio social, no se referían sólo al capitalismo y las sociedades de clase anteriores (como el feudalismo). También proporcionaron un entendimiento materialista de la futura sociedad sin clases. De hecho, ésa era su diferencia fundamental con las principales corrientes socialistas de principios del siglo XIX —los owenistas, fourieristas y saint-simonianos— como las resumió Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico (originalmente parte de su polémica de 1878, Anti-Dühring). Marx y Engels reconocían que una sociedad socialista —entendida como la etapa inicial del comunismo— requeriría un nivel de productividad del trabajo muy superior incluso a la de los países capitalistas más avanzados de hoy. Esto se logrará mediante una expansión continua del conocimiento científico y su aplicación tecnológica.
Vogel no comparte esa concepción. Esto queda particularmente claro en su análisis de los primeros años de la Rusia soviética. Expresando un gran aprecio del entendimiento que tenía Lenin de la opresión de la mujer y de su compromiso por superarla, cita con aprobación un discurso de 1919, “Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética”:
“Todas ustedes saben que incluso cuando las mujeres gozan de plenos derechos, en la práctica siguen esclavizadas, porque todas las tareas domésticas pesan sobre ellas. En la mayoría de los casos las tareas domésticas son el trabajo más improductivo, más embrutecedor y más arduo que pueda hacer una mujer. Es un trabajo extraordinariamente mezquino y no incluye nada que de algún modo pueda contribuir al desarrollo de la mujer.
“En la prosecución del ideal socialista, queremos luchar por la realización total del socialismo, y se abre aquí un amplio campo de acción para la mujer. Realizamos ahora serios preparativos a fin de desbrozar el terreno para la construcción del socialismo, pero la construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos logrado la completa igualdad de la mujer, y cuando acometamos las nuevas tareas junto con la mujer, que habrá sido liberada del trabajo mezquino, embrutecedor, improductivo”.
Vogel presenta equivocadamente a Lenin como una voz solitaria clamando en el desierto e implica que el principal obstáculo para superar la opresión de la mujer en los primeros años de la Rusia soviética era ideológico: las generalizadas actitudes patriarcales entre los hombres de la clase obrera y el campesinado combinadas con una supuesta indiferencia por la liberación de la mujer entre los cuadros, mayoritariamente varones, del Partido Bolchevique. Vogel escribe:
“Los señalamientos de Lenin respecto al machismo nunca tomaron forma programática, y la campaña contra el atraso ideológico masculino nunca pasó de ser un tema menor en la práctica bolchevique. Sin embargo, sus observaciones sobre el problema representaron una admisión extremadamente inusual de la seriedad del mismo... Las contribuciones teóricas de Lenin no lograron dejar una impresión duradera”.
De hecho, el gobierno soviético realizó enormes esfuerzos para aliviar a la mujer obrera de la carga del trabajo doméstico y la crianza de niños mediante el establecimiento de cocinas comunales, lavanderías, guarderías, etc. Tanto los bolcheviques como la Internacional Comunista establecieron departamentos especiales para el trabajo entre las mujeres. Durante los primeros años del estado obrero soviético, el Zhenotdel estuvo activo tanto en las regiones europeas como en las del Asia Central.
Los límites de las medidas liberadoras del gobierno comunista bajo V.I. Lenin y León Trotsky no fueron ideológicos, sino producto de condiciones objetivas: la pobreza de recursos materiales, agravada por años de guerra imperialista y guerra civil. En un ensayo de 1923 titulado “De la vieja a la nueva familia”, incluido en la compilación de 1924 Problemas de la vida cotidiana (una obra que Vogel no menciona siquiera), Trotsky explicó:
“En principio, la preparación material de las condiciones para un nuevo modo de vida y una nueva familia no puede separarse tampoco del trabajo de la construcción socialista. El estado de los trabajadores necesita mayor prosperidad con el fin de que le sea posible tomar seriamente en sus manos la educación pública de los niños y aliviar asimismo a la familia de los cuidados de la limpieza y la cocina. La socialización de la familia, del manejo de la casa y de la educación de los niños no será posible sin una notable mejoría de toda nuestra economía. Necesitamos una mayor proporción de formas económicas socialistas. Sólo bajo tales condiciones, podremos liberar a la familia de las funciones y cuidados que actualmente la oprimen y desintegran. El lavado debe estar a cargo de una lavandería pública, la alimentación a cargo de comedores públicos, la confección del vestido debe realizarse en los talleres. Los niños deben ser educados por excelentes maestros pagados por el estado y que tengan una real vocación para su trabajo”.
La escasez material fue fuente de otro ámbito importante de desigualdad entre los hombres y las mujeres en los primeros años de la Rusia soviética (y por extensión en todo estado obrero económicamente atrasado). Se trata de la escasez de la mano de obra altamente calificada que requiere conocimientos y capacidades técnicas avanzados. A los obreros industriales calificados y los miembros de la intelectualidad técnica (ingenieros, arquitectos, etc.) había que pagarles salarios más altos que a los obreros no calificados, aunque la diferencia era mucho menor que en los países capitalistas. Este sector mejor pagado de la fuerza de trabajo, heredado del pequeño sector capitalista moderno de la Rusia zarista, era predominantemente masculino. Aunque se hicieron esfuerzos dirigidos a corregir esto, al joven estado obrero le faltaban los recursos materiales para educar y entrenar a las mujeres para que se volvieran maquinistas e ingenieras en cantidades suficientes a fin de superar el predominio masculino del trabajo calificado.
El libro de Vogel concluye con una proyección de cómo será la transición al comunismo tras el derrocamiento del capitalismo:
“Ante la terrible realidad de la opresión de la mujer, los socialistas utópicos del siglo XIX llamaron por la abolición de la familia. Todavía hoy, su drástica exigencia sigue teniendo adeptos entre los socialistas. En cambio, el materialismo histórico plantea la difícil cuestión de reducir y redistribuir simultáneamente el trabajo doméstico conforme éste se va transformando en un componente integral de la producción social en la sociedad comunista. Así como en la transición socialista ‘el estado no es “abolido”, sino que se extingue’, así también el trabajo doméstico debe extinguirse. Por lo tanto, durante la transición al comunismo una administración adecuada del trabajo doméstico y el trabajo femenino será un problema clave de la sociedad socialista, pues sólo sobre esta base pueden establecerse y conservarse las condiciones económicas, políticas e ideológicas de la verdadera liberación de la mujer. En el proceso, la familia, en su forma histórica particular como una unidad social basada en el parentesco para la reproducción de fuerza de trabajo explotable en la sociedad de clases, también se extinguirá, y con ella tanto las relaciones familiares patriarcales como la opresión de la mujer” [énfasis en el original].
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.06.07 03:37 ShaunaDorothy Notas críticas sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético (Noviembre de 2015)

https://archive.is/QazK6
Espartaco No. 44 Noviembre de 2015
Notas críticas sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético
Por Joseph Seymour
A continuación publicamos, ligeramente editado, un documento de Joseph Seymour, miembro del Comité Central de la Spartacist League. El documento, fechado el 14 de marzo de 2009, fue una contribución a las discusiones y debates que precedieron a la XIII Conferencia Nacional de la Spartacist League/U.S., sección de la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista), ese mismo año y se publicó originalmente en Workers Vanguard No. 949 (1° de enero de 2010).
En el pleno de nuestro Comité Ejecutivo Internacional, celebrado a principios de 2008, hubo una discusión y, creo, diferencias incipientes en torno al contenido del término “muerte del comunismo”, lo cual es clave para entender las condiciones político-ideológicas del mundo postsoviético. En ese entonces, yo argumenté:
“Una cuestión importante al discutir el trabajo en Sudáfrica y México...es si estos países —se ha mencionado a China y Grecia— son una excepción a lo que hemos llamado el ‘retroceso en la conciencia’ y la ideología de la ‘muerte del comunismo’, y en qué sentido lo son. Pero el concepto de excepción implica una norma. Así que, ¿cuál es esa norma? La abrumadora mayoría de nuestra tendencia se ubica en los países capitalistas-imperialistas avanzados de Europa Occidental y Norteamérica... Es aquí donde todos los días, de manera generalizada, encontramos la ideología de la ‘muerte del comunismo’. Y creo que esto ha determinado un cierto entendimiento parcial y deformado de las delineaciones y divisiones políticas radicalmente modificadas en todo el mundo.
“Casi cada vez que usamos el término ‘muerte del comunismo’ lo vinculamos al triunfalismo burgués. No nos referimos al triunfalismo de la burguesía de la India, Egipto o Brasil. Nos referimos al triunfalismo de la burguesía imperialista occidental, principalmente la estadounidense. Pero el escepticismo respecto a la posibilidad de una sociedad comunista internacional futura —y esto es el núcleo de la ‘muerte del comunismo’— en los países del Tercer Mundo no puede identificarse con el triunfalismo y la dominación del imperialismo estadounidense. Más bien, nos encontramos con un ascenso, bastante significativo y con amplias bases de apoyo, de movimientos político-ideológicos que se presentan como oponentes del triunfalismo imperialista estadounidense. El ejemplo más obvio es, claro, el populismo nacionalista latinoamericano ejemplificado por Hugo Chávez. Pero también encontramos el mismo fenómeno en un sentido muy derechista, que es el ascenso del fundamentalismo islámico antioccidental en los países del Medio Oriente. Osama bin Laden, Hugo Chávez, Tony Blair, Bill Clinton: todos ellos representan la ‘muerte del comunismo’ de diversos modos y en diversos contextos nacionales”.
El núcleo de la “muerte del comunismo” es precisamente ése: un escepticismo respecto a la posibilidad de una civilización comunista global en el sentido marxista. Eso es un terreno común básico que comparten diversas tendencias políticas que a veces tienen actitudes fuertemente hostiles al imperialismo occidental, la democracia parlamentaria, la economía capitalista de mercado y otras cuestiones controvertidas (como la degradación ambiental), que separan a la izquierda de la derecha en el sentido convencional de estos términos.
Para asegurarme de que todos tenemos un entendimiento común de los términos, voy a reafirmar brevemente las principales características que tendría una sociedad plenamente comunista a escala global. La escasez económica ha sido superada, por lo que ha podido eliminarse el trabajo asalariado (“de cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades”). El trabajo enajenado ha sido remplazado por trabajo creativo, científico y cultural (Marx alguna vez usó la composición musical como ejemplo de esto). El estado se ha extinguido de manera que, en palabras de Engels, el gobierno sobre los hombres ha dado paso a la administración de las cosas. Las afiliaciones racial, nacional y étnica han desaparecido mediante una extensa procreación interétnica y la movilidad global (“el género humano es la Internacional”). La familia ha sido remplazada por instituciones colectivas para el trabajo doméstico, la crianza y la socialización de los niños.
La abrumadora mayoría de quienes se consideran izquierdistas y pasan de los 40 o 50 años, consideran que una sociedad futura como la que describí es utópica. La abrumadora mayoría de los izquierdistas más jóvenes, representados, por ejemplo, por el medio de los “foros sociales”, para todo propósito práctico desconocen el concepto marxista de la civilización comunista global y son indiferentes a él. Sus preocupaciones son defensivas y minimalistas: apoyar los derechos democráticos de los pueblos oprimidos (por ejemplo, los palestinos), detener el desmantelamiento del “estado del bienestar” en Europa Occidental o impedir que el medio ambiente se siga degradando (calentamiento global).
Voy a replantear mi argumento haciendo referencia a El estado y la revolución de Lenin. Cuando esta obra se publicó en 1918 y en las décadas subsecuentes, la principal diferencia entre los marxistas revolucionarios y las demás tendencias de izquierda tenía que ver con el tema que se discute en el capítulo I (“La sociedad de clases y el estado”). Ahí, Lenin afirma concisamente:
“La doctrina de Marx y Engels sobre la ineluctabilidad de la revolución violenta se refiere al estado burgués. Éste no puede ser sustituido por el estado proletario (por la dictadura del proletariado) mediante la ‘extinción’, sino sólo, como regla general, mediante la revolución violenta” [énfasis en el original].
En el periodo postsoviético, la diferencia más fundamental entre nosotros y las demás tendencias de la izquierda tiene que ver con el tema que se discute en el capítulo V (“Las bases económicas de la extinción del estado”) y que se explica concisamente en el siguiente pasaje:
“La base económica de la extinción completa del estado significa un desarrollo tan elevado del comunismo que en él desaparece la oposición entre el trabajo intelectual y el manual. En consecuencia, deja de existir una de las fuentes más importantes de la desigualdad social contemporánea, una fuente que en modo alguno puede ser suprimida de golpe por el solo hecho de que los medios de producción pasen a ser propiedad social, por la sola expropiación de los capitalistas.
“Esta expropiación dará la posibilidad de desarrollar las fuerzas productivas en proporciones gigantescas. Y al ver cómo retrasa el capitalismo ya hoy, de modo increíble, este desarrollo y cuánto podríamos avanzar sobre la base de la técnica moderna ya lograda, tenemos derecho a decir con la mayor certidumbre que la expropiación de los capitalistas originará inevitablemente un desarrollo gigantesco de las fuerzas productivas de la sociedad humana” [énfasis en el original].
La generación postsoviética de activistas de izquierda no puede entender fácilmente las ideas expuestas arriba porque no ha pensado en ellas.
El triunfalismo del imperialismo estadounidense no es el problema
Si bien la claridad sobre la cuestión de la “muerte del comunismo” no bastará para resolver nuestros problemas, la continua confusión a este respecto sí contribuirá a agravarlos. El no reconocer la diferencia más fundamental que nos separa del resto de la izquierda —el hecho de que no compartimos un mismo fin último— ha sido un importante factor subyacente en los recurrentes problemas políticos del partido.
Cuando aún era editor de Workers Vanguard, Jan Norden [actualmente del centrista Grupo Internacionalista] consideraba, de manera consciente y sistemática, que la “muerte del comunismo” era principalmente una expresión del triunfalismo del imperialismo estadounidense. De ahí que creyera que el levantamiento zapatista de los empobrecidos campesinos indígenas del sur de México en 1994 sería un poderoso contragolpe que debilitaría, al menos en América Latina, el efecto ideológico de la caída de la Unión Soviética. Desde que Norden desertó de nuestra organización en 1996, ha habido una tendencia en nuestro partido a amalgamar bajo el rubro de “retroceso en la conciencia” (un término que acuñé yo en la lucha contra Norden) el escepticismo respecto a la sociedad comunista futura, el triunfalismo imperialista occidental y el reformismo socialdemócrata tradicional. Algunos camaradas han argumentado que la principal diferencia que nos separa del resto de la izquierda versa sobre si el estado capitalista puede o no reformarse, como si estuviéramos en los tiempos de Lenin contra Kautsky en la secuela inmediata de la Revolución de Octubre.
Una formulación estándar tanto en nuestra literatura pública como en nuestro discurso interno es que el efecto de la “muerte del comunismo” ha sido internacionalmente “desigual”. El término “desigual” implica que el efecto puede medirse cuantitativamente en una escala lineal: muy alto en Estados Unidos y Francia, mucho más bajo en México y Sudáfrica. Como alguna vez fui estudiante de economía académica y después fui maestro, me imagino una gráfica de barras que mide y compara, por ejemplo, la producción nacional per cápita de distintos países. Pero el efecto diferencial que tuvo internacionalmente la “muerte del comunismo” no puede entenderse de ese modo. Lo que encontramos no son distintos niveles, sino distintas formas de la ideología postsoviética.
Tomemos por caso a Rusia. Al explicar el concepto de la “muerte del comunismo”, frecuentemente usamos la formulación de que la antigua Unión Soviética es considerada, en el mejor de los casos, un “experimento fallido”. Eso en general es cierto en Europa Occidental y Norteamérica. No es tan cierto en el Tercer Mundo. Y no es cierto en absoluto en Rusia. Todo lo contrario. El sector políticamente dominante de la nueva clase capitalista rusa, representado por Vladímir Putin, considera que la Unión Soviética fue el más exitoso de los experimentos, por decirlo así, de la construcción estatal centrada en Rusia. En 2005, Putin declaró que el colapso de la Unión Soviética había sido “la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX” (citado en Edward Lucas, The New Cold War: Putin’s Russia and the Threat to the West [La nueva Guerra Fría: La Rusia de Putin y la amenaza al Occidente, 2008]). Supongo que en toda la sociedad rusa está extendida una actitud similar respecto a la antigua URSS.
En los últimos años, el régimen de Putin y en general la élite rusa han querido restaurar la reputación histórica de Stalin como el gran líder de una potencia mundial dominada por Rusia en el siglo XX. El embajador ruso en la OTAN adorna su oficina con un retrato de Stalin. Un popular programa de televisión, “El nombre de Rusia”, ubicó a Stalin como uno de los cinco personajes históricos más grandes del país (Economist, 27 de noviembre de 2008). En 2007, una guía educativa de patrocinio oficial, Una historia moderna de Rusia, 1945-2006: Manual para el maestro, comparaba favorablemente a Stalin con Pedro el Grande: “Stalin siguió la lógica de Pedro el Grande: exigir lo imposible...para obtener lo máximo posible”. Luego continúa:
“Él [Stalin] es considerado uno de los líderes más exitosos de la URSS. El territorio del país llegó a los límites del viejo imperio ruso (y en algunas áreas lo sobrepasó). Se consiguió la victoria en una de las mayores guerras; la industrialización de la economía y la revolución cultural se llevaron a cabo con éxito, lo que produjo no sólo educación de masas, sino el mejor sistema educativo del mundo. La URSS llegó a ser uno de los países líderes en ciencias; el desempleo fue prácticamente derrotado”.
—citado en Lucas, The New Cold War
No precisamente la descripción de un “experimento fallido”.
En cierto modo nos es más difícil lidiar con la forma que la “muerte del comunismo” presenta en Rusia que la que tiene en Europa Occidental y Norteamérica. En estas últimas regiones, la antigua Unión Soviética todavía se identifica principalmente con el “socialismo”, no con el “imperialismo ruso”. Stalin se considera un discípulo de Marx y Engels y como tal en general se le condena. En Rusia, Stalin se considera el sucesor de Pedro el Grande y Catalina la Grande, y como tal se le ensalza. Para muchos rusos, el comunismo no ha muerto porque nunca estuvo vivo.
Incluso antes de que la severidad de la actual desaceleración económica mundial se volviera evidente el pasado otoño, el triunfalismo del “libre mercado” había dejado de ser una corriente importante en el clima de la opinión burguesa incluso en Estados Unidos. Hoy, hay voceros prominentes y respetados del capital financiero estadounidense, como el antiguo director de la Reserva Federal, Paul Volcker, que anuncian una desaceleración global profunda y prolongada. Las comparaciones con la Gran Depresión de los años 30 se han vuelto un lugar común. El alcalde tory [conservador] de Londres comentó que en estos días leer el Financial Times de esa ciudad es como frecuentar una secta suicida milenarista. Sin embargo, ninguna opinión burguesa actual se muestra preocupada por la posibilidad de revoluciones socialistas inminentes en ningún lado o la resurrección de partidos comunistas de masas que reivindiquen la tradición marxista-leninista.
De fines y medios: Un recorrido histórico
En la sección titulada “La fase superior de la sociedad comunista” del capítulo V de El estado y la revolución, Lenin escribió:
“Desde el punto de vista burgués, es fácil declarar ‘pura utopía’ semejante régimen social y burlarse diciendo que los socialistas prometen a todos el derecho a recibir de la sociedad, sin el menor control del trabajo realizado por cada ciudadano, la cantidad que deseen de trufas, automóviles, pianos, etc. Con estas burlas siguen saliendo del paso, incluso hoy, la mayoría de los ‘sabios’ burgueses, que demuestran así su ignorancia y su defensa interesada del capitalismo”.
Con el término “sabios burgueses”, Lenin se refería a los intelectuales que apoyaban y justificaban abiertamente el sistema económico capitalista. Lenin no incluía en esta categoría a los voceros ideológicos de la II Internacional (Socialista), como Karl Kautsky, que se consideraba a sí mismo un marxista ortodoxo.
Si para 1917-1918 los líderes del ala derecha de los partidos socialdemócratas de masas (como Friedrich Ebert en Alemania, Albert Thomas en Francia o Emile Vandervelde en Bélgica) seguían creyendo o no subjetivamente en una futura sociedad socialista es un asunto distinto. Lo más probable es que no. Pero ninguno de ellos repudió públicamente la meta tradicional del movimiento socialista como proyecto utópico.
Al principio de la Revolución Alemana, en noviembre de 1918, el centrista Partido Socialdemócrata Independiente puso una serie de condiciones (exigencias) a su participación en un gobierno de coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD) sobre la base de los consejos de obreros y soldados que entonces existían. La primera de ellas era: “Alemania debe ser una república socialista”. A eso, la dirección del SPD respondió: “Esta exigencia es la meta de nuestra propia política. Sin embargo es el pueblo quien debe decidir esto a través de la asamblea constituyente” (citado en John Riddell, ed., The German Revolution and the Debate on Soviet Power: Documents, 1918-1919: Preparing the Founding Congress [La Revolución Alemana y el debate sobre el poder soviético: Documentos, 1918-1919: Preparando el congreso de fundación, 1986]). Al atacar la Revolución de Octubre y a la recién nacida Internacional Comunista, los líderes socialdemócratas condenaban principalmente la dictadura del proletariado como una violación de la democracia, que identificaban con un gobierno de tipo parlamentario elegido por sufragio universal e igual.
Aquí es útil revisar el libro Moscú bajo Lenin, unas memorias que escribiera a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta Alfred Rosmer, colega y amigo de Trotsky. Rosmer había sido anarquista y después uno de los principales intelectuales sindicalistas de Francia, antes de sumarse a la recién fundada Internacional Comunista. En estos recuerdos, Rosmer narra la reacción inicial que provocó El estado y la revolución de Lenin entre los socialdemócratas ortodoxos como Kautsky y Jean Longuet (el nieto de Marx) así como entre los anarquistas:
“Era un libro extraordinario y su destino fue singular: Lenin, marxista y socialdemócrata, era atacado por los teóricos de los partidos socialistas que invocaban el marxismo: ‘¡Eso no es marxismo!’ gritaban, es una mezcla de anarquismo, de blanquismo; ‘de blanquismo a la salsa tártara’, escribía uno de ellos para hacer una frase ingeniosa. Por el contrario, este blanquismo y su salsa eran para los revolucionarios situados fuera del marxismo ortodoxo, sindicalistas y anarquistas, una agradable revelación. Jamás un lenguaje semejante salía de las bocas de los marxistas que ellos conocían”.
Louis-Auguste Blanqui (1805-1881) fue el último de los grandes representantes de la tradición comunista jacobina originada con la Conspiración de los Iguales de Babeuf en los últimos días de la Revolución Francesa. La concepción babeufista del comunismo (desarrollada en una sociedad preindustrial) tenía que ver con la distribución y el consumo más que con la producción y la superación de la escasez económica. Sin embargo, al calificar a Lenin de “blanquista”, Kautsky, Longuet et al. no se referían a ese aspecto de la perspectiva jacobino-comunista. El “blanquismo” de Lenin era para ellos el derrocamiento insurreccional del estado capitalista organizado y dirigido por un partido revolucionario de vanguardia.
Como señala Rosmer, El estado y la revolución fue muy bien recibido entre varios anarquistas y sindicalistas, algunos de los cuales creyeron que Lenin se estaba moviendo del marxismo hacia el campo político de ellos. Sin embargo, los anarquistas más cultivados en cuestiones de doctrina entendieron que, si bien Lenin estaba de acuerdo con la necesidad de un derrocamiento insurreccional del estado burgués, todavía sostenía, e incluso enfatizaba, el programa marxista de la dictadura del proletariado como transición a una sociedad plenamente comunista. A este respecto, Rosmer cita a un anarquista alemán, Erich Mühsam, que, estando preso en 1919, escribió:
“Las tesis teóricas y prácticas de Lenin sobre la realización de la revolución y de las tareas comunistas del proletariado han dado a nuestra acción una nueva base... Ya no hay obstáculos insuperables para la unificación del proletariado revolucionario entero. Los anarquistas comunistas, ciertamente, han tenido que ceder en el punto de desacuerdo más importante entre las dos grandes tendencias del socialismo; han debido renunciar a la actitud negativa de Bakunin ante la dictadura del proletariado y rendirse en este punto a la opinión de Marx”.
Para Mühsam, el “desacuerdo” entre Bakunin y Marx respecto a la dictadura del proletariado tenía que ver con el medio de llegar a un fin último que ambos compartían: una sociedad igualitaria sin clases y sin estado.
Todos sabemos que en una polémica política las ideas y posiciones que no se discuten son, a su modo, tan importantes como las que se discuten. Uno no discute contra posiciones que el oponente no sostiene y especialmente donde hay un terreno común. Por ejemplo, al polemizar contra liberales negros o izquierdistas radicales en Estados Unidos, no refutamos la falsa noción que exponen algunos racistas de derecha de que los negros son “inferiores” a los blancos. En 1918-1920, Lenin y Trotsky escribieron sendos libros polémicos contra Kautsky. En ningún lado de La revolución proletaria y el renegado Kautsky como tampoco en Terrorismo y comunismo se argumenta contra la posición de que la sociedad comunista en el sentido marxista sea algo utópico, pues Kautsky no defendía tal posición.
Adelantémonos hasta finales de los años treinta, cuando el movimiento comunista internacional estaba ya totalmente estalinizado. Consideremos específicamente al joven Maxime Rodinson, un intelectual judío francés que luego se convertiría en un prominente académico de izquierda especializado en el Medio Oriente y la sociedad islámica. En un ensayo de 1981 titulado “Autocrítica”, Rodinson recordó cuál fue el estado de espíritu que lo llevó a ingresar al Partido Comunista Francés en 1937 (al cual abandonó en 1958):
“La adhesión al comunismo implicaba, e implica todavía, comprometerse con una lucha que supuestamente le permitirá a la humanidad realizar un salto esencial y eminentemente benéfico: acabar con un sistema que permanentemente produce pobreza y crimen, que subyuga y condena a millones de personas a lo largo del mundo a una vida atroz o incluso a la muerte. La intención es crear una humanidad liberada en la que todos puedan florecer hasta donde se los permita su potencial, en la que el colectivo de seres libres controle la administración sobre las cosas y establezca el mínimo indispensable de reglas para armonizar las relaciones entre los seres humanos”.
—Cult, Ghetto, and State: The Persistence of the Jewish Question (Culto, gueto y estado: La persistencia de la cuestión judía, 1983)
Como intelectual, Rodinson podía articular las metas liberadoras del marxismo mejor que los muchos millones de obreros jóvenes que ingresaron a los partidos comunistas de Francia e Italia, la India y Vietnam y otros lugares durante la era de Stalin. Sin embargo, muchos de esos obreros —aunque ciertamente no todos— también estaban motivados por una visión del futuro de liberación social multilateral. No consideraban a los partidos comunistas como meras agencias políticas para defender y promover sus intereses económicos o sociales (por ejemplo, nacionales) dentro del sistema capitalista-imperialista existente.
En general, los obreros políticamente avanzados y los intelectuales izquierdistas que apoyaban a los partidos socialdemócratas de masas no compartían la concepción marxista de una sociedad genuinamente comunista. Pero ellos también aspiraban a una sociedad radicalmente diferente y mejor que la presente. En 1961, un intelectual socialdemócrata de izquierda, el británico Ralph Miliband, publicó un libro altamente crítico del Partido Laborista titulado Parliamentary Socialism: A Study of the Politics of Labour [Socialismo parlamentario: Un estudio de la política del laborismo]. El libro apareció en la secuela inmediata de un intento fallido por parte de los líderes del ala derecha del partido por deshacerse de la Cláusula IV de la constitución partidista de 1918. La Cláusula IV en general se consideraba el programa máximo del Partido Laborista: “Asegurar a los trabajadores manuales e intelectuales la plenitud de los frutos de su industria y la más equitativa distribución de todo cuanto sea posible, sobre la base de la propiedad común de los medios de producción, distribución e intercambio”. Al describir la batalla sobre la Cláusula IV que tuvo lugar en 1959-1960, Miliband escribió: “Ante la violenta resistencia [por parte de las bases obreras del partido] que encontró, la propuesta tuvo que abandonarse”. Para los años 80, ya nadie hubiera usado el término “socialismo parlamentario” para encapsular el programa o incluso la doctrina oficial del Partido Laborista británico. Y, en 1995, la Cláusula IV fue suprimida del programa formal del partido en una conferencia especial, pese a la oposición de algunos de los grandes sindicatos.
De principios a mediados de los años 60, hubo en Estados Unidos una radicalización de izquierda entre la juventud estudiantil y algunos intelectuales de mayor edad. Una expresión institucionalizada de esto fue la Conferencia de Académicos Socialistas que se celebraba anualmente en la ciudad de Nueva York. En 1966, los organizadores de la conferencia invitaron al historiador marxista Isaac Deutscher a dar una presentación sobre el “hombre socialista”. En esa época, el carácter cultural y sicológico de una sociedad verdaderamente socialista era un asunto de vivo interés entre los jóvenes intelectuales izquierdistas no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Por ejemplo, a principios de los años 60, el Ché Guevara escribía sobre la eliminación del trabajo enajenado en la Cuba “socialista”. Para un análisis retrospectivo del pensamiento de Guevara a este respecto, ver: “‘Radical Egalitarian’ Stalinism: A Post Mortem” [Estalinismo “igualitario radical”: Un post mortem] en Spartacist [Edición en inglés] No. 25 (verano de 1978). En su presentación sobre el “hombre socialista”, Deutscher tocó diversos puntos en los que la generación postsoviética de activistas de izquierda no está pensando en absoluto.
Huntington contra Fukuyama, otra vez
Empecé a desarrollar mis pensamientos sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético principalmente durante las discusiones informales que tuve con Norden entre 1991 y su salida de nuestra organización en 1996. Como ya se ha señalado, Norden identificaba la “muerte del comunismo” principalmente como una expresión del triunfalismo imperialista estadounidense. Así, él solía ligar ese término con la fórmula de un “nuevo orden mundial”, que George Bush había proclamado en el momento de la Guerra del Golfo de 1991 contra Irak. Norden creía que el que el cuerpo central de la dirección de nuestra tendencia hubiera reconocido que el carácter del periodo postsoviético estaba marcado por un retroceso histórico en la conciencia de la clase obrera internacionalmente era una capitulación a las presiones del triunfalismo imperialista estadounidense.
La forma en que Norden enfocaba esta cuestión estaba influenciada por las opiniones del intelectual de derecha estadounidense (entonces neoconservador) Francis Fukuyama, que declaró que el colapsó del bloque soviético había marcado “el fin de la historia”. Una versión sobresimplificada de la tesis del “fin de la historia” de Fukuyama llegó a ser muy conocida entre lo que podría llamarse el público educado estadounidense, el tipo de gente que está suscrito al New York Review of Books y ocasionalmente lee el Foreign Affairs. No sé si Norden leyó realmente a Fukuyama. Yo sí lo hice, y también leí a otros ideólogos burgueses de la derecha estadounidense, especialmente a Samuel P. Huntington y Zbigniew Brzezinski, quienes disentían fuertemente de la versión color de rosa que tenía Fukuyama del mundo postsoviético. Estoy volviendo a este debate porque me fue útil para entender la relación entre la “muerte del comunismo” y las diversas corrientes postsoviéticas de la ideología burguesa, especialmente en los países capitalistas occidentales (pero no exclusivamente en ellos).
Fukuyama tomó el término y el concepto de “fin de la historia” del filósofo alemán Georg Hegel. Hegel usó esa expresión para describir las consecuencias histórico-mundiales de la Batalla de Jena de 1806, en la que el ejército de la Francia napoleónica derrotó al reino de Prusia. Tras la batalla, los franceses ocuparon y gobernaron el sur y el oeste de Alemania. Hegel estuvo entre los pocos intelectuales alemanes prominentes que apoyó al régimen napoleónico, al que consideraba históricamente progresivo, y colaboraron con él.
La concepción hegeliana del “fin de la historia” tenía un componente negativo y uno positivo. El componente negativo era que la ideología dominante de la Europa feudal tardía —el absolutismo monárquico sancionado y apoyado por las iglesias cristianas— había perdido su antiguo poder de determinar el curso futuro de la historia. El componente positivo era que los principios liberales de la Revolución Francesa, tal y como Hegel los entendía (y como los representaba Napoleón), habían llegado a ser capaces de conquistarlo todo en el ámbito de las ideas y con el tiempo se establecería a lo largo de Europa un nuevo orden sociopolítico en conformidad con el nuevo Zeitgeist (espíritu de los tiempos).
De igual modo, la versión de Fukuyama del “fin de la historia” tenía componentes negativos y positivos. El componente negativo, desde luego, era la “muerte del comunismo”:
“Si bien todavía hay en el mundo poder comunista, éste ha dejado de reflejar una idea dinámica y atractiva. Quienes se consideran a sí mismos comunistas se ven obligados a librar continuas batallas de retaguardia para preservar algo de su antigua posición y su antiguo poder. Los comunistas se encuentran en la poco envidiable situación de defender un orden social viejo y reaccionario cuya hora ha pasado ya hace mucho, como los monárquicos que lograron llegar al siglo XX”.
—The End of History and the Last Man (El fin de la historia y el último hombre, 1992)
Aquí Fukuyama expresa lo que es una moneda corriente entre todas las tendencias de la ideología burguesa postsoviética.
Eran las conclusiones positivas que sacó del colapso del bloque soviético las que constituían el núcleo de su tesis del “fin de la historia”. Sostenía que los valores socioculturales y las correspondientes instituciones económicas y políticas del mundo capitalista occidental terminarían por imponerse eventualmente a escala global:
“Es en este marco donde el carácter marcadamente mundial de la revolución liberal adquiere una especial significación, puesto que constituye una evidencia más de que está operando un proceso que dicta un patrón evolutivo común para todas las sociedades humanas; en pocas palabras, algo así como una Historia Universal de la Humanidad en dirección a la democracia liberal...
“Y si hemos llegado a un punto en el que se ha vuelto difícil imaginar un mundo sustancialmente distinto al nuestro, en el que el futuro no representa de ninguna manera evidente u obvia una mejoría respecto a nuestro orden actual, luego entonces debe considerarse la posibilidad de que la Historia misma haya llegado a su fin” [énfasis en el original].
La noción de Fukuyama de una “revolución liberal” universalmente triunfante sufrió un denso fuego por parte de algunos voceros intelectuales prominentes del imperialismo estadounidense. Su principal antagonista fue Samuel P. Huntington, que contraponía su propia tesis del “choque de civilizaciones” al “fin de la historia” de Fukuyama. Refiriéndose a este último, Huntington comentó con condescendencia: “El momento de euforia del fin de la Guerra Fría generó una ilusión de armonía, que pronto se reveló como tal” (The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order [El choque de civilizaciones y la reconstrucción del orden mundial, 1996]). Sin duda, Huntington concordaba con Fukuyama en que ya nunca podría haber estados poderosos ni un movimiento político internacional con apoyo de masas que afirmara representar una alternativa universal, como el comunismo, al capitalismo tipo occidental y la “democracia”. Pero también sostenía que una buena parte del mundo —y en particular Rusia, el Oriente islámico y China— se vería dominada por gobiernos y movimientos políticos antioccidentales basados en valores y tradiciones nacionales y religioso-culturales:
“En este nuevo mundo, los conflictos más generalizados, importantes y peligrosos no serán entre clases sociales, entre ricos y pobres, ni entre otros campos económicamente definidos, sino entre pueblos provenientes de diferentes entidades culturales...
“La civilización occidental es la más poderosa y seguirá siéndolo durante muchos años. Sin embargo, comparado con el de otras civilizaciones, su poder está declinando. Cuando el Occidente intenta afirmar sus valores y proteger sus intereses, las sociedades no occidentales enfrentan una alternativa. Algunas intentan emularlo o colgarse de él. Otras sociedades confucianas e islámicas intentan expandir su propio poder militar y económico para resistir y ‘contrarrestar’ a Occidente. Un eje central de la política mundial posterior a la Guerra Fría es, pues, la interacción del poder y la cultura occidentales con el poder y la cultura de civilizaciones no occidentales”.
El debate Huntington/Fukuyama subraya la necesidad de que diferenciemos entre la creencia en la “muerte del comunismo”, que es generalizada y sigue siendo actual, y el limitado y efímero triunfalismo imperialista estadounidense en la secuela inmediata de la caída de la Unión Soviética.
Breves conclusiones
Una pregunta importante que enfrentamos puede ser formulada de este modo: ¿es posible que un levantamiento espontáneo, que implique a grandes sectores de la clase obrera, contra un gobierno derechista, pueda llevar a situaciones prerrevolucionarias o incluso revolucionarias (es decir, a órganos de poder dual) aun si la masa de los obreros y los trabajadores en general no aspira al socialismo? Yo creo que sí. Aunque nunca hemos experimentado semejante acontecimiento, no debemos descartarlo. Por ahora, nuestra tarea principal consiste en propagar una visión marxista del mundo con la expectativa de reclutar cantidades relativamente pequeñas de intelectuales izquierdistas y obreros avanzados. Parafraseando a John Maynard Keynes: cuando la realidad cambie, cambiarán nuestras perspectivas.
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.06.05 21:08 ShaunaDorothy “Carta a los obreros y campesinos de Ucrania” V.I. Lenin, diciembre de 1919 (Abril de 2014)

https://archive.is/PCTO8
Suplemento de Espartaco, Abril de 2014 Abril de 2014
“Carta a los obreros y campesinos de Ucrania”
V.I. Lenin, diciembre de 1919
(De los archivos del marxismo)
La revolución proletaria de octubre de 1917 en Rusia fue el suceso definitorio del siglo XX. Al tomar el poder estatal, el proletariado multinacional de Rusia no sólo se liberó a sí mismo de la explotación capitalista, sino que también se puso a la cabeza del campesinado, de las minorías nacionales y de todos los oprimidos para dar fin a la tiranía feudal y a la esclavitud imperialista. Lo que hizo posible que los bolcheviques unieran en lucha común a las masas trabajadoras del antiguo imperio zarista fue su programa internacionalista, que declaró plenos e iguales derechos nacionales para todos los pueblos, incluyendo el derecho a la independencia nacional.
Ucrania, a la que se habían repartido el imperio zarista ruso y el austro-húngaro de los Habsburgo, fue un frente importante en la guerra civil que siguió a la Revolución de Octubre. En el curso de la guerra civil, varios y efímeros regímenes nacionalistas burgueses ucranianos sucesivos, profundamente hostiles al dominio proletario, se aliaron con las Guardias Blancas y diversos imperialistas —notablemente Francia y Alemania— en un intento por aplastar al proletariado revolucionario.
Tras la rendición de Alemania en noviembre de 1918, la cual puso fin a la Primera Guerra Mundial, el Ejército Rojo pudo arrebatar Kiev al control alemán. Pero en el verano de 1919 Anton Denikin, comandante de las fuerzas blancas del sur, pasó a la ofensiva y recapturó Kiev y Járkov con ayuda de las fuerzas nacionalistas ucranianas de Simon Petlyura. En los territorios conquistados, las tropas de Denikin y de Petlyura llevaron a cabo ejecuciones masivas y saqueos, matando a decenas de miles de judíos en pogromos. Cuando el dirigente bolchevique V.I. Lenin se dirigió a los obreros y campesinos de Ucrania en la carta que publicamos a continuación, el Ejército Rojo había detenido el avance de Denikin en Orel, a unos 350 km al sur de Moscú, y estaba avanzando de nuevo hacia Ucrania, liberando las ciudades de Járkov y Kiev.
Tomaría un par de años más derrotar a otras fuerzas contrarrevolucionarias para que los bolcheviques ucranianos pudieran consolidar el poder proletario en la República Socialista Soviética Ucraniana. Así, Ucrania logró la autodeterminación por vez primera no por la gentileza de las potencias capitalistas, sino como resultado de la derrota de los ejércitos contrarrevolucionarios respaldados por los imperialistas. En 1922, Ucrania fue uno de los miembros fundadores de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
Camaradas, hace cuatro meses, a fines de agosto de 1919, tuve oportunidad de dirigir una carta a los obreros y campesinos con motivo de la victoria sobre Kolchak.
Ahora haré volver a imprimir esa carta íntegramente para los obreros y campesinos de Ucrania, con motivo de las victorias sobre Denikin.
Las tropas rojas han ocupado Kiev, Poltava y Járkov, y avanzan victoriosamente hacia Rostov. En Ucrania fermenta la insurrección contra Denikin. Es preciso reunir todas las fuerzas para la derrota definitiva del ejército de Denikin, que trató de restablecer el poder de los terratenientes y capitalistas. Tenemos que destruir a Denikin para ponernos a salvo de la más mínima posibilidad de una nueva invasión.
Los obreros y campesinos de Ucrania deben conocer las enseñanzas que todos los obreros y campesinos rusos han extraído de la conquista de Siberia por Kolchak y de su liberación por las tropas rojas, después de largos meses de tiranía terrateniente y capitalista.
La dominación de Denikin en Ucrania fue una prueba tan dura como la dominación de Kolchak en Siberia. No cabe duda de que las lecciones de esta dura prueba harán comprender con claridad a los obreros y campesinos de Ucrania —como sucedió con los obreros y campesinos de los Urales y Siberia— las tareas del poder soviético, y los inducirán a defenderlo con mayor firmeza.
En la Gran Rusia ha quedado totalmente abolida la propiedad terrateniente. Lo mismo hay que hacer en Ucrania; y el poder soviético de los obreros y campesinos ucranianos debe liquidar totalmente la propiedad terrateniente, liberar por completo a los obreros y campesinos ucranianos de la opresión de los propios terratenientes.
Pero además de esta tarea y de otras que se les plantearon y aún se les plantean, tanto a las masas trabajadoras de la Gran Rusia, como a las de Ucrania, el poder soviético en Ucrania tiene sus propias tareas específicas. Una de estas tareas específicas merece, en la actualidad, la mayor atención. Es el problema nacional o, en otras palabras, el problema de si Ucrania será una República Socialista Soviética Ucraniana separada e independiente, ligada por una alianza (federación) a la República Socialista Federativa Soviética Rusa, o si Ucrania se fusionará con Rusia formando una República Soviética única. Todos los bolcheviques, todos los obreros y campesinos políticamente conscientes deben analizar atentamente este problema.
La independencia de Ucrania ha sido reconocida, tanto por el Comité Ejecutivo Central de la RSFSR (República Socialista Federativa Soviética Rusa) como por el Partido Comunista de los bolcheviques de Rusia. Es, por lo tanto, evidente y por todos reconocido que sólo los propios obreros y campesinos de Ucrania pueden decidir y decidirán en su Congreso de Soviets de Ucrania, si Ucrania se fusionará con Rusia o si será una república separada e independiente, y en este último caso, qué vínculos federativos habrán de establecerse entre esa república y Rusia.
¿Cómo debe resolverse este problema en lo que atañe a los intereses de los trabajadores y al éxito de su lucha por la total emancipación del trabajo del yugo del capital?
En primer lugar, los intereses del trabajo exigen la confianza más absoluta y la unión más estrecha entre los trabajadores de los diferentes países y diferentes naciones. Los partidarios de los terratenientes y capitalistas, de la burguesía, se esfuerzan por dividir a los obreros, por avivar las discordias y antagonismos nacionales, con el fin de debilitar a los obreros y fortalecer el poder del capital.
El capital es una fuerza internacional. Para vencerlo hace falta una unión internacional de obreros, una fraternidad internacional de obreros.
Nosotros somos enemigos de los antagonismos y las discordias nacionales, del aislamiento nacional. Somos internacionalistas. Estamos por la unión estrecha y la fusión completa de los obreros y campesinos de todas las naciones del mundo en una República Soviética mundial única.
En segundo lugar, los trabajadores no deben olvidar que el capitalismo ha dividido a las naciones en un pequeño número de grandes potencias opresoras (imperialistas), naciones libres y soberanas, y una inmensa mayoría de naciones oprimidas, dependientes y semidependientes, no soberanas. La archicriminal y archirreaccionaria guerra de 1914-1918 acentuó esta división, enconando con ello los odios y rencores. Durante siglos se fue acumulando la indignación y la desconfianza de las naciones no soberanas y dependientes hacia las naciones dominantes y opresoras, tal como Ucrania hacia naciones como la Gran Rusia.
Queremos una unión voluntaria de naciones —una unión que excluya toda coerción de una nación sobre otra—, una unión que se base en la más plena confianza, en un claro reconocimiento de unidad fraternal, en un consentimiento absolutamente voluntario. Una unión así no puede realizarse de golpe; para llegar a ella debemos actuar con suma paciencia y el mayor cuidado, para no malograr las cosas y no despertar desconfianza, y para que la desconfianza dejada por siglos de opresión terrateniente y capitalista, de propiedad privada y los antagonismos provocados por su distribución y redistribución puedan desaparecer.
Debemos, por lo tanto, empeñarnos firmemente en lograr la unidad de las naciones y oponernos implacablemente a todo lo que tienda a dividirlas, y al hacerlo, debemos ser muy prudentes y pacientes, y hacer concesiones a las supervivencias de la desconfianza nacional. Debemos ser firmes e inexorables ante todo lo que afecte a los intereses fundamentales del trabajo en su lucha por sacudirse el yugo del capital. El problema de la demarcación de fronteras, ahora, por el momento —pues nosotros aspiramos a la completa abolición de las fronteras— no es un problema fundamental, importante, sino secundario. Con respecto a este asunto podemos esperar, y debemos esperar, pues la desconfianza nacional suele ser muy tenaz en las amplias masas de campesinos y pequeños propietarios, y toda precipitación puede acentuarla, en otras palabras, comprometer la causa de la unidad total y definitiva.
La experiencia de la revolución obrera y campesina de Rusia, la Revolución de Octubre-Noviembre de 1917 y de los dos años de lucha victoriosa contra la agresión de los capitalistas internacionales y rusos, ha demostrado con claridad meridiana que los capitalistas lograron, por un tiempo, explotar la desconfianza nacional de los campesinos y pequeños propietarios polacos, letones, estonios y finlandeses hacia los gran rusos; que lograron, por un tiempo, sembrar discordia entre ellos y nosotros apoyándose en esa desconfianza. La experiencia demostró que esa desconfianza se desvanece y desaparece muy lentamente, y que cuanto más cuidado y paciencia tengan los gran rusos, que durante tanto tiempo fueron una nación opresora, con tanta mayor seguridad se disipará esa desconfianza. Fue precisamente por haber reconocido la independencia de los Estados polaco, letón, lituano, estonio y finlandés, que nos estamos ganando, lenta pero firmemente, la confianza de las masas trabajadoras de los pequeños Estados vecinos, más atrasadas y más engañadas y oprimidas por los capitalistas. Éste es el camino más seguro para arrancarlas a la influencia de “sus” capitalistas nacionales y conducirlas con plena confianza hacia la futura República Soviética internacional unida.
Mientras Ucrania no se libere completamente de Denikin y no se reúna el Congreso de toda Ucrania de Soviets, su gobierno es el Comité Militar Revolucionario de Ucrania. Además de los comunistas bolcheviques ucranianos, están los comunistas borotbistas ucranianos, que trabajan en ese Comité Revolucionario como miembros del gobierno. Los borotbistas se distinguen de los bocheviques, entre otras cosas, porque defienden la independencia incondicional de Ucrania. Los bolcheviques no harán de esto un objeto de divergencias y desunión, no consideran que esto sea obstáculo para un trabajo proletario armónico. Debe haber unidad en la lucha contra el yugo del capital y por la dictadura del proletariado, y no debe haber rompimiento entre comunistas por el problema de las fronteras nacionales o de si los vínculos entre los Estados deben ser federativos u otros. Entre los bolcheviques hay partidarios de la independencia total de Ucrania, partidarios de una unión federativa más o menos estrecha y partidarios de la fusión total de Ucrania con Rusia.
No debe haber divergencias por estos problemas. El Congreso de Soviets de Ucrania los resolverá.
Si un comunista gran ruso insiste en la fusión de Ucrania con Rusia, los ucranianos pueden muy bien sospechar que defiende esa política, no por tener en cuenta la unidad de los proletarios en la lucha contra el capital, sino por los prejuicios del viejo nacionalismo gran ruso, imperialistas. Esa desconfianza es natural y hasta cierto punto inevitable y legítima, ya que los gran rusos, bajo el yugo de los terratenientes y capitalistas, infundieron durante siglos el infame y odioso prejuicio del chovinismo gran ruso.
Si un comunista ucraniano insiste en la independencia nacional incondicional de Ucrania, se presta a que se sospeche que él defiende esa política, no en función de los intereses temporales de los obreros y campesinos ucranianos en su lucha contra el yugo del capital, sino a causa de los prejuicios nacionales pequeñoburgueses del pequeño propietario. La experiencia ha suministrado centenares de ejemplos de “socialistas” pequeñoburgueses de diferentes países —todos los diversos seudosocialistas polacos, letones y lituanos, los mencheviques georgianos, los eseristas, etc.— que se disfrazaban de partidarios del proletariado con el único fin de promover en forma fraudulenta una política de conciliación con “su” burguesía nacional en contra de los obreros revolucionarios. Hemos visto esto en el caso del gobierno de Kerenski en Rusia, en febrero-octubre de 1917; lo hemos visto y lo seguimos viendo en todos los demás países.
Así, pues, es muy fácil que surja la desconfianza mutua entre los comunistas gran rusos y ucranianos. ¿Cómo combatir esa desconfianza? ¿Cómo vencerla y establecer una confianza mutua?
El mejor modo de lograrlo es trabajando en común para defender la dictadura del proletariado y el poder soviético en la lucha contra los terratenientes y capitalistas de todos los países y contra sus intentos de restablecer su dominación. Esa lucha común demostrará claramente en la práctica que cualquiera sea la solución que se dé al problema de la independencia nacional o de las fronteras, debe existir una estrecha alianza militar y económica entre los obreros gran rusos y ucranianos, pues de otro modo los capitalistas de la “Entente”, es decir, la “alianza” de los países capitalistas más ricos: Inglaterra, Francia, Norteamérica, Japón e Italia, nos aplastará y estrangulará por separado. Nuestra lucha contra Kolchak y Denikin, a quienes estos capitalistas proporcionaron dinero y armas, es un claro ejemplo de este peligro.
Quien socava la unidad y la alianza más estrecha entre los obreros y campesinos gran rusos y ucranianos, ayuda a los Kolchak, a los Denikin, a los bandidos capitalistas de todos los países.
Por ello, nosotros, los comunistas gran rusos, debemos reprimir rigurosamente la menor manifestación de nacionalismo gran ruso que surja entre nosotros, pues esas manifestaciones, que son en general una traición al comunismo, causan un daño enorme, al separarnos de los camaradas ucranianos, y con ello hacen el juego a Denikin y a su régimen.
Por ello nosotros, los comunistas gran rusos, debemos hacer concesiones cuando existen diferencias con los comunistas bolcheviques y borotbistas ucranianos, y cuando esas diferencias se refieren a la independencia nacional de Ucrania, a las formas de su alianza con Rusia y, en general, al problema nacional. Pero todos nosotros, los comunistas gran rusos, los comunistas ucranianos y los comunistas de cualquier otra nación, debemos ser inflexibles e intransigentes en las cuestiones básicas y fundamentales, que son las mismas para todas las naciones, en las cuestiones de la lucha del proletariado, de la dictadura del proletariado; no podemos admitir compromisos con la burguesía ni la menor división de las fuerzas que nos defienden contra Denikin.
Denikin tiene que ser vencido, aniquilado, y debe impedirse la repetición de invasiones como las suyas. Ése es el interés fundamental tanto de los obreros y campesinos gran rusos como de los ucranianos. La lucha será larga y difícil, pues los capitalistas del mundo entero ayudan a Denikin y ayudarán a los Denikin de todo género.
En esta lucha larga y difícil, nosotros, los obreros gran rusos y ucranianos, debemos marchar estrechamente unidos, pues separados no podremos ciertamente hacer frente a nuestra tarea. Sean cuales fueren las fronteras de Ucrania y Rusia, sean cuales fueren las formas de sus relaciones estatales mutuas, ello no es tan importante; es un problema en el que se puede y se debe hacer concesiones, en el que se puede ensayar esto, aquello y lo otro; la causa de los obreros y campesinos, de la victoria sobre el capitalismo, no sucumbirá por culpa de ello.
Pero si no sabemos marchar estrechamente unidos, unidos contra Denikin, unidos contra los capitalistas y los kulaks de nuestros países y de todos los países, la causa del trabajo sucumbirá ciertamente, por largos años, en el sentido de que los capitalistas podrán aplastar y estrangular tanto a la Ucrania soviética como a la Rusia soviética.
Y lo que la burguesía de todos los países, y toda suerte de partidos pequeñoburgueses —es decir, partidos “conciliadores” que se alían con la burguesía contra los obreros— más se han esforzado en conseguir, es la división de los obreros de las diferentes nacionalidades, suscitar la desconfianza y desbaratar la estrecha unión internacional y la fraternidad internacional de los obreros. Si la burguesía llega a conseguirlo, la causa de los obreros está perdida. Los comunistas de Rusia y Ucrania, por lo tanto, deben, mediante un esfuerzo colectivo, paciente, perseverante y tenaz, frustrar las maquinaciones nacionalistas de la burguesía y vencer los prejuicios nacionalistas de toda índole, y dar a los trabajadores del mundo entero un ejemplo de alianza verdaderamente firme entre los obreros y campesinos de diferentes naciones en la lucha por el poder soviético, por el derrocamiento del yugo de los terratenientes y capitalistas y por la República Soviética Federativa mundial.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/suplemento-Abril-de-2014/lenin-ucrania.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.06.05 19:48 ShaunaDorothy EE.UU.: Cacería de brujas asesina “Delincuentes sexuales” marcados por el estado: Parias de por vida (Febrero de 2014)

https://archive.is/HdHvI
Espartaco No. 40 Febrero de 2014
Durante las últimas décadas, la policía sexual de este país ha capturado a cerca de un millón de personas. Se les encarcela, se les humilla públicamente y se les pone en peligro mediante los registros de “delincuentes sexuales” en Internet, se les rastrea con tobilleras de GPS, se les expulsa de sus propias comunidades y se les obliga a vivir bajo los puentes o en los bosques. Se han convertido en parias sociales, en los leprosos de la actualidad.
Incluso mientras el matrimonio gay —y los boy scouts (abiertamente) gays— son cada vez más aceptados, el esfuerzo de los gobernantes por legislar el sexo y la “moralidad” parece no tener fin. Su más reciente expresión es el frenesí azuzado contra un supuesto brote de incorregibles “depredadores sexuales”, especialmente los que supuestamente tienen como blanco a niños en Internet (es decir, un mundo fantástico) o a través de la pornografía (también pura fantasía). No hay tal epidemia; sin embargo, parece haber un gran número de policías infiltrados al acecho en los chat rooms. Se ha victimizado a miles sólo por mirar pornografía o por intentar comunicarse con otros, por no hablar del sexo consensual con menores, nada de lo cual sería un crimen en una sociedad racional.
Tal como ocurrió con la histeria de los años ochenta y noventa sobre las supuestas redes satánicas de abuso de menores en las guarderías, el depredador de Internet es un mito manufacturado por el gobierno y los medios. Incitando y manipulando el miedo y las actitudes sociales atrasadas, su finalidad subyacente es legitimar y fortalecer los poderes del estado capitalista. Mientras los políticos demócratas y republicanos sermonean sobre “proteger a nuestra niñez”, los imperialistas estadounidenses bombardean a niños en todo el mundo y millones pasan hambre incluso en este país, donde la tasa de mortalidad infantil llega al lugar 51 del mundo.
Entre las innovaciones legales más perniciosas, diseñadas para aumentar el control del gobierno, están las leyes federales que firmó el presidente demócrata Bill Clinton a mediados de los noventa y que le exigen a los delincuentes sexuales liberados que se registren en Internet y notifiquen a la comunidad su paradero. Otro estatuto le exige a las autoridades estatales que transmitan sus datos y huellas digitales al FBI para que éste forme una base de datos nacional. También está el “confinamiento civil”, que permite mantener a los prisioneros recluidos más allá del término de sus sentencias. Con estas leyes, los convictos de delitos sexuales se ven inmersos en un laberinto kafkiano de presunta culpabilidad, ostracismo social, castigos preventivos, miedo y violencia, frecuentemente de por vida.
Para Charles Parker de Jonesville, Carolina del Sur, y para su esposa, registrarse como delincuente sexual fue una sentencia de muerte. En julio, Jeremy Moody halló el nombre de Parker en el registro y ubicó su hogar en un mapa, se dirigió ahí y disparó y apuñaló a la pareja. “No he venido a robarte. He venido a matarte porque eres un abusador de niños”, dijo Moody, quien tiene la palabra “skinhead” [cabeza rapada] tatuada en el cuello. (Parker no había sido convicto por abuso de menores.) Posteriormente, Moody admitió que se preparaba para matar a otra persona que figuraba en el registro.
Un caso de estudio: Los Friedman
Hace poco volvió a las noticias el caso de Arnold Friedman y su hijo adolescente Jesse, documentado en la escalofriante película nominada al Oscar de 2003 Capturando a los Friedman. La película muestra cómo los dos hombres de Long Island, víctimas del abuso policiaco, la histeria de la comunidad y el sesgo judicial, fueron obligados a confesar en falso decenas de casos de abuso de menores que supuestamente ocurrieron en las clases de computación de Arnold, con la ayuda de Jesse. Un amigo adolescente de éste, Ross Goldstein, también fue condenado a trece meses de prisión tras ser obligado a confesar y a hacer acusaciones falsas contra Jesse.
Los cargos de esa cacería de brujas iban desde lo inverosímil hasta lo imposible. Como lo puso Jesse Friedman, un niño de diez años que asistía a las clases semanalmente alegó que había sido forzado a tener sexo anal u oral 30 veces en un periodo de diez semanas y —tras reinscribirse— fue violado 41 veces a lo largo del siguiente año. Entre lo que un cargo describía como abusos en grupo se incluía el “salto de rana”, en el cual Arnold y Jesse supuestamente sodomizaban a toda la clase de niños desnudos saltando de uno al otro. Pese a las historias de violencia física, abuso verbal y sexo forzado frente a toda la clase, no se presentó una sola evidencia: ni moretones ni ropa manchada de sangre. Ni uno solo de los padres expresó la menor sospecha hasta que la policía llegó a sus casas a interrogar a sus hijos.
El único hecho incuestionable es que en 1987 los agentes aduanales interceptaron un paquete dirigido a Arnold Friedman que contenía pornografía infantil, lo que llevó a la policía a allanar el hogar de los Friedman en el suburbio de Nueva York de Great Neck. La policía confiscó unas 20 revistas de pornografía infantil tomadas de varias partes de la casa y una lista de los niños que asistían a las clases de Arnold.
¡Al poseer pornografía infantil, Arnold Friedman no cometió crimen alguno! Fotografías, sexo de fantasía, entretenimiento: la pornografía no hace daño a nadie. ¿Cuántos de nosotros podríamos librarnos de la prisión si los “pensamientos desviados” se castigaran con cárcel? Al contrario de ciertos feministas y de los maoístas del Revolutionary Communist Party [Partido Comunista Revolucionario], quienes quisieran prohibir la pornografía sobre la espuria base de que provoca violencia contra la mujer, nosotros reconocemos que las leyes antipornografía dañan a todos al legitimar la censura y desatar la interferencia estatal en la vida privada. Nos oponemos a las leyes contra la pornografía y a las leyes contra los “crímenes sin víctimas”, como la prostitución, las drogas y las apuestas. ¡El gobierno debería sacar los ojos, oídos y narices de las alcobas y de las vidas privadas de la gente!
Según la retorcida lógica que esta sociedad promueve, Arnold Friedman, espectador de pornografía, debía ser por lo tanto un abusador de menores, por lo que fue condenado a una sentencia de diez a 30 años de prisión y murió en la cárcel en 1995, aparentemente por suicidio. Jesse recibió una sentencia de seis a 18 años tras las rejas. Lo liberaron en 2001 después de trece años, sólo para que comenzara una cadena perpetua de persecución legal y social.
Ya antes de que comenzara el juicio, las autoridades promovieron la noción de que cada uno de los estudiantes de Arnold debía ser considerado una víctima. Cientos de padres de familia histéricos se apiñaron en reuniones comunitarias exigiendo asesoría sobre cómo ayudar a sus hijos. Se les dijo que fueran a terapia. Años después, muchas supuestas víctimas testificaron respecto al terrible daño que sufrieron ellos y sus familias cuando el estado los obligó a inventar historias, y luego por la subsiguiente “terapia” basada en esas ficciones.
En 2013, la oficina del mismo fiscal que condenó a los Friedman revisó el caso en respuesta a una acusación de calumnia que el Tribunal de Apelaciones del II Distrito emitió en 2010. El tribunal escribió: “Aquí las actas indican una ‘probabilidad razonable’ de que Jesse Friedman fuera injustamente sentenciado”. Para la revisión de la fiscalía, Ross Goldstein (a quien los documentos legales se refieren como Kenneth Doe) habló por primera vez en 23 años. En un documento de nueve páginas dirigido al fiscal de distrito, afirmó: “Ninguno de los sucesos que Kenneth Doe supuestamente describió o que se atribuyen a él tuvo lugar en realidad”. Goldstein reunió a numerosos ex alumnos que hoy afirman que en las clases no ocurrió absolutamente nada y que la policía los intimidó para que rindieran falsos testimonios. Sin embargo (predeciblemente), el resultado del autoexamen fue que la oficina del fiscal se absolvió a sí misma de cualquier falta en el proceso.
La sexualidad infantil y el estado
El caso Friedman, una tragedia incesante para toda una familia, subraya varias cuestiones políticas importantes. El enfoque de la Spartacist League deriva de nuestra concepción marxista del mundo y nos enfrenta con el moralismo burgués y con frecuencia también con muchos grupos autodenominados socialistas. La sexualidad humana es muy amplia, pero su práctica está condicionada por cada sociedad particular. La sociedad burguesa estadounidense, con su componente de fanatismo religioso, destina una cantidad considerable de energía a delimitar los apetitos sexuales en nombre del orden social. Con sus policías, jueces y prisiones, la intervención del estado en las relaciones sexuales privadas tiene como fin imponer la moralidad que profesa la burguesía, y con frecuencia transforma una experiencia inofensiva y muchas veces positiva en una pesadilla. El estado burgués no es ni un árbitro neutral ni un protector de la ciudadanía; existe para asegurar la conservación del dominio capitalista.
La premisa de muchas leyes contra el sexo es que los niños son seres asexuales. De manera absurda, los púberes y los adolescentes con las hormonas desbocadas son considerados niños. De hecho, la sexualidad es parte de la constitución humana desde la infancia. Como discutimos con amplitud en el artículo “Unholy Alliance of Feminists and Christian Right—Satan, the State and Anti-Sex Hysteria” (La impía alianza de los feministas y la derecha cristiana—Satanás, el estado y la histeria antisexo, Women and Revolution No. 45, invierno-primavera de 1996), los niños son pequeños animales inquisitivos que en su camino a la madurez llevan a cabo experiencias y observaciones sexuales y de todo tipo. Tal como ocurre con otras especies de primates, el sexo entre los humanos tiene un amplio componente de aprendizaje. Hoy, en gran parte del país se le niega a la juventud el acceso oportuno a los métodos anticonceptivos y a la educación sexual, dejándola vulnerable a los embarazos no deseados y a las enfermedades de transmisión sexual. Si intenta actuar como la televisión e Internet le enseña, se mete en problemas.
Las leyes contra el estupro varían mucho de un estado a otro, pero todas criminalizan toda actividad que un tribunal considere sexual por el solo hecho de que un menor (alguien que no haya llegado a la “edad de consentimiento”) participe en ella, independientemente de si lo que suceda sea o no consensual. La ley mezcla deliberadamente el sexo consensual con el ataque sexual violento y con la violación. Cualquiera que sea hallado culpable de haber tenido sexo con un menor, o cualquier cosa considerada contacto sexual, se considera automáticamente un delincuente violento. La designación “depredador” puede aplicarse cuando un tribunal decide que una relación fue establecida o promovida con fines de “victimización”.
El único lineamiento para cualquier relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el entendimiento mutuo de las partes participantes— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual. Sin duda, determinar incluso lo más básico —por ejemplo, si un acto tuvo lugar realmente y si fue consensual— puede ser problemático a veces. Y ciertamente hay muchos casos en que la víctima de una violación o de un abuso violento puede recurrir a la ley. Al mismo tiempo, como alguna vez comentó el dramaturgo irlandés Brendan Behan en un contexto diferente: “Nunca he visto una situación tan terrible que un policía no pueda empeorar”. Además, desentrañar las cuestiones de la sexualidad humana del entramado de prejuicios sociales es casi imposible en esta sociedad dividida en clases y razas. Libre de la crueldad y la fría indiferencia que resultan de la búsqueda de ganancia, una sociedad socialista buscaría un enfoque científico a estas cuestiones difíciles.
Enciérrenlos...
Las leyes antisexo han creado una enorme masa de blancos potenciales, alimentando pesquisas con vastas sumas de dinero para trabajo encubierto y alentando procesos fraudulentos mediante el uso de oscuras invenciones siquiátricas y “testigos expertos”. En consecuencia, cada vez más víctimas caen en las fauces del sistema carcelario estadounidense, que ya es el mayor del mundo. Las cifras de la guerra contra los “depravados” sexuales se suman a las de la anterior “guerra contra el crimen” y a la continua “guerra contra las drogas”, eufemismos para nombrar la persecución legal racista que ha cuadruplicado la población carcelaria a cerca de 2.2 millones de personas al día de hoy, de las cuales casi la mitad son negras.
Desde los años setenta hasta hoy, el número de personas encarceladas como delincuentes sexuales se ha multiplicado. El libro Sex Panic and the Punitive State (Pánico sexual y el estado punitivo, University of California Press, 2011), de Roger N. Lancaster, aporta una investigación útil que describe el desarrollo de estos pánicos y muestra con precisión cuán vasto es el archipiélago de víctimas de la persecución sexual estatal. Lancaster escribe: “Nacionalmente, los casos reportados de abuso infantil saltaron de seis mil en 1976 a 113 mil en 1985 y a 350 mil en 1988: la cifra se multiplicó 58 veces en doce años”. Apuntando al terror irracional al “desconocido que acecha”, en un artículo publicado en el New York Times del 20 de agosto de 2011 titulado “Sex Offenders: The Last Pariahs” [Delincuentes sexuales: Los últimos parias], señaló: “El riesgo de que un niño sea asesinado por un depredador sexual desconocido es comparable al de morir fulminado por un rayo”. Lancaster también señala que “la mayoría de los perpetradores de abusos sexuales son miembros de la familia, parientes cercanos, amigos o conocidos de la familia de la víctima”.
Las cacerías de brujas antisexo han sido usadas para deshacerse de elementos básicos que los estadounidenses habían aprendido a considerar inherentes a la democracia, así como la “guerra contra el terrorismo” ha destripado toda una gama de derechos constitucionales. Como puede verse en el caso Friedman, lo primero que se pierde es la privacidad, seguida de la presunción de inocencia, cuando los acusados son satanizados. Luego se marca a los convictos de por vida. Hoy, cerca de 750 mil personas están en el registro de Internet que instituyó la “Ley Megan” de la era Clinton, promulgada tras el brutal asesinato de la pequeña Megan Kanka de siete años en un ataque sexual en 1994.
Al salir de la cárcel, Jesse Friedman —quien para empezar no había hecho nada— fue clasificado como “depredador sexual violento nivel III”, es decir, como alguien en alto riesgo de reincidir y como una amenaza a la seguridad pública. Como tal, tuvo que abandonar su casa tres veces. Con respecto a las restricciones de residencia, que le prohíben la proximidad con niños, escribió en su página web: “Si miras un mapa, te darás cuenta de que eso significa prácticamente cualquier parte. En algunos estados y ciudades se me prohibiría estar en cualquier lugar ‘donde se sabe que los niños se congregan’, incluyendo bibliotecas, museos, acuarios, playas e incluso eventos deportivos públicos”. “La Ley Megan”, escribió, “es el exilio social”.
Otros miles han sido convertidos en parias de manera similar. En Southampton, un destino vacacional para las celebridades neoyorquinas y los tiburones de Wall Street, unos 40 hombres convictos de diversos delitos sexuales se ven obligados a vivir en dos tráilers alejados de los centros habitados. Sólo uno de los tráilers tiene regadera y los que viven en el otro tienen que tomar el autobús dos veces por semana para ducharse.
La novela agudamente realista de Russell Banks, Lost Memory of Skin (La memoria perdida de la piel, HarperCollins, 2011), explora el horrendo mundo de los nuevos parias. El héroe es un joven tímido e ingenuo al que se le llama “el Chico”, cuyo fiel compañero y único amigo es su iguana Iggy. El Chico va a conocer a “brandi18”, con quien había tratado sólo por Internet, sólo para encontrarse con que en casa de ella lo esperan el padre de Brandi y cinco policías. Tras ser arrestado y condenado, se halla a sí mismo sin hogar, viviendo bajo un puente junto a otros “delincuentes sexuales”, pepenando comida de los basureros. En nombre de políticos que buscan un encabezado de prensa, la policía allana incluso ese lugar diminuto, sucio y semioculto, con resultados trágicos. A estos hombres del puente se les obliga implacablemente a recargar constantemente sus tobilleras de monitoreo:
“Toma media hora cargar completamente la batería del monitor, y durante esa media hora el Chico se siente íntimamente conectado a los demás millones de delincuentes sexuales, jóvenes, viejos y de otras edades...todos los cuales han conectado sus tobilleras electrónicas a contactos y están sentados en alcobas, salas y sótanos de casas, apartamentos y remolques, en estacionamientos, refugios de indigentes, parques públicos, aeropuertos, estaciones de tren, salas de espera, oficinas, en las trastiendas de restaurantes de comida rápida, bajo pasos a desnivel y puentes peatonales —como si todos ellos fueran hojas temblorosas en las ramas grandes y pequeñas de un vasto árbol eléctrico cuya sombra cubriera todo el país—”.
...y tiren la llave
Las diversas leyes estatales y federales de “confinamiento civil” que se han aprobado desde 1990 son una burla de la noción de “cumplir tu sentencia” y de la pretendida rehabilitación. Por ejemplo, la “Ley Adam Walsh de Protección y Seguridad de los Niños” de 2006 posibilita la detención indefinida de cualquier prisionero federal —incluso si nunca ha sido convicto de ningún delito sexual— que haya cumplido su sentencia pero sea considerado mentalmente “anormal” y se crea probable que cometa algún delito sexual en el futuro.
En el artículo “When the Feds Decide Who’s Sexually Dangerous” [Cuando los federales deciden quién es sexualmente peligroso], publicado en The Atlantic (20 de mayo de 2010), Wendy Kaminer señala: “Quienes confían en la burocracia federal y creen que los funcionarios usarán su poder adecuadamente, con imparcialidad y buena fe, pueden sentirse protegidos por él; a los demás debe preocuparles que el gobierno pueda detener ciudadanos indefinidamente, sin juicios con jurado, basándose en especulaciones sobre su futura peligrosidad”. Díganselo a los prisioneros de Guantánamo.
Bajo algunas leyes estatales, los sometidos a confinamiento civil pueden tener derecho a un proceso ante un juez, pero no a un juicio con la posibilidad de preparar una defensa. La mayoría no recibe “tratamiento” y prácticamente nadie obtiene algo de él. ¡Incluso se dio el caso de un hombre de Wisconsin de 102 años que no pudo someterse a tratamiento por fallas en la memoria y problemas de oído!
Hasta 2007, dos mil 700 hombres estaban recluidos en centros de confinamiento civil. Para escapar de las garras de estas instituciones penales/“terapéuticas” en las que se encuentran sepultados, algunos prisioneros incluso solicitan ser castrados, como lo relata el artículo “The Science of Sex Abuse” [La ciencia del abuso sexual] de Rachel Aviv (The New Yorker, 14 de enero de 2013). La primera persona detenida bajo la Ley Adam Walsh, Graydon Comstock, cuestionó la legislación en un caso ante la Suprema Corte en 2010. Aviv observa: “Para cuando el caso fue atendido, cuatro años después de que la sentencia criminal de Comstock expirara, él tenía ya 67 años y padecía del corazón, de diabetes e incontinencia. Ya dos veces había solicitado ser castrado, creyendo que la operación ayudaría en su caso, pero se le dijo que no estaba médicamente justificada”. En años recientes, la Suprema Corte ha refrendado diversos estatutos del confinamiento civil.
El poderoso análisis de Aviv de los horrores del confinamiento civil gira en torno al caso real de un soldado solitario llamado John, que se hizo amigo en un chat room de “Indy-Girl”. Sí, era un policía encubierto. El soldado, invitado a un tentador picnic al aire libre, rápidamente fue capturado por la Unidad Militar de Investigaciones y el FBI. John fue sentenciado a 53 meses en una prisión federal por poseer pornografía infantil y por “usar Internet para inducir a un menor a tener sexo”. Pero entonces fue cuando empezaron sus verdaderos problemas.
Tras salir en libertad condicional, John recayó y volvió a mirar pornografía con menores, por lo que rápidamente fue sentenciado a otros dos años en prisión. Seguía preso cuando el Congreso aprobó la Ley Adam Walsh, por lo que se le transfirió a una prisión médica de Massachusetts y, sin audiencia legal, se determinó que era de “alto riesgo”. Así pasaron cuatro años. En 2011 comenzó su audiencia de confinamiento civil. Al año siguiente, un juez dictaminó que John era demasiado peligroso para ser liberado y lo condenó a un “confinamiento terapéutico” indefinido en el sistema carcelario federal. Desde entonces sigue en ese limbo, donde una “terapia” diaria lo alienta a declarar cada vez más historias fantasiosas para ganarse la aprobación de los siquiatras, historias que sólo contribuyen a incriminarlo. Vivir en una tienda de campaña bajo un puente parece un destino preferible.
Nuevas brujas, nuevos inquisidores
En Estados Unidos, con su vena profundamente puritana y su insidioso racismo, la combinación de sexo y raza siempre ha sido usada como medio de control social. El mito del hombre negro depredador acosando a mujeres y niños blancos se conjuró para mantener aterrorizada a la población negra cuando la ley linchadora imperaba en el Sur de Jim Crow. Con frecuencia se ha recurrido a leyes antisexo para poner a hombres negros tras las rejas, incluyendo a celebridades como el boxeador Jack Johnson en 1912 y a Michael Jackson en 1994 y de nuevo diez años después.
Las cruzadas antisexo fueron una de las armas que se usaron para revertir las conquistas de las luchas por los derechos civiles y para apagar el descontento social de los años sesenta y principios de los setenta, especialmente el provocado por la Guerra de Vietnam. Tras tomar posesión en 1977, el gobierno demócrata de Jimmy Carter desató un asalto de reacción social interna mientras llevaba a la Casa Blanca el fundamentalismo religioso de los “renacidos”. Bajo el lema de los “derechos humanos” lanzó también la Segunda Guerra Fría del imperialismo estadounidense con el objetivo de destruir a la Unión Soviética.
La siguiente década presenció una de las cacerías de brujas más terribles y peculiares de la historia estadounidense: la histeria respecto al “abuso satánico” en las guarderías, que le arruinó la vida a cientos de hombres, mujeres y niños. El auge de esta cacería de brujas, que se extendió hasta principios de los años noventa, coincidió con la reacción reaganista —la cual, entre otras cosas, intentó enviar a las mujeres de vuelta a los hogares—. Se recortaron los fondos para el bienestar social y otros programas sociales, como las guarderías y preescolares para madres trabajadoras, provocando enormes dificultades y daños a las mujeres y los niños. El pánico del “abuso satánico” sirvió para encubrir un abuso real por parte del gobierno.
En el juicio más largo de la historia estadounidense, que se extendió de 1986 a 1990, el caso de la escuela preescolar McMartin, los niños testigos contaron historias de sacrificios animales, orgías, pasadizos secretos, mutilación de cadáveres y otras ficciones. El caso comenzó en 1983, y para el año siguiente el gran jurado había reunido 354 declaraciones que implicaban hasta 369 supuestas víctimas, mientras la policía anunciaba una enorme conspiración criminal. Más de 70 personas fueron condenadas injustamente. Mientras tanto, decenas de otros casos de “satanismo” barrieron el país, desde el condado de Kern en California, hasta Fells Acres en Massachusetts y la guardería Little Rascals de Carolina del Norte. En estos casos no se encontró evidencia alguna. Los acusados eran completamente inocentes, como señalamos entonces (a diferencia de prácticamente todo el resto de la izquierda) al defender a los trabajadores de las guarderías. Los Friedman fueron arrestados en medio de esa cacería de brujas.
Los liberales y feministas burgueses ayudaron a impulsar esa locura. Aunque se presentan como protectores de las mujeres y los niños, su remedio es pedirle al estado leyes más numerosas y más duras, así como más vigilancia policiaca. La versión más extrema de esa misma política fue el libro de 1975 de Susan Brownmiller, Against Our Will [Contra nuestra voluntad], famoso por su aseveración de que la violación es la principal forma en que todos los hombres controlan a todas las mujeres. Su propuesta: más mujeres policías.
En los años setenta y ochenta, los florecientes escuadrones de dios, dirigidos por gente como el fundamentalista católico Patrick Buchanan y el líder de la Mayoría Moral Jerry Falwell, se movilizaban contra el aborto y declaraban que el sida era un castigo de dios a los gays. Mientras los fanáticos de derecha sitiaban las clínicas de aborto, los feministas apuntaban contra la pornografía y un imaginario abuso satánico. Al impulsar este programa antisexo, los “progresistas” entablaron una alianza temporal con los evangélicos.
El estado respondió gustoso. En 1974, el demócrata Walter Mondale promovió la Ley de Prevención y Tratamiento del Abuso Infantil, que obligaba a los terapeutas, maestros y trabajadores sociales a informar a la policía de cualquier indicación de abuso. Así, se suponía que cientos de miles de educadores y trabajadores sociales actuarían como auxiliares de la maquinaria de represión del estado capitalista. En los años ochenta, el procurador general de Reagan, Edwin Meese, lanzó una gran campaña contra la pornografía, con bastante ayuda de sus aliados liberales. Con Internet, las cosas no hicieron sino empeorar. En los últimos quince años, las sentencias federales por posesión de pornografía infantil han aumentado en extensión más de 500 por ciento y pueden ameritar hasta cadena perpetua, la sentencia que suele darse al homicidio en primer grado.
Entre las feministas más prominentes que impulsaban las reaccionarias campañas antiporno estaba la fundadora de la revista Ms., Gloria Steinem, quien empezó su carrera como informante de la CIA. La despreciable Steinem también se subió con furor al tren del ritual satánico y la memoria reprimida. A mediados de los ochenta financió una excavación que los padres de familia de la escuela preescolar McMartin realizaron en busca de los (inexistentes) túneles y calabozos de los que habían hablado sus hijos bajo coerción. En 1993, Ms. salió con el encabezado: “El abuso ritual de las sectas existe —¡Créanlo!”.
En 1995, Steinem narró el documental de HBO The Search for Deadly Memories. Los apócrifos “recuerdos recuperados” de abuso cumplieron una función perniciosa en numerosos casos. Estos “recuerdos reprimidos”, como los llaman los trabajadores sociales fraudulentos, son la versión secular liberal de la histeria religiosa. Como materialistas convencidos, no nos lo creímos. Como señalamos en “Satan, the State and Anti-Sex Hysteria”, las técnicas que supuestamente revelan traumas reprimidos han demostrado ser excelentes para inducir recuerdos falsos, especialmente en niños pequeños y susceptibles. En ocasiones, es la policía quien implanta los supuestos recuerdos en el curso de los interrogatorios, como ocurrió en el caso Friedman. Los traumas verdaderos realmente trauman a la gente, que tiende a recordarlos.
El sexo, el matrimonio y la familia
¿Cómo es que la expansión de la tolerancia (salvo en reaccionarios endurecidos y fanáticos religiosos) respecto al matrimonio gay puede coexistir con una implacable cacería de brujas antisexo? Esto se debe a que el matrimonio, un contrato legal, es uno de los principales sostenes sociales del estado burgués. En una presentación el pasado mayo, David Thorstad, quien en 1978 estuvo entre los fundadores de la North American Man/Boy Love Association (NAMBLA), señaló la desbandada del movimiento radical gay:
“El anterior desafío a la heterosupremacía, dirigido a liberar la sexualidad reprimida de todos, ha sido remplazado por un enfoque conservador y convencional por la aceptación de la sociedad capitalista heterosupremacista. Donde esto es más obvio es en la búsqueda del matrimonio y la participación abierta en instituciones opresivas como el ejército, así como los llamados a fortalecer las fuerzas represivas del estado mediante las leyes contra los llamados crímenes de odio”.
Así, en la búsqueda de la respetabilidad burguesa, las marchas del orgullo gay acogen contingentes de policías gays, cuyo trabajo incluye el arresto de “delincuentes sexuales”. Mientras tanto, los organizadores de las marchas vetan a organizaciones como NAMBLA, que llama por la despenalización de las relaciones consensuales entre hombres adultos y menores de edad.
A diferencia de los feministas, el establishment gay y, asquerosamente, la mayor parte de la izquierda “socialista”, nosotros siempre hemos defendido a NAMBLA y a sus miembros tanto de la represión estatal como de la victimización por parte de los patrones. Se trata de algo más que una cuestión de “libertad de expresión”. Muchísimos jóvenes, torturados y confundidos por sus propios sentimientos, en conflicto con la severidad represiva de esta sociedad, encontrarían reconfortante hablar de estas cosas con personas más experimentadas, como lo han hecho generaciones anteriores. En esta época, sin embargo, tener cualquier tipo de intimidad intergeneracional es jugar con fuego.
En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [Juventud, sexualidad y la izquierda], Sherry Wolf de la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se sumó al linchamiento de Thorstad acusándolo de ser “el más constante y sonoro defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Conservando la premisa reaccionaria de las leyes de la edad de consentimiento, Wolf cita su libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation [Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT]: “Es incongruente que un niño dé verdadero consentimiento, libre de la desigualdad de poder, a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, los adultos y los niños no se enfrentan como iguales en lo emocional, lo físico, lo social o lo económico. Los niños y los adolescentes más jóvenes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder necesarios para tomar decisiones verdaderamente libres en sus relaciones con los adultos. Sin ello, no puede haber verdadero consentimiento”.
No importa que la mayoría de las relaciones entre adultos no cumpla con este criterio de consentimiento. En cuanto a la afirmación de Wolf de que “los adolescentes maduran a distintas edades”, ¿quién debe determinar la edad adecuada para la actividad sexual en una especie en la que esta edad ha estado, durante el 99 por ciento de su existencia, muy por debajo de la supuesta “edad de consentimiento” de la actualidad? Bajo el inhumano status quo capitalista, se asume que es el estado. Para los comunistas, es el ABC el oponernos a la intervención del gobierno en la vida privada de la gente y defender a cualquier grupo que luche por aumentar la libertad en las relaciones sexuales. Esto es una expresión del ideal de la vanguardia leninista como tribuno del pueblo. La ISO y cía. bailan a un son diferente, acomodándose a los valores burgueses y a la cacería de brujas contra aquéllos cuyas proclividades sexuales se consideran verboten [prohibido, en alemán en el original].
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884), Friedrich Engels rastreó el surgimiento simultáneo de la familia y el estado como medios que la clase propietaria usó para consolidar y reproducir su poder cuando emergió de la sociedad humana primitiva. La monogamia de la esposa era necesaria para asegurar la paternidad para la transmisión hereditaria de la propiedad. Actualmente, la familia sigue siendo la principal fuente de opresión de la mujer. A los niños, la familia debe imbuirles la sumisión y el respeto por la autoridad, lo que frecuentemente engendra frustración y violencia. Como escribimos en “Satan, the State and Anti-Sex Hysteria”: “Las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos, como la nuestra, claramente no encajan con la rígida monogamia heterosexual que constituye el fundamento ideológico de la institución de la familia, reforzada por la religión organizada”.
La mayor parte del terrible daño que se inflige a los jóvenes y las mujeres tiene lugar en el seno de la familia. Sin embargo, en esta sociedad capitalista, la familia suele ser lo único que le queda a uno. Son escasos los servicios alternativos que la sociedad provee para criar a los hijos o cuidar a los enfermos y a los ancianos.
El fanatismo antisexo y la perversa persecución estatal persistirán mientras imperen la propiedad privada y la producción por ganancias. El estado capitalista no puede ser reformado para que sirva a los intereses de los explotados y los oprimidos. Debe ser barrido y sobre sus ruinas debe erigirse un estado obrero basado en la expropiación de los medios de producción. Para erradicar la opresión de la mujer y de los homosexuales, se requiere construir una sociedad socialista donde las funciones de la familia sean colectivizadas —guarderías y cocinas comunales, atención médica gratuita y de calidad, etcétera— liberando a la mujer de la carga de la crianza de los niños y de la esclavitud doméstica. En cuanto a lo que una sociedad racional conservaría de las relaciones sexuales, y de las relaciones sociales en general, los marxistas compartimos la amplitud de la visión que expresó el fallecido Gore Vidal (a quien tanto echamos de menos) en su artículo “Pink Triangle and Yellow Star” (Triángulo rosa y estrella amarilla, The Nation, 14 de noviembre de 1981):
“Cualquiera que sea el arreglo al que llegue la sociedad del futuro, debe reconocerse que los niños que lo necesiten serán criados con bastante más cuidado que hoy, y que a los adultos que no deseen ser padres ni madres debe dejárseles en paz”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/40/delincuentes.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.06.05 09:21 ShaunaDorothy Moralismo antisexo en la izquierda - Maoístas beatos (Junio de 2013)

https://archive.is/JoSkZ
Espartaco No. 38 Junio de 2013
Moralismo antisexo en la izquierda
Maoístas beatos
(Mujer y Revolución)
El siguiente artículo ha sido traducido de las páginas juveniles, Young Spartacus, de Workers Vanguard No. 1020 (22 de marzo), periódico de nuestros camaradas de la Spartacist League/U.S.
Bob Avakian, dirigente del Revolutionary Communist Party (RCP, Partido Comunista Revolucionario) ha ordenado a sus acólitos que vuelvan a emprender la carga contra Playboy, las tiendas de pornografía, los table dance, Xtube y Cincuenta sombras de Grey, todos ellos declarados anatema. Estos maoístas puritanos, cargados de moralismo reaccionario en nombre de los “valores familiares”, han dado un giro escandaloso con su campaña “End Pornography and Patriarchy: The Enslavement and Degradation of Women” [Poner fin a la pornografía y el patriarcado: La esclavitud y degradación de las mujeres].
Desde 2012, el RCP ha utilizado vilmente el Día Internacional de la Mujer, una celebración proletaria, como plataforma para marchar en Nueva York y otras ciudades, denunciando los espectaculares que “tratan a las mujeres como objetos” y protestando contra las sex shops y los table dance locales. Puede verse a los miembros del RCP, en estrecha competencia con los cristianos evangélicos, repartiendo tarjetitas en las esquinas y las universidades con la orden “DEJA DE VER PORNO” porque “corrompe la humanidad de los que lo ven”. Los evangelizadores del RCP son bien conocidos por instar a los hombres que luchan por los derechos de las mujeres (por ejemplo, en las guardias de las clínicas de aborto o en manifestaciones por el derecho al aborto) a que confiesen sus hábitos anteriores de consumo pornográfico y no vuelvan a pecar.
La esencia de la campaña, dirigida por la portavoz del RCP Sunsara Taylor, está detallada en un “Llamado a la acción” de 2011. En este llamado afirman absurdamente que las imágenes pornográficas son la causa de violaciones, asesinatos y otros crímenes violentos contra las mujeres. Afirman que existe una “cultura de violación y pornografía” que refuerza “la esclavitud y la degradación de las mujeres”.
Siempre al tanto de los últimos acontecimientos, afirman que la cultura estadounidense se ha “pornificado” recientemente, ¡como evidencian el fenómeno nacional del (¡gulp!) “sexting” entre los adolescentes y la popularidad entre las mujeres de las clases de baile de tubo (pole dancing) en los gimnasios! Debajo de esta estupidez condescendiente y su mentalidad puritana y moralizante se encuentra la vieja basura de que “las mujeres son víctimas y es imposible que disfruten del sexo” (o del porno). Para esta policía moral neovictoriana, las “nuevas” transgresiones del porno incluyen el depósito de fluido seminal en el rostro de una dama, la penetración de orificios en un orden que no es del agrado del RCP y otras prácticas sexuales que denuncian en escabroso detalle.
¿Cuán pirado hay que estar para determinar (con gran precisión, faltaba más) cuáles posiciones, órganos, orificios y/o intercambios de fluidos son degradantes y abusivos y cuáles están basados en cambio en “el amor y el respeto mutuos”? Bastante, sin duda. De hecho, lo verdaderamente obsceno de todo esto son las declaraciones de Bob Avakian acerca de qué es “normal” y qué no. Si lo mantuvieran entre ellos, en sus casas de oración mientras su membresía se arrodilla frente al altar embrutecedor de los documentales de más de seis horas con los sermones de Avakian, no sentiríamos necesidad de comentar al respecto. El proselitismo del RCP, sin embargo, le hace el juego directamente a la muy real cacería de brujas antisexo del muy real estado capitalista.
Despotricando contra la pornografía, Avakian trivializa no sólo el aterrador crimen de la violación, sino también la historia racista estadounidense de asesinatos de gente negra a manos del Ku Klux Klan. Refiriéndose a las postales fotográficas de linchamientos que los partidarios del KKK circulaban a principios del siglo XX, Avakian afirma escandalosamente que la pornografía es “el equivalente de las ‘Postales de la horca’. Es un medio para minimizar y degradar a todas las mujeres”. Estas palabras inspiraron a los partidarios de Avakian a producir un póster grotesco que traza un equivalente entre las imágenes de los linchamientos racistas y las fotos pornográficas ¡e incluso una publicidad de Dolce & Gabbana! Esto demuestra una indiferencia despectiva hacia el terror del KKK, y no hace falta ser un marxista para sentirse completamente asqueado.
La reaccionaria campaña antisexo, que argumenta que la opresión de la mujer se debe a los “pensamientos impuros” y no al sistema capitalista de explotación, no podría estar más lejos del objetivo de liberar a las mujeres. ¡Traten de decirles a las mujeres de Arabia Saudita e Irán —donde la pornografía es ilegal— que su opresión se deriva de videos y revistas porno! La pornografía simplemente consta de imágenes y palabras destinadas a entretener. Refleja, y no hace más que reflejar, una parte del comportamiento humano. En esta sociedad capitalista, violenta e irracional, algunos de esos reflejos no son nada agradables. Pero no se puede transformar la sociedad cambiando las imágenes en una pantalla. Sólo la revolución socialista puede sentar la base económica para remplazar la institución de la familia —la principal fuente de opresión de la mujer— y garantizar auténtica libertad para las mujeres.
El RCP capitula al extendido atraso religioso que obliga a los jóvenes a sentir vergüenza, humillación, desprecio contra sí mismos y terror traumatizante como consecuencia de actividades que de otro modo serían consideradas placenteras. Arremedando al Vaticano, durante años el RCP llamó por “relaciones monógamas estables entre hombres y mujeres”. Incluso ahora lamentan el que los hombres “eviten o retrasen el matrimonio” y “busquen en cambio...gratificación sexual sin obligaciones, en encuentros casuales o a través de la pornografía y la prostitución” (“A Declaration: For Women’s Liberation and the Emancipation of All Humanity” [Una declaración: Por la liberación de la mujer y la emancipación de la humanidad entera], Revolution, 8 de marzo de 2009).
El RCP acompaña sus diatribas contra el porno con la consigna “¡Aborto para quien lo solicite y sin disculpas!”. Pero, en los hechos, esta organización hace causa común con aquéllos cuyo máximo deseo es la destrucción de Roe vs. Wade [la resolución judicial que hizo legal el aborto en Estados Unidos]. La campaña antiporno del RCP es notoriamente similar a la promesa de Michele Bachmann (del Tea Party Republicano) en 2011 de otorgar “protección humanitaria a las mujeres y a los frutos inocentes de la intimidad conyugal...contra el tráfico de personas, la esclavitud sexual, la seducción de la promiscuidad y todas las formas de pornografía, prostitución, infanticidio, aborto y otras formas de coerción e inocencia robada... Que Dios nos proteja”.
¡Gobierno fuera de las recámaras!
La sexualidad es personal, no política. Los que politizan la sexualidad son los gobernantes capitalistas, victimizando a aquéllos que se apartan de sus mandatos. Al tiempo que hacen llover muerte sobre los jóvenes afganos y pakistaníes, los gobernantes de EE.UU. están desatados en casa tratando de reglamentar la vida sexual de las personas en nombre de “proteger a los niños”. Por ejemplo: deteniendo adolescentes por distribución de “pornografía infantil” y de “materiales obscenos a menores” cuando coquetean intercambiando imágenes de ellos mismos desnudos; arrestando a los adultos que tienen relaciones con adolescentes; encarcelando a miles de hombres que ven imágenes clasificadas como pornografía infantil o que intercambian mensajes sexuales en los chats con jóvenes (o policías encubiertos haciéndose pasar por tales). El porno no destruye vidas, pero formar parte de un registro de criminales sexuales de por vida seguramente sí. ¡Abajo con las reaccionarias leyes antisexo! ¡Gobierno fuera de las recámaras!
Como dice el dicho en inglés: “La perversión no es más que lo que a ti no te atrae”. No es asunto de nadie más cómo le hace la gente para disfrutar un poco del sexo en esta existencia capitalista por lo demás miserable. Nos oponemos a todos los intentos puritanos de censurar la pornografía. De igual modo, nos oponemos a todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas”, como la prostitución, el uso de drogas y las leyes de “edad de consentimiento”. Abogamos por el concepto del consentimiento efectivo, es decir, que mientras todas las partes involucradas estén de acuerdo en participar en algo, nadie más, y mucho menos el estado, tiene derecho a decirles que no pueden hacerlo.
Y, según el RCP, ¿quién va a imponer su campaña de abstinencia antiporno? En su “Llamado a la acción” explican en letras chiquitas que (¡desde luego!) no buscan establecer nuevas leyes para prohibir la pornografía. Pero hablar no cuesta nada. Una organización que no sólo no combate la censura, sino que incluso la promueve, es un peón del estado. Después de protestar contra una tienda de pornografía, el RCP y sus partidarios no pueden regresar al día siguiente a protestar contra su clausura por parte del estado y la reacción religiosa. Ya tomaron lado.
El Presidente Bob la reconoce cuando la ve
¿Dónde está la línea de lo que es demasiado “obsceno” para ser permitido? Como Potter Stewart, el juez de la Suprema Corte de EE.UU. que emitió su opinión sobre la pornografía en un caso de 1964, el Presidente Bob la reconoce cuando la ve. Con respecto a la lencería femenina —en particular las tangas— su reacción fue similar; su prensa las describe como “símbolos horrendos y encarnaciones de la degradación de la mujer” en la misma línea que las burkas. ¡Las burkas! Hace unos años, el RCP organizó una gira de presentaciones con el título “De la burka a la tanga”, donde afirmaban que la burka, un símbolo de opresión e instrumento de la reacción religiosa, era igual a una delgada pieza de ropa interior que muchas mujeres (y de hecho algunos hombres) disfrutan usar.
Estas tonterías le deben mucho al feminismo que, desde hace décadas, viene haciendo causa común con la derecha religiosa en una variedad de campañas para censurar la pornografía. Con sus llamados a “Poner fin al patriarcado”, el RCP despreciablemente le hace el juego a los feministas, promoviendo la noción idealista de que el cambio social se obtiene con persuasión moral y no con la lucha de clases. Contrario a la impresión generalizada, el feminismo no significa la liberación de la mujer. En cambio, traza la línea divisoria de la sociedad entre los géneros y no entre las clases y busca que las mujeres avancen hasta tener una mayor participación en el gobierno y las corporaciones en la cima del represivo sistema capitalista. La ideología burguesa del feminismo es un obstáculo a la verdadera emancipación de las mujeres.
En línea con su deshonrosa herencia maoísta-estalinista, el RCP promueve la familia. En la década de 1970, el RCP, entonces llamado Revolutionary Union (RU), denunciaba la homosexualidad —junto con la pornografía y la promiscuidad— como una enfermedad de la sociedad capitalista y prohibía la entrada de gays y lesbianas a su organización. Los predecesores del RCP escribieron en su declaración de 1974, “Position Paper of the Revolutionary Union on Homosexuality and Gay Liberation” [Declaración de posición de la Revolutionary Union con respecto a la homosexualidad y la liberación gay]: “La liberación gay es antiobrera y contrarrevolucionaria. Sus ataques contra la familia despojarían a los pobres y la clase obrera de la unidad social más viable para su lucha revolucionaria contra el sistema imperialista” (ver “RU on Homosexuals: Malicious Maoist Bigotry” [El RU sobre los homosexuales: Maliciosa intolerancia maoísta], Young Spartacus No. 26, noviembre de 1974). A esto siguieron sus diatribas en la década de 1980 contra el supuesto “estilo de vida autoindulgente” de los hombres homosexuales, entre otras muchas prácticas contra las que objetaban fuertemente, incluidos el sexo casual y la pornografía.
Para principios del siglo XXI, el RCP parece haber descubierto que sería difícil reclutar jóvenes activistas si seguía sonando como el fanático Rick Santorum [precandidato presidencial republicano en 2012]. En consecuencia, el RCP repudió su prohibición contra los homosexuales. Como hicimos notar más tarde en nuestro artículo “RCP: Anti-Gay Moralists Then and Now” [El RCP: Moralistas antigay de ayer y hoy] (WV No. 947, 20 de noviembre de 2009): “El actual entusiasmo del RCP por el matrimonio homosexual parece tener más que ver con su entusiasmo por forzar a la gente a entrar en la institución atrofiante del matrimonio monógamo, que con cualquier tipo de oposición a la opresión de los homosexuales”.
La posición en su Nuevo Borrador de Programa de 2001 puede haber marcado un cambio de línea, pero no un cambio de opinión. Hoy en día no ven “a la orientación homosexual o a la práctica de la homosexualidad en sí como algo que impida la emancipación de la mujer”. Y agregan: “La cultura gay masculina en la sociedad burguesa no se desvía del derecho masculino —y de hecho hay elementos de ésta que lo concentran—”. Palabra de Nuestro Señor Avakian: las relaciones homosexuales entre hombres siguen siendo demostraciones de machismo.
Hoy día, el RCP participa en la forma socialmente aceptada de intolerancia fanática contra los homosexuales: difamar a la North American Man/Boy Love Association (NAMBLA) como “abusadores de niños”. NAMBLA es una organización que llama por la despenalización de las relaciones sexuales consensuales entre hombres adultos y menores de edad (por ejemplo, el romance entre el galán televisivo Brian Kinney y un estudiante de secundaria en la primera temporada de la serie “Queer as Folk”).
La histeria contra la pedofilia es utilizada por el estado para justificar las más grotescas intervenciones en la vida privada de la gente —y especialmente para reglamentar el comportamiento de la juventud—. De manera despreciable, la enorme mayoría de las organizaciones gay y los grupos de izquierda se rehúsan a defender a NAMBLA, dejándola a merced del estado capitalista. En la Spartacist League estamos orgullosos de nuestra historia de defensa de NAMBLA y de oposición a las leyes de “edad de consentimiento” y todas las leyes que limiten la privacidad y la libertad sexual de los individuos que consienten.
Como dice la estrella porno Nina Hartley: “El deseo sexual es, por su naturaleza, desordenado, caótico, transgresivo y rompe barreras”. Hace ya más de 50 años, el doctor Alfred C. Kinsey desacreditó el mito prevaleciente de que las relaciones monógamas heterosexuales eran la norma en la sociedad. Después de entrevistar a casi 18 mil personas, su equipo demostró con un detalle irrefutable que 19 de cada 20 estadounidenses habían roto al menos una ley (adulterio, sodomía, etc.) al tener sexo. Aunque ya no abarcan una serie tan amplia de prácticas, las leyes antisexo de la actualidad siguen teniendo el propósito de restringir la sexualidad de la gente y de castigar cruelmente las transgresiones (ver “En defensa del sexo y la ciencia”, Espartaco No. 24, verano de 2005).
La familia: Principal fuente de opresión de la mujer
El RCP sigue los preceptos del líder chino Mao Zedong, que no sólo impulsaba el dogma nacionalista de construir el “socialismo en un solo país” sino que además promovía a la familia como un instrumento ideológico para apuntalar el dominio de la casta burocrática. La Revolución de 1949 contra el capitalismo transformó vidas y proporcionó oportunidades sin precedentes para las mujeres chinas que, en los tiempos anteriores a la revolución, apenas eran consideradas seres humanos. Sin embargo, permaneció, como lo puso el dirigente bolchevique León Trotsky en La revolución traicionada (1937) al describir a la burocracia soviética, la “filosofía de cura que dispone, además, del puño del gendarme”. Bajo el régimen de Mao, el divorcio era difícil de obtener, el sexo premarital era un crimen, la homosexualidad era vista como una “enfermedad” y se advertía en contra de la masturbación en los manuales de higiene distribuidos masivamente (ver “Maoism and the Family” [El maoísmo y la familia], Women and Revolution No. 7, otoño de 1974).
La ideología maoísta es el legado del estalinismo en la antigua Unión Soviética. La URSS emergió de una revolución obrera victoriosa en 1917 (a diferencia de China, donde un ejército campesino bajo las órdenes de Mao dirigió la revolución). Después de la contrarrevolución política de 1924 que usurpó el poder de manos de la clase obrera, la burocracia estalinista mantuvo y reforzó su dominio de casta parasitaria promoviendo el conservadurismo social y el respeto a la autoridad. Los burócratas desenterraron la vieja ideología burguesa del chovinismo gran ruso y el culto a la familia.
La glorificación estalinista-maoísta de la familia está totalmente contrapuesta a la lucha de V.I. Lenin y los bolcheviques por la liberación de la mujer, y a la historia entera del movimiento marxista. En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884), Friedrich Engels explica que la familia patrilineal monógama “Se funda en el predominio del hombre; su fin expreso es el de procrear hijos cuya paternidad sea indiscutible”. Bajo el capitalismo, la familia sigue siendo la principal fuente de opresión de la mujer y es crucial para asegurar que la propiedad burguesa sea transmitida de una generación a la siguiente a través de herederos “legítimos”.
Para la clase obrera, la familia nuclear implica procrear y criar a la siguiente generación de esclavos asalariados para la clase dominante, el tedio del trabajo doméstico, el cuidado de los ancianos y los enfermos, al igual que la impartición de la moral y la ideología burguesas necesarias para reforzar la obediencia a la autoridad. Es por eso que cualquier desviación, desde los derechos de los homosexuales hasta el derecho al aborto, es percibida como una amenaza contra la familia.
La opresiva institución de la familia no puede ser simplemente abolida. Es necesario remplazar a la familia como unidad económica y legal, como parte de la transición a una sociedad comunista sin clases. A través de la creación de instituciones alternativas que llevarían a cabo en forma colectiva el trabajo que actualmente hacen las mujeres en el hogar, aspiramos a emancipar a las mujeres del interminable tedio (como niñeras, cocineras, lavanderas, limpiadoras, etc., de tiempo completo) y del aislamiento social, cultural y político que les impone la estructura familiar. Para lograr esto, la clase obrera, con las mujeres como componente crucial, debe destruir el estado burgués y sentar las bases para una economía colectivizada y planificada. ¡Por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista!
Tanto los obreros como las obreras sufren diariamente la violencia de la explotación capitalista: pobreza, hambre, enfermedades que no son atendidas, la falta de vivienda y el trabajo alienante. Pero el santurrón RCP quisiera hacernos creer que el principal problema que enfrenta la sociedad actualmente es la oposición entre mujeres “convertidas en objetos” y sus hermanos de clase que supuestamente “corrompen su humanidad” al disfrutar de imágenes que el Presidente Bob y Sunsara Taylor desaprueban.
Durante su (difunta) campaña World Can’t Wait [El mundo no puede esperar], la línea divisoria del RCP era entre el régimen supuestamente “fascista” de Bush y el mundo entero que no podía esperar a sacarlo de la presidencia para poner a los demócratas. Ahora tienen el mundo por el que lucharon: el dominio capitalista ejercido por el otro partido del enemigo de clase. ¿Y cuál es el resultado de los esfuerzos del RCP? Dos millones de personas que se pudren en las prisiones, 1.5 millones de inmigrantes deportados y miles de muertos en los ataques de los drones de Obama.
El denominador común es que el oportunista RCP, carente de cualquier tipo de brújula obrera, busca fuerzas de clase ajenas: por aquí el partido capitalista del enemigo de clase, por allá el ala antisexo de los feministas pequeñoburgueses, en todas partes la masa amorfa que llaman “el pueblo”. El RCP está listo para aceptar a quien sea o lo que sea excepto un eje proletario de clase. Mientras el RCP persiste con sus campañas reformistas y puritanas, la Spartacist League y sus auxiliares juveniles, los Spartacus Youth Clubs, llevan adelante la lucha programática por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/38/antisexo.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.05.28 12:09 ShaunaDorothy Contra la ofensiva oscurantista de la iglesia y el PAN: ¡Aborto libre y gratuito! (Verano de 2007)

https://archive.is/zWVHG
Espartaco No. 28 Verano de 2007
¡Ninguna ilusión en AMLO y el PRD burgués! ¡Liberación de la mujer mediante la revolución socialista!
El 24 de abril, la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, dominada por el PRD, aprobó cambiar los códigos legales de la ciudad para permitir el aborto a quien lo solicite, un derecho democrático elemental, durante las primeras doce semanas del embarazo. Esto da al Distrito Federal no sólo las leyes sobre el aborto más liberales de América Latina fuera de Cuba y Puerto Rico, sino que, al proporcionarlo gratuitamente a los residentes de la ciudad en los hospitales públicos, hace al aborto mucho más accesible que en EE.UU. y la mayor parte de Europa. Algunos investigadores estiman que las complicaciones en abortos ilegales, que han matado a unas mil 500 mexicanas cada año, representan la principal causa de muerte para mujeres entre 15 y 39 años de edad en América Latina y el Caribe. La reforma del aborto es una conquista importante para todas las mujeres, pero tendrá un impacto particular en la vida de las obreras, las pobres y las jóvenes que no tenían los medios para obtener abortos seguros viajando a otros países o pagando un elevado precio para obtener uno ilegalmente en instalaciones decentes. Sin embargo, la ley incluye penas de tres a seis meses de prisión para las mujeres que reciban un aborto después de las primeras doce semanas, y de uno a tres años de prisión a quienes lo practiquen. Nosotros decimos: ¡Abajo todas las penas! ¡Aborto libre y gratuito en todo México! ¡Abajo el límite de doce semanas!
Como comunistas revolucionarios, el Grupo Espartaquista de México, sección de la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista), apoya esta reforma y toda conquista obtenida para las mujeres, sin importar cuán parcial sea. El 19 de abril, la Juventud Espartaquista llevó a cabo un mitin en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM llamando por “¡Aborto libre y gratuito! ¡Liberación de la mujer mediante la revolución socialista!”, uno de los muy pocos eventos izquierdistas en favor de los derechos de aborto llevados a cabo en la universidad esta primavera. Nuestros camaradas explicaron la perspectiva marxista para acabar con la opresión de la mujer, llamaron a los estudiantes y obreros a movilizarse en apoyo de la reforma del aborto y advirtieron contra las ilusiones en el PRD.
La destrucción de la URSS, el primero y más poderoso estado obrero del mundo, ha traído una ofensiva global contra los estándares de vida y los derechos democráticos elementales de la clase obrera y los oprimidos, así como un clima ideológico dominado por la creencia generalizada en la “muerte del comunismo” y un resurgimiento del fanatismo religioso. Donde existen los derechos de aborto, como en EE.UU. —gobernado por la pandilla de fanáticos religiosos de Bush—, han estado bajo ataque constante tanto por parte de los republicanos como de los demócratas; cada vez es más difícil obtener un aborto, especialmente para las mujeres pobres.
México no ha sido, por supuesto, una excepción a esta ofensiva burguesa, con dos décadas de políticas antiobreras neoliberales que han devastado el nivel de vida de la clase obrera. Además, durante los últimos siete años, el gobierno del PAN ha combinado sus políticas privatizadoras y abiertamente a favor de los imperialistas estadounidenses con la ideología derechista religiosa. Recientemente, el país ha sido sacudido por huelgas poderosas y combativas, así como por movilizaciones masivas de la clase obrera, los pobres y los oprimidos por la satisfacción de sus necesidades más apremiantes y en defensa de conquistas ganadas a través de fuertes luchas. La burguesía misma está altamente polarizada, y la diferenciación se da respecto a cuestiones sociales tanto como económicas. El PRD nacionalista burgués de López Obrador trata de cooptar y desactivar el descontento obrero mediante concesiones. Es en este contexto que se ha dado la reforma del aborto, originalmente redactada por el PRI y aprobada gracias al apoyo del PRD.
El aborto, que da a las mujeres cierto control sobre la decisión de tener hijos o no, es una cuestión política explosiva. En México, con la segunda población católica más grande del mundo después de Brasil, la medieval Iglesia Católica ha desempeñado un papel político cada vez mayor, especialmente desde que Vicente Fox del PAN asumió la presidencia en el año 2000. Desde el momento en que fue propuesta, la reforma ha ocasionado un indignado tumulto entre las fuerzas oscurantistas y derechistas que alientan a las capas más violentamente atrasadas de la población y representan una amenaza mortal a las mujeres, los izquierdistas, los obreros, los homosexuales y los indígenas. El gobierno del PAN y la Iglesia Católica unieron fuerzas en una campaña reaccionaria y antimujer contra la propuesta. Despotricaron desde los púlpitos de la televisión nacional, curas y monjas se manifestaron por las calles de la Ciudad de México y el mismísimo Vaticano lanzó risibles amenazas de excomunión. Después de que la Asamblea Legislativa aprobó la reforma, hubo un ataque renovado, ahora con la grotescamente mal llamada Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y la Procuraduría General de la República (PGR) como punta de lanza para desafiar la nueva ley como anticonstitucional, ¡con la PGR argumentando que un embrión es sujeto de derecho! Nosotros decimos: ¡Por la separación de la iglesia y el estado!
Al apoyar esta reforma, no otorgamos ninguna confianza en absoluto al PRD ni al PRI, partidos del capital tanto como el PAN. Las reformas bajo el capitalismo no sólo son parciales sino también reversibles. La opresión de la mujer es un componente necesario del capitalismo, y no puede ser desenraizado mediante reformas sino sólo a través del derrocamiento revolucionario del sistema de explotación basado en la propiedad privada. Luchamos por construir un partido proletario leninista-trotskista para dirigir la lucha por una revolución socialista que comenzaría a sentar la base para la genuina emancipación de la mujer junto con la emancipación de la clase obrera y de todos los oprimidos.
La base material de la opresión de la mujer
Los marxistas consideramos que la institución de la familia, un componente necesario del régimen de la propiedad privada, es la principal fuente de la opresión especial de la mujer. La familia no es una institución inmutable y sempiterna, sino una relación social sujeta al cambio histórico. En la antigua sociedad de cazadores-recolectores existía la igualdad entre hombres y mujeres, donde la necesaria división del trabajo, basada en el papel de la mujer de procrear hijos, no involucraba subordinación alguna con base en el sexo, y el linaje se trazaba por la línea materna. En su obra clásica El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884), Friedrich Engels (usando información disponible en aquel entonces) trazó el origen de la institución de la familia y del estado a la división de la sociedad en clases. El desarrollo de la tecnología —la agricultura, la metalurgia, la domesticación de los animales y otros avances revolucionarios— permitieron la existencia de un excedente allende lo necesario para la subsistencia mínima que caracterizaba a las sociedades de cazadores-recolectores, haciendo posible la existencia de una clase dominante ociosa. El estado surgió para asegurar el dominio de esa clase por la fuerza. La centralidad de la familia fluyó de su papel en la herencia de la propiedad sobre la línea paterna, que requirió la monogamia sexual de la mujer y su subordinación social. Engels describe la victoria de la propiedad privada sobre la propiedad comunal natural primitiva como “la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo”.
La sociedad capitalista está dividida en dos clases principales: la burguesía, que posee los medios de producción, y el proletariado, que vende su fuerza de trabajo para crear la riqueza y mantener a la sociedad funcionando. Para las masas obreras y los pobres, que no tienen riqueza alguna que legar a las nuevas generaciones, la familia sirve para alimentar y vestir a los obreros y criar a la siguiente generación. Engels señala: “La familia individual moderna se funda en la esclavitud doméstica franca o más o menos disimulada de la mujer, y la sociedad moderna es una masa cuyas moléculas son las familias individuales.” Aún hoy la institución de la familia desempeña un papel económico y social, y ésa es la base de la opresión de la mujer. Así, la lucha por la liberación de la mujer es una parte estratégica de la lucha por el socialismo y sólo puede llevarse a cabo mediante la revolución socialista.
Nuestra perspectiva no es la redivisión de las tareas domésticas dentro de la familia, sino la transferencia del trabajo doméstico entero a la esfera pública. Para liberar a la mujer, la institución de la familia como unidad económica de la sociedad no puede ser abolida, sino que ha de ser remplazada, con cocinas, guarderías y lavanderías comunales. La dictadura del proletariado, en la medida en que tenga suficientes recursos a su disposición, inmediatamente cambiará la condición concreta de la mujer en particular, más allá de los efectos liberadores generales de la revolución, y mucho más allá de hacer a la mujer y el hombre iguales ante la ley.
La opresión de la mujer no se reduce a una cuestión de ideología atrasada y la negación de derechos democráticos. La ideología machista es propagada para justificar la opresión económica y la subyugación concretas de la mujer. El aborto es restringido para afianzar la institución de la familia, cuyo papel social, junto con otras instituciones como la iglesia, es enseñar el respeto a la autoridad, actuar como una fuerza conservadora, controlar a la población (especialmente a la juventud) e imponer una moralidad que proscribe cualquier cosa que se desvíe del ideal de la familia —desde las relaciones sexuales premaritales hasta las homosexuales—. La sexualidad juvenil, aunque algunos no quieran admitirlo, es un hecho biológico. Las adolescentes se embarazarán y necesitarán abortos. ¡Por anticonceptivos y aborto libres y gratuitos! ¡Abajo los requisitos de consentimiento paterno! ¡Plenos derechos democráticos para los homosexuales! Nos oponemos a las leyes sobre la edad de consentimiento a través de las cuales el estado capitalista dicta a qué edad uno (típicamente la mujer) puede o no decidir tener relaciones sexuales. Estamos contra las leyes contra “crímenes sin víctimas”, como las relaciones sexuales consensuales, la pornografía y el uso de drogas.
En México, donde la mitad de la población vive en la pobreza incluso según cifras oficiales, la influencia embrutecedora de la familia adquiere una importancia aun mayor como un medio de supervivencia económica, especialmente para jóvenes adultos que no pueden conseguir un empleo decente, para los ancianos que tratan de sobrevivir con una pensión miserable —si es que la tienen— y para las mujeres que se ven forzadas a permanecer en matrimonios pese a su voluntad por la simple razón de que no podrían sobrevivir por sí solas, especialmente si tienen hijos. ¡Por guarderías gratuitas las 24 horas!
La mujer y la revolución permanente en México
En toda sociedad, el grado de la emancipación de la mujer es un indicador preciso de la emancipación general. Muchos aspectos de la naturaleza antimujer de la sociedad mexicana son conocidos en todo el mundo. Ciudad Juárez es tristemente célebre por los cientos de asesinatos de obreras; las víctimas son generalmente jóvenes y a menudo mutiladas sexualmente. En marzo, Ernestina Ascencio, una indígena de 73 años de edad, fue violada y matada por elementos del Ejército Mexicano en Veracruz, ¡y Calderón tuvo el descaro de declarar que había muerto de gastritis! La policía abusó sexualmente y violó a mujeres arrestadas durante la brutal ocupación del pueblo de Atenco en mayo de 2006.
Pero gran parte de las espantosas condiciones de la mujer en México no llegan a los encabezados porque son simplemente cosa de todos los días. La violencia contra la mujer ocurre en el 60 por ciento de los hogares. La discriminación abierta en las contrataciones es la norma. Las mujeres usualmente son relegadas a los trabajos más repetitivos y peligrosos de la industria, especialmente en las maquiladoras, son sometidas a procedimientos degradantes como pruebas de embarazo regulares y ganan menos que los hombres por el mismo trabajo. Al mismo tiempo, al integrarse a la industria, las mujeres obtienen cierta independencia económica y se han convertido en un componente poderoso y vibrante del proletariado. Nosotros decimos: ¡Salario igual por trabajo igual! ¡Sindicalizar a los no sindicalizados!
Las condiciones de la mujer indígena son particularmente brutales y degradantes, con la intersección de mayor pobreza y tradiciones atrasadas. En algunas regiones, ¡todavía se vende a las jóvenes en matrimonio! En algunos casos las mujeres no hablan a hombres que no pertenecen a la familia. Las mujeres indígenas típicamente viven en hogares campesinos pobres o en asentamientos urbanos miserables. El 34.5 por ciento de los hogares en municipios indígenas no tiene agua entubada y el 21.1 por ciento no tiene electricidad. La tasa de analfabetismo para las mujeres a partir de los quince años de edad que viven en hogares indígenas es un asombroso 32.2 por ciento, mientras que para los hombres es el 19.4 por ciento, y en hogares no indígenas es de 6.7 por ciento, con una mínima diferenciación entre sexos.
Especialmente en el Distrito Federal y otros grandes centros urbanos, un sector importante de la población, que viene principalmente de la pequeña burguesía, no hace suya la ideología fundamentalista católica del PAN. Encuestas recientes muestran que, a diferencia de lo que sucede a nivel nacional, son más los que apoyan la reforma que los que se oponen (aunque por un margen pequeño). En manifestaciones sindicales y del PRD, si bien algunos rechazan nuestro periódico cuando señalamos nuestra posición sobre el aborto, otros —especialmente estudiantes y jóvenes obreras— lo adquieren precisamente por esa posición. Encontramos una receptividad particularmente buena entre las enfermeras, probablemente bien enteradas de las consecuencias de los abortos ilegales, quienes se movilizaron contra el desmantelamiento del seguro social. En mayo, en una refrescante muestra de irreverencia, una gran parte de las 20 mil personas desnudas que posaban para la fotografía de Spencer Tunick en el Zócalo —justo enfrente de la Catedral Metropolitana en una mañana de domingo— corearon “¡Norberto Rivera, el pueblo se te encuera!”
Este sector socialmente más liberal representa una base importante de apoyo al PRD, y es a él que este partido apela a través de la reforma del aborto, las sociedades de convivencia (generalmente entendidas como matrimonios homosexuales) y las propuestas de legalizar la prostitución. Pero las ilusiones en el PRD como amigo de los trabajadores y de los oprimidos son suicidas. La clase capitalista en su conjunto, independientemente de sus posturas coyunturales, se opone al acceso gratuito y libre al aborto sin restricciones porque les da a las mujeres cierta libertad respecto a la subordinación total a la estructura familiar. Está en el interés de la clase obrera retomar la lucha contra la opresión de la mujer en contraposición a la burguesía.
El México neocolonial es un país de desarrollo desigual y combinado, donde los métodos más modernos de producción capitalista coexisten con los métodos agrícolas más arcaicos y la ausencia casi total de infraestructura, particular pero no exclusivamente en el campo. Un obstáculo fundamental para hacer realidad el aborto libre y gratuito, no sólo en la Ciudad de México sino a lo largo y ancho del país, es la escasez de instalaciones de atención médica de calidad y personal capacitado, ahora agravada por los ataques del gobierno federal del PAN al seguro social. Nosotros decimos: ¡Abajo la “reforma” al seguro social! ¡Atención médica gratuita y de calidad para todos!
Los recursos materiales para la plena integración de la mujer en el proceso productivo, para empezar a sentar la base de la emancipación de la mujer, para liberar a los campesinos y los indígenas de sus ancestrales miseria, aislamiento e ignorancia, simplemente no existen y no pueden obtenerse sino a través de una revolución socialista que se extienda internacionalmente. En nuestra lucha por la revolución socialista, nos guiamos por la perspectiva de la revolución permanente formulada por León Trotsky. En la época imperialista, las tareas asociadas con las revoluciones democrático-burguesas (como la Revolución Francesa de 1789), tales como la emancipación nacional, la revolución agraria y la democracia política, sólo pueden ser llevadas a cabo mediante la dictadura del proletariado apoyada por el campesinado y los pobres urbanos. Así, las aspiraciones democráticas de las masas —desde el derecho al voto (que fue pisoteado por el intento de desafuero contra López Obrador y el fraude electoral) hasta la igualdad legal de la mujer— son fuerzas motrices de la revolución socialista. Para México, el derrocamiento de la brutal burguesía imperialista estadounidense por parte de la poderosa clase obrera multirracial al norte del Río Bravo será una cuestión urgente de vida o muerte. ¡Por lucha de clases conjunta en EE.UU. y México!
El PRD procura conducir estas justas aspiraciones al callejón sin salida de la política capitalista, apenas velada con los harapos de la democracia burguesa. A través de la ideología nacionalista burguesa, también procura borrar la división de la sociedad en clases, impulsando la mentira de que todos los mexicanos deben “mantenerse unidos” por el bien del país. Esto es un vil engaño. No sólo son los intereses del proletariado y de la burguesía irreconciliables, sino que, además, las débiles burguesías tercermundistas están inextricablemente atadas a sus amos imperialistas y son totalmente incapaces de romper con ellos para desempeñar cualquier papel revolucionario. En el mejor de los casos, procuran renegociar los términos de su propia subordinación a los imperialistas y, en el proceso, desactivar las luchas del poderoso proletariado. Cuando la ideología nacionalista no basta, el PRD no duda en desatar la fuerza represiva entera del estado capitalista, como lo ha hecho tantas veces en el pasado.
La Revolución Rusa señaló el camino a la liberación de la mujer
La revolución permanente de Trotsky fue vindicada en la práctica por la Revolución Rusa. En octubre de 1917, los bolcheviques de Lenin y Trotsky dirigieron a la clase obrera al poder mediante una revolución socialista en el atrasado y abrumadoramente campesino imperio zarista, derrocando el capitalismo y estableciendo la dictadura del proletariado sobre la base de la propiedad colectiva. La economía —ya no centrada en la producción de ganancias— se administraba bajo la democracia obrera a través de los soviets, o consejos, de diputados obreros, soldados y campesinos. La Revolución Rusa dio pasos importantes hacia los objetivos liberadores del comunismo. Representó enormes conquistas para todos los oprimidos y especialmente para la mujer. La Rusia soviética legalizó el aborto y decretó leyes que hacían del matrimonio y el divorcio simples procedimientos civiles, aboliendo la categoría de “ilegitimidad” de los hijos y toda discriminación contra los homosexuales.
El estado dio pasos hacia el remplazo de la esclavitud doméstica de la mujer mediante el establecimiento de comedores, lavanderías y guarderías para permitir a todas las mujeres ingresar al empleo productivo. Estas medidas minaron la institución de la familia y señalaron el camino hacia la liberación de la mujer. Tras la revolución, la ya de por sí atrasada economía fue aún más devastada brutalmente por la Guerra Civil —incluyendo la invasión por parte de catorce potencias capitalistas—. La joven república soviética simplemente carecía de los recursos materiales para remplazar el papel económico de la familia y alcanzar la liberación de la mujer.
Las condiciones de pobreza extrema y aislamiento de la Rusia soviética, debidas a la derrota de oportunidades revolucionarias para extender el poder obrero a Europa Occidental, especialmente a Alemania en 1918 y de nuevo en 1923, dieron pie al ascenso de la casta burocrática dirigida por Stalin, que usurpó el poder político de la clase obrera en 1923-24 y traicionó el propósito revolucionario del Partido Bolchevique y la Internacional Comunista de Lenin y Trotsky. La burocracia estalinista convirtió el aislamiento de la Unión Soviética de una profunda derrota a una “victoria” retórica con la doctrina nacionalista y antimarxista del “socialismo en un solo país”. Similarmente, la nueva casta gobernante, en lugar de reconocer la incapacidad material del país de establecer relaciones socialistas, recogió los pedazos de la familia burguesa y la declaró el fundamento sagrado del “socialismo triunfante”, justificando así el revocamiento de muchas conquistas para las mujeres.
La usurpación estalinista del poder constituyó una contrarrevolución política y no social, y transformó a la URSS en un estado obrero burocráticamente degenerado. Mediante su economía colectivizada y planificada, la URSS mantuvo las conquistas fundamentales de la Revolución de Octubre que, a pesar de la mala administración burocrática, condujeron a la transformación de la Unión Soviética en una potencia económica y militar capaz de hacer un contrapeso al imperialismo estadounidense. Hace dos décadas, la URSS tenía guarderías financiadas por el estado, las mujeres tenían plenos derechos de aborto, acceso a una amplia gama de oficios y profesiones y un alto grado de igualdad económica con sus compañeros hombres. En suma, la mujer tenía un estatus que en muchos aspectos era mucho más avanzado que en las sociedades capitalistas actuales. Luchamos hasta en las últimas barricadas por la defensa militar incondicional de la Unión Soviética y los estados obreros burocráticamente deformados de Europa Oriental contra el ataque imperialista y la contrarrevolución interna, y llamábamos por revoluciones políticas proletarias para echar a las burocracias estalinistas y regresar al camino de Lenin y Trotsky.
La Unión Soviética, rodeada y golpeada por los imperialistas durante siete décadas, minada y finalmente vendida por los herederos de Stalin, fue destruida por la contrarrevolución capitalista en 1991-92, devastando la economía, lanzando a grandes masas a la calle en busca de medios de subsistencia —con las mujeres y los niños como las primeras víctimas de la contrarrevolución— y estimulando sangrientas guerras fratricidas entre los antiguos pueblos soviéticos. La destrucción final de la Unión Soviética condicionó un profundo retroceso en la conciencia del proletariado. El nuestro es el primer periodo desde la Comuna de París de 1871 en el que el grueso de los obreros en lucha no identifica sus sentidas necesidades inmediatas con los ideales y el programa de la revolución socialista.
¡Por un partido de vanguardia leninista-trotskista, el tribuno del pueblo!
Al carecer el proletariado de interés alguno en la preservación del orden burgués, su misión histórica es la emancipación universal. Sin embargo, en toda sociedad la ideología dominante es la ideología de la clase dominante. En los países de desarrollo capitalista atrasado, la aguda degradación de la mujer está profundamente enraizada en la “tradición” precapitalista y el oscurantismo religioso. El grueso del proletariado mexicano hoy día está imbuido en la ideología machista, el racismo antiindígena y antinegro y el antisemitismo, que los capitalistas usan para mantener a la clase obrera dividida e inconsciente de su poder social e intereses históricos.
Un partido leninista-trotskista de vanguardia —el instrumento fundamental para dirigir a la clase obrera en una revolución socialista— sólo puede forjarse en la lucha contra la influencia de la ideología burguesa. Luchamos por que la clase obrera retome la lucha por los derechos de la mujer y se erija como el caudillo de todos los oprimidos como una parte esencial de la batalla contra el capitalismo. No tenemos ilusiones en que esta tarea será fácil, pero es la única manera de liberar a la humanidad de las cadenas de la explotación y la opresión. La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría la base para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, la abolición del significado social de raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, liberando el potencial humano a un nivel nunca antes imaginado e impulsando una ola monumental de avance de la civilización.
Como los bolcheviques antes que nosotros, rechazamos el concepto degradante, abrazado por gran parte de la seudoizquierda mexicana, de que la liberación de la mujer es “trabajo de mujeres”; es una parte integral de nuestro programa, por la que lucha nuestra organización internacional entera. En tajante contraste, la izquierda se adapta a la sociedad machista y a menudo se regodea en repugnantes muestras de ideología burguesa atrasada. En nuestro mitin del 19 de abril polemizamos en contra de la práctica común de activistas de usar epítetos misóginos y homófobos como insultos contra funcionarios de gobierno o reaccionarios derechistas. Nuestra denuncia pública de esta práctica por parte del colectivo estudiantil de la UNAM, Rebeldía, entre otros, le puso furioso. En una reacción más violenta, un miembro de la seudotrotskista Liga de Trabajadores por el Socialismo-Contracorriente (LTS-CC) atacó físicamente a uno de nuestros camaradas que denunció su uso de un vil epíteto homófobo en la manifestación en Tlatelolco conmemorando el 2 de Octubre en 2001 (ver volante de la Juventud Espartaquista “La LTS conmemora la masacre de Tlatelolco con epítetos antihomosexuales y puñetazos para los comunistas”, octubre de 2001).
El populismo radical del EZLN: Ninguna respuesta para los oprimidos
Muchos jóvenes que sienten indignación ante la horrible opresión de los indígenas miran hacia los zapatistas en busca de dirección, pero no obtendrán de ellos la liberación de la mujer ni cualquier cosa que se parezca a una revolución. Cuando surgió el EZ en 1994, explícitamente rechazó la lucha por la revolución proletaria y Marcos regularmente rechaza el legado de Lenin. Su “Ley Revolucionaria de Mujeres” de 1993 afirma una serie de derechos democráticos elementales para las mujeres, pero según la propia opinión de los zapatistas durante su encuentro en Oventik en diciembre de 2006, publicada en su sitio de internet oficial, “no hay una política sobre el aborto en el territorio zapatista”. No es pues de sorprender que Marcos haya mantenido un conspicuo silencio en el calor de la presente polarización. El programa del EZLN está enteramente circunscrito en los marcos del capitalismo y la democracia burguesa; está por reformas, como una nueva constitución, sin tocar el régimen de la propiedad privada, que es la base de la opresión de la mujer. Los zapatistas son simplemente otra manifestación del nacionalismo populista tradicional latinoamericano con una cierta base entre el campesinado; necesariamente y a pesar de sus críticas coyunturales al PRD, se mantiene en la órbita de este partido.
La idealización de la cultura y la economía campesinas tradicionales, como en el caso de los “Caracoles” zapatistas, significa idealizar la miseria y el atraso y retener la estructura familiar. Para el campesinado, la familia es la unidad económica de la agricultura a pequeña escala. Los intereses de clase de los campesinos se basan en la propiedad privada de la tierra y el campesinado es incapaz de reorganizar la economía sobre una base colectivista. Su influencia conservadora sólo puede ser vencida mediante la dirección de los obreros que participan en la producción socializada en la industria.
Lo que se necesita para poner fin a la miseria de los indígenas y el campesinado en general es la introducción de tecnología moderna en el campo: tractores, fertilizantes e irrigación junto con escuelas, hospitales, caminos y transportes. Este objetivo sólo puede alcanzarse mediante la revolución socialista y la implementación de una economía colectivizada y planificada internacionalmente.
El feminismo y el seudomarxismo: Obstáculos para la liberación de la mujer
Cualquier lucha que no presente un reto a la base material de la opresión de la mujer no liberará a las mujeres. El feminismo es una ideología burguesa que plantea que la fuente de la opresión de la mujer está en las ideas, igualando la lucha por su liberación con la lucha por sus derechos democráticos, es decir, por la igualdad con los hombres bajo el capitalismo. Así, el feminismo se opone a la posibilidad de liberar a las masas de obreras en la realidad mediante el derrocamiento del sistema económico que es la base de su opresión, y en cambio presenta la división entre hombres y mujeres como la principal división en la sociedad. El objetivo del feminismo burgués es permitir a las mujeres burguesas y pequeñoburguesas ingresar al club masculino del poder y el privilegio, como un enemigo del proletariado.
Rechazando el aborto como un derecho democrático elemental, la popular feminista burguesa Marta Lamas escribe que “Todas las personas estamos a favor de que se acaben los abortos, el problema es que para que eso suceda hay quienes piensan que se tienen que penalizar y otras personas pensamos que se tiene [sic] que despenalizar” (citado en La Jornada, 12 de abril). Ante la ofensiva reaccionaria antiaborto, el PRD y los feministas burgueses abrazan moralista y defensivamente la idea diseñada para inducir miedo y sentimientos de culpa de que el aborto es peligroso y traumático. Llevado a cabo bajo condiciones sanitarias apropiadas y por personal capacitado, el aborto es, de hecho, un procedimiento médico muy sencillo y seguro. Gran parte de la susceptibilidad respecto al aborto viene de la idea, inventada por la Iglesia Católica, de que el feto es un ser humano dotado de alma, y por lo tanto el aborto está mal. Como materialistas, rechazamos la idea del alma.
La LTS-CC escribió un artículo significativamente titulado “Anticonceptivos para no abortar y aborto libre, seguro y gratuito para no morir” (Estrategia Obrera No. 59, 25 de abril de 2007). Escribe, de manera similar a Marta Lamas, que “el fondo del debate no es abortar por abortar, decisión a la que ninguna mujer quiere llegar...” La posición de la LTS-CC comparte la perspectiva política liberal entera del feminismo. Su artículo ni siquiera menciona la revolución socialista, implicando que la opresión de la mujer puede ser combatida exitosamente dentro de los marcos del capitalismo. Tampoco dice una sola palabra de crítica al PRD burgués. Su posición es fundamentalmente sectoralista, negando la posibilidad de que la conciencia trascienda la experiencia personal de la opresión, y renunciando a la lucha leninista-trotskista de unir a todas las capas oprimidas de la sociedad tras el poder de la clase obrera. Así, sus argumentos están dirigidos sólo a las mujeres, denunciando a la iglesia por impedir que “la mujer [sin mención alguna de los hombres] rompa con la ideología machista y opresora” y termina con un llamado por un Encuentro Nacional de Mujeres para discutir demandas de género y clase. Si bien sería absurdo pensar que las mujeres son inmunes a los efectos de la ideología burguesa en cualquiera de sus formas, incluyendo la ideología misógina, la tarea de una dirección revolucionaria es combatir la ideología racista, sexista, homófoba y antiinmigrante entre la clase obrera y la sociedad en general.
Ahora que los derechos de aborto se han convertido en una causa popular entre los intelectuales pro-PRD, el Grupo Internacionalista (GI), otra organización supuestamente trotskista, finalmente ha publicado un artículo sobre el tema en El Internacionalista, tras más de una década de existencia en México (“¡Por el aborto libre y gratuito!”, El Internacionalista No. 6, mayo de 2007). A través de su artículo —que pretende ser una exposición ortodoxa del marxismo sobre la cuestión de la mujer— ¡no hay una sola mención ni mucho menos una advertencia contra las ilusiones masivas en el PRD, ahora fortalecidas por el hecho de que este partido ha sido el principal responsable de la reforma del aborto en la Ciudad de México!
El GI se acomoda al populismo radical pequeñoburgués y, lógicamente, sus pretensiones de guiarse por la revolución permanente se reducen a una oración abstracta y carente de significado en el último párrafo de su escrito, totalmente divorciada del resto del artículo. En la práctica rechaza la aplicación concreta de esta teoría. La contradicción entre su adherencia formal al trotskismo y su práctica de ir a la cola del populismo lo lleva a zigzaguear. Así, durante el “tortillazo” de enero pasado rechazó la lucha por subsidios para poner las tortillas al alcance de todos, renunciando a la lucha por reformas parciales bajo el capitalismo y dando la espalda a las necesidades más elementales de las masas obreras y pobres. Ahora que sí apoya la reforma perredista del aborto, ¡virtualmente omite cualquier crítica de los populistas burgueses que están detrás de ella!
¡Por nuevas revoluciones de Octubre!
Lenin forjó el Partido Bolchevique con el entendimiento de que “El ideal del socialdemócrata no debe ser el secretario de trade-union [sindicato], sino el tribuno popular, que sabe reaccionar contra toda manifestación de arbitrariedad y de opresión, dondequiera que se produzca y cualquiera que sea la capa o la clase social a que afecte.” Los espartaquistas estamos comprometidos con el forjamiento de tales partidos internacionalmente, las palancas fundamentales para hacer realidad un futuro comunista mediante revoluciones socialistas alrededor del mundo. En la lucha por nuevas revoluciones de Octubre, las palabras de Trotsky de 1924, dirigidas a las mujeres de Oriente, son perfectamente aplicables a México y todo el mundo semicolonial: “No habrá mejor comunista en el Oriente, ni mejor luchador por las ideas de la revolución y por las ideas del comunismo, que una mujer obrera despertada.”
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/28/aborto.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.05.24 03:18 ShaunaDorothy Amenaza de represión masiva ante repudio a dudosa victoria electoral del PAN - Los ataques del PAN contra los obreros y oprimidos y la lucha por la revolución socialista ¡Romper con AMLO y el PRD burgués! ¡Forjar un partido obrero revolucionario internacionalista! (1 - 2) (Septiembre de 2006)

https://archive.is/yuzVP
Espartaco No. 26 Septiembre de 2006
3 DE SEPTIEMBRE—El 1º de septiembre, día del último informe de gobierno de Fox, el gobierno panista transformó gran parte de la Ciudad de México en una zona de excepción, movilizando a miles de militares y policías —incluyendo a los del gobierno perredista de la ciudad—, temeroso del descontento social y de clases que ha estremecido al país durante los últimos varios meses. Había policías sobre los puentes de las avenidas que llevan al Palacio Legislativo de San Lázaro y francotiradores en azoteas e incluso dentro del mismo Palacio; tanquetas con cañones de agua patrullaban las calles y todas las estaciones del Metro que llevan a San Lázaro fueron cerradas; el Palacio Legislativo estaba rodeado de vallas metálicas de más de dos metros de altura y resguardado por soldados con armas desenfundadas. El periódico perredista La Jornada informó el día anterior, con base en entrevistas con diversos funcionarios, que las autoridades federales estaban formando grupos de “disuasión” (unos mil 200 efectivos) entrenados por miembros de los Halcones (quienes perpetraron la masacre estudiantil de 1971) con el objetivo de desarticular grupos opositores al gobierno del PAN.
Después de que el PRD anunció que sus legisladores tratarían de impedir que Fox diera su discurso, el gobierno estaba listo para disparar contra cualquiera que se acercara a Fox. Sin embargo, cuando los congresistas del PRD ocuparon la tribuna de San Lázaro en protesta poco antes de que Fox hablara, éste prefirió evitar la confrontación directa. Al final, el presidente saliente entregó una copia escrita de su informe final, señalando la primera vez en la historia que a un presidente mexicano se le impide presentar en vivo su informe anual ante el Congreso.
El PAN está resuelto a imponer a su candidato, Felipe Calderón, a cualquier costo —arremetiendo tanto contra las masas de obreros y pobres que apoyan al PRD como contra sus propios oponentes burgueses—. La movilización masiva de las fuerzas armadas del estado el 1º de septiembre representa un peligro mortal para el movimiento obrero y la izquierda. Cualquier arremetida del gobierno contra el PRD burgués será usada para ir tras los sindicatos y la izquierda y representa un ataque contra los derechos democráticos de todos. A pesar de nuestras diferencias políticas, en el caso de una arremetida militar defendemos al PRD y a sus partidarios.
La sociedad mexicana está cada vez más polarizada, con la burguesía misma dividida y temerosa de que el descontento generalizado —hasta ahora eficientemente canalizado hacia el apoyo al PRD populista burgués— se transforme en una erupción social. Tras las elecciones presidenciales del 2 de julio ha habido inmensas manifestaciones en apoyo al perredista Andrés Manuel López Obrador (AMLO) —una de las cuales, el 30 de julio, movilizó a más de dos millones de personas en la Ciudad de México, en la que ha sido la manifestación política más grande en la historia del país— en protesta contra la dudosa victoria electoral de Felipe Calderón del derechista PAN (quien, según el Instituto Federal Electoral, ganó con apenas 0.58 por ciento de ventaja sobre AMLO) y exigiendo un recuento voto por voto de las boletas electorales.
Las masas explotadas y oprimidas de México han mostrado que quieren luchar, pero en la actualidad ven al PRD burgués y a AMLO como sus representantes. El PRD mismo está temeroso de perder el control del descontento. Ante el fracaso de sus inmensas marchas y el “megaplantón” que va desde el Zócalo hasta la Fuente de Petróleos (la mayor parte del mismo bloqueando Reforma, una de las avenidas más lujosas del país entero) para presionar a sus oponentes panistas, así como los cientos de impugnaciones al proceso electoral, ahora están tratando de descarrilar este descontento hacia una “Convención Nacional Democrática”, que formaría un “Gobierno de la República” alterno con AMLO a la cabeza. Como el PAN y el PRI, el PRD es un partido burgués, cuyas diferencias estriban sólo en la forma de administrar el capitalismo. Ninguno de ellos reta —y no podría ser de otra manera— la explotación capitalista misma. Para deshacerse de la rapacidad inherente a este sistema de explotación y opresión, es necesario que la clase obrera se organice independientemente de todas las alas de la burguesía y construya un partido obrero revolucionario. El objetivo de tal partido sería dirigir a la clase obrera y sus aliados a la toma del poder político mediante una revolución socialista, destruyendo el estado burgués —cuyo núcleo consiste en la policía, el ejército, los tribunales y las prisiones— y estableciendo un estado obrero, la dictadura de clase del proletariado. Tal estado estaría basado en la colectivización de los medios de producción, usándolos no ya para la producción de ganancias para un puñado de capitalistas, sino para la satisfacción de las necesidades de la población.
El siguiente artículo se basa en una plática dada por nuestro camarada Sacramento Talavera en el Museo Casa de León Trotsky el 25 de agosto.
Ante la coyuntura electoral, en Espartaco No. 25 (primavera de 2006) escribimos:
“Los marxistas del Grupo Espartaquista de México decimos: ¡ni un voto a los partidos burgueses! Ningún partido o candidato representa los intereses de los trabajadores. El PRD, el PRI y el PAN, así como los diminutos partidos con candidaturas propias, son todos partidos burgueses cuyo fin, independientemente de sus diferencias coyunturales, es la perpetuación del actual sistema de explotación, miseria, injusticia y desigualdad social.”
Nosotros, marxistas revolucionarios, defendemos a capa y espada los derechos democráticos de las masas, como el sufragio universal, desde una perspectiva de clase, ya que entendemos que en países de desarrollo capitalista atrasado, como México, las luchas democráticas de las masas son una fuerza motriz para la revolución socialista. Que hubo fraude no es un secreto para nadie, pero no sabemos quién ganó la elección. Ciertamente, no nos oponemos a un recuento voto por voto, pero no nos sumamos a la presente campaña perredista, cuyo objetivo es llevar a López Obrador al poder. Vivimos en una sociedad dividida en dos clases fundamentales, el proletariado y la burguesía, con intereses irreconciliables. Nuestro objetivo es la revolución socialista: el derrocamiento del orden burgués y la construcción del poder obrero, expropiando a los capitalistas y planificando la economía para sentar las bases para la erradicación de la pobreza y la opresión. La precondición elemental para el triunfo es la lucha por la independencia política del proletariado respecto a la burguesía y por la construcción de un partido revolucionario propio de la clase obrera.
En marzo y abril pasado estallaron paros mineros por todo el país, el más importante de ellos en la planta metalúrgica Sicartsa en el puerto de Lázaro Cárdenas, tras la tragedia de Pasta de Conchos (donde murieron 65 mineros por una explosión) y contra la destitución gubernamental de su dirigente y la imposición de un nuevo líder más al gusto de Fox y sus neocristeros —seguramente debido al hecho de que el sindicato minero, además de haber llevado a cabo muchas huelgas y paros laborales en los últimos cinco años, fue una de las pocas agrupaciones del CT que se opusieron a la antiobrera “Ley Abascal” para reformar la Ley Federal del Trabajo—. La PFP a las órdenes del PAN y la policía estatal michoacana al mando del perredista Lázaro Cárdenas Batel, nieto del general Cárdenas del Río, intentaron romper el paro en el puerto de Lázaro Cárdenas. Luchando heroicamente, los obreros lograron repeler el ataque y mantuvieron su huelga, al costo de dos obreros muertos, durante más de cuatro meses. Esta poderosa huelga, que ocasionó pérdidas inmensas a los patrones, fue la lucha obrera más importante en muchos años y muestra por qué los comunistas basamos nuestra estrategia en el proletariado industrial, que tiene la fuerza de detener la economía entera (ver artículo “¡Quienes trabajan deben gobernar!” en este mismo número, página 10). Finalmente fue levantada victoriosamente el 21 de agosto, cuando obligaron al patrón a concederles, además de aumento salarial, la totalidad de los salarios caídos, el retiro de todos los cargos contra todos los sindicalistas y el reconocimiento de Gómez Urrutia como su dirigente, entre otras cosas —¡los obreros de Sicartsa hicieron que los patrones se arrodillaran, y le pusieron un ojo morado al estado mismo!—. Amagaron también con radicalizar sus acciones si el gobierno federal no reconoce a Gómez Urrutia como líder del sindicato, otorgándole un plazo de quince días.
Unas seis semanas antes de las elecciones los maestros de la Sección 22 del SNTE en Oaxaca iniciaron una combativa huelga en demanda de rezonificación. También ellos resistieron un ataque policiaco el 14 de junio y lograron mantener la huelga y un plantón en el Zócalo de esa ciudad (ver volante del GEM, “¡Abajo la represión asesina contra la huelga de maestros de Oaxaca!”, 15 de junio de 2006). En agosto el gobierno del estado, con el asesino priista Ulises Ruiz a la cabeza, ha escalado brutalmente su campaña de terror, asesinando a dos luchadores sociales que apoyaban a los maestros y arrestando y/o secuestrando y torturando a varios más. Los cuerpos de seguridad de los propios maestros y sus aliados organizados en la llamada Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO), que han bautizado bromistamente como el Honorable Cuerpo de Topiles y la Policía Magisterial de Oaxaca (POMO), lograron desarticular varios ataques e infiltraciones policiacas, así como aprehender a varios de los perpetradores de los ataques asesinos. Los campesinos de Atenco también se batieron en lucha campal contra la policía el 4 de mayo pasado, aunque finalmente los cuerpos policiacos lograron tomar el pueblo, golpeando salvajemente a los campesinos y violando al menos a siete mujeres. Como resultado del ataque policiaco del día anterior, resultaron muertos el joven de apenas 14 años de edad Javier Cortés Santiago y, tras más de un mes en coma, Alexis Benhumea, estudiante de economía, de lengua rusa y de danza. El miércoles 16 de agosto unos 5 mil trabajadores del Sector Salud iniciaron un paro indefinido exigiendo también demandas salariales y en apoyo a los maestros. El viernes 18 se llevó a cabo en Oaxaca un “paro cívico” de 24 horas en el que participaron unos 80 mil sindicalizados. Los maestros de Oaxaca llamaron por un voto de castigo contra el PRI y el PAN. Su principal demanda hoy es la destitución de Ulises Ruiz y la “desaparición de poderes” en el estado (que esencialmente significa que el Senado de la República designaría un gobernador interino hasta que se elija uno nuevo). Por supuesto, este verdugo priista debería ser echado. Lo importante es entender que gobierne quien gobierne, el capitalismo es un sistema basado en la explotación del trabajo y la represión sistemática de los obreros y los oprimidos por parte del estado burgués —la policía, el ejército, las cárceles y los tribunales—, en esencia destacamentos especiales de hombres armados para defender los intereses de los capitalistas. El estado burgués no puede ser reformado; es necesario destruirlo mediante la revolución socialista y remplazarlo conun estado obrero.
Estos convulsivos estallidos de lucha, ideológicamente dominados por el PRD, muestran el hastío generalizado y contenido por mucho tiempo entre los obreros y los pobres tras dos décadas de privatizaciones y despidos masivos, desempleo masivo y crónico, devastación del campo que ha conducido a la emigración en masa, ataques antisindicales constantes, una creciente carestía de la vida a la par con la disminución cualitativa de los salarios, etc.
Hartas de la camarilla foxista y sus políticas hambreadoras, grandes masas de obreros y de la población pobre en general apoyan al PRD, esperando que los represente desde las alturas del poder estatal. Pero el PRD es un partido patronal. Sus diferencias con el PAN estriban en cómo administrar mejor el sistema de explotación capitalista. El objetivo de este partido es encauzar el descontento al marco estéril de las boletas electorales. Las inmensas manifestaciones en apoyo a AMLO sirven al PRD para presionar a sus oponentes burgueses y a manera de válvulas de escape para mantener bajo su control el descontento obrero.
El PAN es ciertamente el representante del ala burguesa más reaccionaria, la arrogante elite más abiertamente antiobrera que hace recordar a Limantour y sus “científicos” porfiristas. Estos cristeros neoliberales en verdad parecen creer que López Obrador es alguna especie de comunista (igual que los imperialistas respecto al populista Hugo Chávez). Antes de las elecciones, sectores de la clase media pretenciosa entraron en pánico y hablaban de empacar todo para irse a Miami porque supuestamente López Obrador planeaba expropiar sus casas en Polanco para dárselas a la gente pobre sin vivienda. Aunque encuentro esta idea muy atractiva, les aseguro que no será López Obrador quien la lleve a cabo.
No a pesar, sino precisamente por su ideología oscurantista, el PAN tiene apoyo masivo entre diversos sectores de la población, especialmente en el norte y occidente del país. En ciudades como Monterrey y Guadalajara, sectores enormes de la pequeña burguesía y, de hecho, las capas más atrasadas de la clase obrera, se identifican con este partido, igual que campesinos en el Bajío y los Altos de Jalisco, cuna de la Cristiada, por mencionar algunos casos. Esto no debería sorprender a nadie en un país abrumadoramente católico. Aunque sectores del PRD tratan de posar como “amigos” de los oprimidos, sin duda la mayoría de quienes apoyan al PRD se identifican también, en mayor o menor grado, con algunos de los valores católicos reaccionarios impulsados prominentemente por el PAN. Lo que atrae a grandes masas de obreros y pobres al PRD, y a AMLO en particular, es sobre todo su política de mayor injerencia estatal en la economía y su retórica nacionalista, a diferencia del “libre mercado” y abierto servilismo a los imperialistas por parte del PAN y sectores del PRI.
Vivimos en un periodo histórico condicionado por la destrucción contrarrevolucionaria de la URSS. La Unión Soviética fue el producto de la primera, y hasta hoy única, revolución proletaria exitosa. A pesar de su degeneración burocrática estalinista, la URSS seguía encarnando las conquistas de la Revolución de Octubre. El regreso del capitalismo en la contrarrevolución de 1991-92 significó una derrota histórico-mundial para la clase obrera. La contrarrevolución eliminó el poderoso contrapeso que la URSS representaba a la rapacidad imperialista al nivel global y condujo a un retroceso enorme en la conciencia del proletariado. Así, la masa de obreros y jóvenes radicalizados que toman parte en luchas defensivas no se identifica ya con los ideales del comunismo.
Las masas latinoamericanas explotadas y oprimidas no ven hoy otra salida que el populismo burgués. En algunos países, como Argentina y Bolivia (ver artículo “Bolivia: Trotskismo vs. nacionalismo burgués” en página 24), el descontento ha conducido a protestas multitudinarias que obligaron varios cambios de gobierno, pero no han presentado un reto al dominio capitalista. En México, el descontento se ha volcado masivamente al apoyo al programa populista del PRD burgués y/o, en menor escala, a su versión pequeñoburguesa “radical” representada por el EZLN. Es significativo, por ejemplo, que el EZ haya surgido como un movimiento campesino “posmoderno”, es decir, en rechazo explícito del socialismo. Para adormecer a la clase obrera, Lázaro Cárdenas necesitó hacer referencias vacuas al “socialismo”, presentar “planes sexenales” como si la economía mexicana hubiera estado planificada, introducir una falsa “administración obrera” en los ferrocarriles y el sector petrolero, etc. Hoy, el PRD no necesita más que “democracia ya, patria para todos”. El populismo es una trampa mortal para la clase obrera. El resultado de la subordinación de los sindicatos a Lázaro Cárdenas fue 60 años de priato y de control gangsteril sobre los sindicatos, ruptura salvaje de huelgas, represión asesina contra sindicalistas, estudiantes y luchadores sociales de todo género.
La historia de los países del Tercer Mundo a partir del siglo XX oscila entre regímenes derechistas (a menudo dictaduras policiacas) que impulsan políticas económicas hambreadoras en beneficio total de los imperialistas, y regímenes “populistas” que introducen ciertas reformas democráticas mínimas y otorgan magras concesiones a los obreros. Este fenómeno fue analizado, para el caso de México en particular, por el revolucionario ruso León Trotsky en su artículo “La administración obrera en la industria nacionalizada” (escrito en 1938) donde señaló:
“En los países industrialmente atrasados, el capital extranjero juega un rol decisivo. De aquí la debilidad relativa de la burguesía ‘nacional’ respecto del proletariado ‘nacional’. Esto da origen a condiciones especiales de poder estatal. El gobierno oscila entre el capital extranjero y el doméstico, entre la débil burguesía nacional y el proletariado relativamente poderoso. Esto confiere al gobierno un carácter bonapartista ‘sui generis’, un carácter distintivo. Se eleva, por así decir, por encima de las clases. En realidad, puede gobernar ya convirtiéndose en instrumento del capital extranjero y aherrojando al proletariado con las cadenas de una dictadura policial o bien maniobrando con el proletariado y hasta llegando a hacerle concesiones, obteniendo así la posibilidad de cierta independencia respecto de los capitalistas extranjeros. La política actual [cardenista] está en la segunda etapa; sus más grandes conquistas son las expropiaciones de los ferrocarriles y de las industrias petroleras.”
Así, el PRD es lo que llamamos un partido nacional-populista burgués, similar al PRM de Cárdenas, antecesor del PRI. De hecho, el objetivo del PRD no es sino regresar a los “años dorados” del PRI, aunque, enfrentando una situación internacional mucho más desventajosa (sobre todo la contrarrevolución en la URSS), es obvio que su política es aun más mezquina que la de su antecesor hace más de 60 años.
Las mínimas concesiones del PRD a los obreros y los pobres, así como sus críticas al servilismo de Fox ante los imperialistas, en el contexto de la miseria generalizada, son fuente de grandes ilusiones entre los obreros. Pero el PRD no puede ni quiere cumplir sus promesas. No puede ni quiere romper con los imperialistas. Este partido ni siquiera se opone al TLC, ese tratado de rapiña imperialista contra México, sino que sólo quiere “renegociarlo”. Aunque habla de oponerse a la privatización del sector energético, AMLO ha declarado, con un lenguaje intencionalmente confuso, que no se opone a la participación del capital privado nacional en dicho sector. No es coincidencia que Carlos Slim, el tercer hombre más rico del mundo, haya hecho público su apoyo al PRD. La participación del PRD en continuos ataques antisindicales en el D.F. —especialmente contra el SUTGDF y el sindicato del Metro—, en la ruptura policiaca de la huelga de la UNAM en 1999, en la represión asesina en Lázaro Cárdenas y en Atenco, en los asesinatos de activistas zapatistas que el mismo EZLN ha documentado, etc., no son hechos aislados: son un reflejo de su naturaleza burguesa y, por ello, inherentemente antiobrera. Como escribimos en un volante de abril de 2005 oponiéndonos al desafuero de AMLO sin darle un ápice de apoyo político, en caso de que llegara a la presidencia “el mismo apoyo que López Obrador tiene entre el movimiento obrero lo pondrá en una mejor situación para llevar adelante las privatizaciones de los sectores eléctrico y petrolero que el ineficaz Fox no ha podido imponer”. Aun sus magras concesiones existentes, como los subsidios a los ancianos y las madres solteras, serán revertidas el día de mañana, cuando los populistas burgueses juzguen prudente ampliar su “austeridad republicana”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/26/pan.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.05.21 16:52 ShaunaDorothy ¡Forjar un partido leninista-trotskista! Se derrumba el régimen del PRI - ¡Romper con todos los partidos burgueses: PRI, PAN, PRD! - ¡Ninguna ilusión en el PRD nacionalista burgués, enemigo de explotados y oprimidos! (2000) (2 - 2)

https://archive.is/NR7fx
Internacionalismo proletario vs.
“frente único antiimperialista”:
¡El enemigo principal está en casa!
La CTM nació de un movimiento obrero en ascenso, del cual surgieron también grandes sindicatos nacionales de industria, como el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) y el Sindicato de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (STMMSRM). La CTM fue fundada en 1936 por una serie de federaciones sindicales (como la CSUM del PCM estalinista) y varios sindicatos industriales, como el STMMSRM, el STPRM, el Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros (STF), el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y otros. La CTM nació bajo los auspicios de Cárdenas y desde un inicio estuvo atada a él y a su gobierno. De hecho, Cárdenas basó gran parte de su apoyo inicial en la Confederación General de Obreros y Campesinos de México (CGOCM) de Lombardo Toledano, que fue antecesora de la CTM, así como en el Comité de Defensa Proletaria fundado en 1935, donde los estalinistas, la CGOCM, el SME y otros otorgaron su apoyo a Cárdenas en su lucha intestina contra Calles. El pegamento final que hizo que la CTM se postrara absolutamente ante el gobierno de Cárdenas fue la nacionalización del petróleo en marzo de 1938.
Los burócratas de la CTM (incluyendo a los estalinistas, así como a Lombardo Toledano y Fidel Velázquez) y el PRM mismo se vieron obligados a hacer referencias rituales al “socialismo” para engañar a los trabajadores. Así, el lema original de la CTM era “Por una sociedad sin clases” y sus “Estatutos de la Confederación de Trabajadores de México” dicen:
“El proletariado de México luchará fundamentalmente por la total abolición del régimen capitalista. Sin embargo, tomando en cuenta que México gravita en la órbita del imperialismo, resulta indispensable, para llegar al objetivo primeramente enunciado, conseguir previamente la liberación política y económica del país.”
—CTM, 1936-1941, Secretaría de Divulgación Ideológica, CEN del PRI (1981)
Esta es, básicamente, la concepción estalinista de la revolución por etapas —robada de los mencheviques—, según la cual primero hay que luchar por una “revolución democrática” para después hablar de una revolución socialista. En realidad, esta ha sido siempre una receta para derrotas del proletariado (ver artículo “México y las lecciones de Octubre” en este mismo número). El pacto constitutivo del PRM decía que este partido burgués “considera como uno de sus objetivos fundamentales la preparación del pueblo para la implantación de una democracia de trabajadores para llegar al régimen socialista.”
El papel desempeñado por el PCM, para entonces ya totalmente estalinizado, fue un elemento crucial en la subordinación de la clase obrera mexicana a la burguesía mediante el nacionalismo. Al principio del régimen de Cárdenas, el PCM seguía aún la política estalinista del “Tercer Periodo” que llevó a que el fascismo triunfara en Alemania sin que el proletariado disparara un solo tiro. El PCM, siguiendo las directrices del VI Congreso de la Internacional Comunista (Comintern), sostenía todavía en 1935 que Cárdenas y Calles buscaban el mismo objetivo: fortalecer la dominación del imperialismo yanqui. Criticaba a Lombardo Toledano porque, aun habiendo roto con la CROM, seguía sosteniendo abiertamente que había que colaborar con el gobierno. Sin embargo, en realidad esto encubría su propia colaboración de clases. Hernán Laborde, secretario general del PCM, explicaba en junio de 1935 que la consigna era: “¡Con Cárdenas no; con las masas cardenistas, sí!”, en su esfuerzo por consolidar la subordinación política de la clase obrera a una supuesta ala “antiimperialista” de la burguesía y la pequeña burguesía. ¡Y el PCM era el ala izquierda de la CTM!
El PCM realizó una “autocrítica” a la luz de los resolutivos del VII Congreso de la Comintern, celebrado en julio de 1935, en donde se calificaba al fascismo como el principal enemigo y, por tanto, era necesario construir un “frente único” contra éste. En realidad, la Comintern se estaba adaptando al imperialismo “democrático”, y era con esas fuerzas burguesas que buscaba un “frente único”. En los países subyugados por el imperialismo “democrático”, este “frente único” conducido bajo la rúbrica de la “lucha contra el fascismo”, significó la traición de cualquier lucha por la liberación nacional y la independencia. Así, en el VII Congreso, el PCM, en palabras de su secretario general Hernán Laborde, sostenía: “es preciso reconocer que el peligro fascista nos ha hecho en cierta medida relegar a segundo plano al principal enemigo, que en las condiciones de México es el imperialismo, y particularmente el imperialismo yanqui” (citado en de Neymet, Marcela, Cronología del Partido Comunista Mexicano. Primera parte, 1919-1939, 1981).
Si bien Laborde aceptó a regañadientes la unidad con el imperialismo “democrático” contra el fascismo, en la mayoría de los periodos el refrán de los estalinistas y otros colaboracionistas de clase es el “frente único antiimperialista”. Esta es una receta para la unidad con su propia burguesía nacional “contra el imperialismo”. Los espartaquistas insistimos que en México el principal enemigo está en casa: es la burguesía mexicana, lacaya del imperialismo. El PCM, aunque no era un partido de masas, gozaba de cierta influencia en la clase obrera, derivada de la autoridad de la Revolución de Octubre. A fin de cuentas, el PCM, a la cola de Cárdenas, fue el principal responsable político de detener en corto el desarrollo de una conciencia de clase en el proletariado mexicano, impidiéndole ver la necesidad de forjar un partido para luchar por sus propios intereses de clase.
Lombardo Toledano sirvió como un alcahuete nacionalista del gobierno burgués en turno. Fidel Velázquez, sin mayores pretensiones “teóricas”, llevó los postulados del PCM y Lombardo a sus consecuencias lógicas, deshaciéndose de sus adversarios algunos años más tarde y, al final de la efímera faceta “populista” de la burguesía, disciplinando al movimiento obrero mediante la represión salvaje en lugar de la subordinación ideológica. Unos años más tarde, la CTM y el PRM/PRI abandonaron cualquier pretensión “socialista”.
El desgastado dominio corporativista de la CTM sobre el movimiento obrero está agonizando, y es necesario extraer las lecciones de la historia para no caer en las mismas trampas de la burguesía. Los dirigentes sindicales “alternativos” a los charros priístas no representan ninguna opción de clase. Su retórica y sus métodos podrán ser distintos —a veces—, pero su papel es el mismo: los lugartenientes del capital en el movimiento obrero. Por ejemplo, un tal Miguel Hernández Bello, dirigente de una disidencia sindical del SUTERM contra el charro Rodríguez Alcaine, sucesor de Fidel Velázquez, se presentó a las oficinas de Vicente Fox para rogarle, de manera patética, que éste interviniera para garantizar el desarrollo “democrático” de las elecciones internas en el SUTERM, a realizarse en noviembre próximo; Fox ni siquiera lo recibió (La Jornada). ¡Y estos son los sindicalistas “independientes”! Las ilusiones en que el presidente electo panista va a “garantizar” la democracia en los sindicatos no son distintas a las ilusiones en la “imparcialidad” de las Juntas de Conciliación y Arbitraje burguesas. Las ilusiones en la “imparcialidad” del estado burgués en general son ilusiones mortales para el movimiento obrero. Cuando el estado interviene en los sindicatos, su única intención es reglamentarlos y subordinarlos cada vez más a la clase capitalista y a su estado. El estado burgués no tiene nada que hacer en el movimiento obrero. ¡La clase obrera debe limpiar su propia casa! ¡Estado burgués fuera de los sindicatos! Los policías no son “trabajadores en uniforme”, sino los perros guardianes de la burguesía. La presencia de policías en los sindicatos representa un peligro a la existencia misma de estos: ¡Policías fuera de los sindicatos! ¡Auxilio UNAM fuera de la UNAM y el STUNAM!
El PRD burgués, especialmente después de su humillante derrota electoral, trata de posar como “amigo” de los trabajadores, las mujeres y las minorías oprimidas, como los homosexuales. Después de impulsar las reformas ampliando —de manera muy limitada— los casos de aborto legal en la Ciudad de México, publicó un desplegado en los periódicos burgueses protestando contra la decisión de la Junta de Conciliación y Arbitraje contra la huelga de Volkswagen, aceptada por la dirigencia sindical. De igual manera se “opuso” a la requisa contra la huelga de las sobrecargos de aviación de ASSA, y hoy la diputada perredista y dirigente de ese sindicato, Alejandra Barrales, introduce una iniciativa de ley para eliminar la requisa. Pero el PRD ha mostrado su naturaleza antiobrera en más de una ocasión, arremetiendo con sus granaderos contra los estudiantes del CGH en distintos momentos durante la combativa huelga estudiantil en defensa de la educación publica. Fue aquí que varios ejemplos dejaron claro el objetivo de este partido, administrar los bienes y defender los intereses de la burguesía. En el caso de la huelga de la UNAM los estudiantes fueron atacados desde el principio de la huelga por el PRD, qué usó a sus granaderos para golpearlos y encarcelarlos el 25 de mayo, el 4 de agosto, 14 de octubre y 11 de diciembre de 1999, así como el 3 y 6 de febrero del 2000, en apoyo a la Policía Federal Preventiva. Estos ataques también han sido contra maestros del SNTE, trabajadores de Chapingo y muchos otros. A eso se reduce hoy el “populismo” cardenista. Hoy, el PRD y sus alcahuetes sindicales no tienen ninguna necesidad de utilizar una retórica “socialista”, como en su tiempo se vieron forzados a hacer la CTM y el mismo PRM, para engañar al proletariado. La verborrea del nacionalismo burgués les basta. Aun así, el objetivo es el mismo: mantener a la clase obrera disciplinada, adormecida con ilusiones “democráticas” en “su propia” burguesía. El PRD no tiene otro objetivo que sostener el régimen de explotación capitalista: es enemigo de los trabajadores, las mujeres y todos los oprimidos. Las leyes bajo el capitalismo existen para impedir la movilización independiente del proletariado en lucha por sus conquistas. La clase obrera no puede jugar bajo las reglas de los patrones. ¡Abajo las Juntas de Conciliación y Arbitraje! ¡Por la independencia política del proletariado—romper con todos los partidos de la burguesía: PRI, PAN, PRD!
El Grupo Internacionalista: apologistas “de izquierda” del nacionalismo burgués
La seudoizquierda mexicana ayuda al PRD en su esfuerzo por mantener a la clase obrera atada a su enemigo de clase, cegada por la ideología del nacionalismo burgués que pretende eliminar toda diferenciación de la sociedad en clases con intereses antagónicos. Entre estos grupos seudoizquierdistas se encuentra el llamado Grupo Internacionalista (GI), formado por un puñado de desertores de nuestra organización, la Liga Comunista Internacional. Desmoralizados por el triunfo de la contrarrevolución en la URSS y Europa Oriental, desertaron del trotskismo revolucionario para buscar fuerzas de clase ajenas al proletariado y vehículos distintos a su partido revolucionario leninista para avanzar en la lucha por la emancipación de la humanidad.
En lugar de la perspectiva trotskista de la urgencia de la lucha por la independencia política del proletariado, el GI toma posición, retóricamente, con un lado de los burócratas sindicales —los “independientes”— contra otros —la CTM—. El GI trata de manipular el justificado odio de los trabajadores hacia la burocracia gangsteril cetemista, así como sus impulsos hacia la democracia sindical, simplemente para embellecer al PRD y sus alcahuetes sindicales. Mediante el uso de justificaciones seudomarxistas, el GI sostiene que existe una diferencia de clase entre los sindicatos afiliados al PRI y aquellos cercanos al PRD, siendo la violencia y prácticas burócraticas de los cetemistas su criterio aparente. Pero la demagogia no puede sustituir al análisis marxista de clase. ¡Los marxistas no utilizan la presencia de la violencia, la deshonestidad o la falta de democracia para determinar la naturaleza de clase de las cosas! En el fondo, lo que para el GI determina el carácter de clase de las distintas organizaciones sindicales es por qué partido burgués están controladas: el PRI o el PRD.
Pretendiendo aportar una “justificación ortodoxa” a su línea de que los sindicatos priístas no son tales, en un suplemento de El Internacionalista (octubre de 1998), el GI cita “Los sindicatos en la época de la decadencia imperialista” de Trotsky:
“En México, los sindicatos han sido transformados por ley en instituciones semiestatales, y asumieron, como es lógico, un carácter semitotalitario.”
Pero omiten convenientemente el siguiente párrafo del escrito de Trotsky, que desenmascara la política del GI:
“A primera vista, podría deducirse de lo antedicho que los sindicatos dejan de serlo en la era imperialista. Casi no dan cabida a la democracia obrera que, en los buenos tiempos en que reinaba el libre comercio, constituía la esencia de la vida interna de las organizaciones obreras.
“Al no existir la democracia obrera no hay posibilidad alguna de luchar libremente por influir sobre los miembros del sindicato. Con esto desaparece, para los revolucionarios, el campo principal de trabajo en los sindicatos. Sin embargo esta posición sería falsa hasta la médula.”
Su línea política capituladora en México se ha quedado, hasta ahora, en pura retórica. Sin embargo, en Brasil estos centristas llevaron su política a los hechos, arrastrando al Sindicato de Funcionarios Públicos del Municipio de Volta Redonda (SFPMVR) a los tribunales de la burguesía en tres ocasiones, en una lucha interburocrática para conservar la presidencia del sindicato en favor de su camarada Geraldo Ribeiro, un ex policía (ver el artículo “El encubrimiento del IG en Brasil: Manos sucias, mentiras cínicas” en Espartaco núm. 10, otoño-invierno de 1997). Cuando el estado burgués falló a favor de su oponente, el GI declaró que el sindicato mismo había dejado de ser tal, para convertirse en una formación arreglada por los tribunales burgueses porque la presidencia la ocupan sus oponentes políticos, ¡quienes antes eran sus compañeros de planilla!
El GI habla ahora de “sindicalismo policiaco”, haciendo una analogía con las organizaciones obreras establecidas por el agente de la policía zarista Zubátov en Rusia a principios de siglo, y tratan de incluir en la categoría a la CTM y el CT mexicanos (“Lucha de clases contra el ‘Sindicalismo Policiaco’ en Brasil”, The Internationalist núm. 7, abril-mayo de 1999). Con su tradicional estilo de citas “selectivas”, el GI pretende dar a entender que los bolcheviques se negaban a trabajar en tales organizaciones. Pero Lenin condenó a quienes argumentaban que los revolucionarios debían negarse a trabajar en sindicatos dirigidos por reaccionarios, explicando que los principales dirigentes de los sindicatos reformistas en los centros imperialistas no eran más que Zubátovs con un disfraz diferente: “Los Gompers, los Henderson, los Jouhaux y los Legien no son sino los Zubátov, que se distinguen del nuestro por su traje europeo, su porte elegante y los refinados procedimientos aparentemente democráticos y civilizados que emplean para realizar su canallesca política” (La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo, 1920).
En su más reciente polémica contra nosotros, el GI trata de responder a estos argumentos sosteniendo: “El mismo Trotsky insistió en que en casos en los que no hay alternativa, hay que hacer trabajo en los ‘sindicatos’ fascistas. Esto, sin embargo, no los convierte en verdaderos sindicatos obreros. Los revolucionarios también hacen trabajo dentro del ejército de conscripción, pero eso no cambia la naturaleza de clase del puño armado del estado burgués” (suplemento de El Internacionalista, junio de 2000). Esta analogía antimarxista entre la CTM y un ejército burgués de conscripción no es otra cosa que la “justificación” de una política rompesindicatos: ¿por qué habrían de defender los trabajadores, contra los ataques de la burguesía, a una organización que no es cualitativamente distinta de un ejército burgués? En México, en 1989, Salinas de Gortari apresó al dirigente de los petroleros, Joaquín Hernández Galicia. Nadie más que la LCI protestó este ataque y explicó a los obreros que era un golpe contra la clase obrera. Nadie más que la LCI exigió la libertad para los dirigentes petroleros encarcelados. Cualesquiera que sean los pretextos del estado burgués para intervenir en los sindicatos, su única intención es subordinarlos aún más al enemigo de clase. Nadie más se opuso al golpe de Salinas contra los petroleros porque todas las demás organizaciones “de izquierda” compartían —y comparten— la línea del GI.
Mostrando que su objetivo está muy lejos de proporcionar alguna claridad política a los trabajadores, el GI jamás se ha tomado la molestia, después de decenas de páginas de polémicas contra nosotros sobre esta cuestión, de explicar a los millones de trabajadores aún organizados por la CTM y, en general, el CT, cómo y cuándo fue que sus sindicatos “dejaron” de ser tales. La razón por la cual no se han podido poner de acuerdo ellos mismos en esta cuestión es que su posición está en tan plena contradicción con la realidad y los principios elementales del marxismo, que no han encontrado la forma de “justificarla”.
Basando su posición social en el hecho de que dirigen a un sindicato, las burocracias obreras negocian los términos de explotación con la burguesía utilizando la fuerza de la clase obrera organizada como su carta. Así, al tiempo que la CTM y, en general, los sindicatos priístas se caracterizan por su servilismo ante la burguesía y su estado, también se ven obligados a movilizar a sus bases de vez en cuando. El año pasado, por ejemplo, hubo una gran huelga de miles de trabajadores azucareros, organizados por la CTM. Según estadísticas del INEGI (Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática) correspondientes al año 1998, hubo 245 huelgas estalladas en México. De estas, 103 fueron de la CTM, 68 de la CROC (también priísta), 27 de la CROM (también priísta), y 24 de los “independientes”. De 245 huelgas, un total de 198 fueron estalladas por centrales priístas. Según el GI, la CTM no es una federación sindical porque está conectada orgánicamente con el PRI; pero el PRI ya no domina al estado. Entonces, el GI tacha de imposibles (o tal vez deberíamos decir “inexistentes”) las luchas convulsivas que se extienden incluso a los sindicatos dominados por el PRI o, enfrentados a los hechos, las denuncian como “un sector de la burguesía contra otro”, según han repetido cuadros dirigentes del GI en diversas discusiones verbales contra la LCI internacionalmente. De manera nada sorprendente, esa fue la respuesta del PRD ante la amenaza de huelga por parte del sindicato del metro de la Ciudad de México hace algunos meses —una mera maniobra del PRI—.
En La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo, Lenin explica:
“Para saber ayudar a la ‘masa’ y para adquirir su simpatía, su adhesión y su apoyo, no hay que temer las dificultades, las zancadillas, los insultos, los ataques, las persecuciones de los ‘jefes’ (que, siendo oportunistas y socialchovinistas, están en la mayor parte de los casos en relación directa o indirecta con la burguesía y la policía) y trabajar sin falta ahí donde estén las masas.” (Enfasis en el original)
El punto fundamental de Lenin es que los antagonismos de clase inherentes al capitalismo son tales, que estallarán independientemente de la superestructura particular del régimen capitalista. Es por esto que incluso los sindicatos corporativistas estallan huelgas y buscan hoy nuevas alianzas. Y es por ello que los espartaquistas no desechamos a esos sindicatos, sino que buscamos ganar la adhesión de los trabajadores al programa del comunismo, luchando por romper cualquier atadura de los sindicatos con la burguesía, su estado y todos sus partidos. Pero la razón del GI para desechar a la CTM, que aún organiza a gran parte del proletariado mexicano y a algunos de sus sectores más estratégicos, no es cobardía. Es un apetito y programa distintos. Para los revolucionarios, que no buscamos “influencia” en sí misma, basada en las maniobras en la cúpula de los sindicatos, sino la adhesión revolucionaria de los sectores más avanzados de la clase obrera, el punto es ganarlos a nuestro programa completo.
Trotsky continúa en “Los sindicatos en la época de la decadencia imperialista”:
“De todo lo anterior se desprende claramente que, a pesar de la degeneración progresiva de los sindicatos y de sus vínculos cada vez más estrechos con el Estado imperialista, el trabajo en los sindicatos no ha perdido para nada su importancia, sino que la mantiene y en cierta medida hasta es aun más importante que nunca para todo partido revolucionario. Se trata esencialmente de luchar para ganar influencia sobre la clase obrera. Toda organización, todo partido, toda fracción que se permita tener una posición ultimatista respecto a los sindicatos, lo que implica volverle la espalda a la clase obrera sólo por no estar de acuerdo con su organización, está destinada a perecer. Y hay que señalar que merece perecer.”
El GI encaja perfectamente en esta descripción.
El GI acusa a la LCI de haber “cambiado de línea” sobre la naturaleza de clase de la CTM. Veamos quién “cambió de línea”. En concordancia con su concepción de sí mismos como caudillos infalibles, los dirigentes del GI Norden y Negrete imaginan que, dado que ellos sostenían tal o cual posición a espaldas del partido cuando ellos todavía eran miembros de la LCI, ésta tenía que ser “la línea” de nuestra organización. Pero las acusaciones del GI son una falsedad diseñada simplemente para atacar a la LCI. No reconocíamos ninguna distinción de clase entre unos sindicatos y otros, porque la política del GEM jamás fue embellecer al PRD burgués y a sus seguidores en los sindicatos. En su suplemento mexicano más reciente (22 de junio de 2000), el GI se queja de que el GEM: “Incluso compara a los charros priístas, que ‘usan sus porros y golpeadores para mantener sus privilegios’, con la burocracia estalinista en la Unión Soviética. Ocultan la diferencia entre un instrumento directo del estado burgués, la CTM, y la burocracia gobernante de un estado obrero burocráticamente degenerado, la URSS.” En el número 22 de Spartacist en español, de 1989, cuando Norden era aún editor de nuestro periódico estadounidense Workers Vanguard y miembro del comité de redacción de Spartacist en español, en el artículo “Bazukazo contra los obreros mexicanos” sobre el ataque de Salinas contra el sindicato de petroleros, dijimos: “Muchos de los intelectuales radicales y liberales preguntan, ¿cómo se puede defender a este jefazo sindical, la personificación de los corruptos burócratas charros que han dominado a los sindicatos por décadas, y seguir llamándose un demócrata?... Los trotskistas, que comprendemos el carácter de clase de la URSS como un estado obrero a pesar de su degeneración burocrática bajo el dominio estalinista, y por tanto la defendemos contra el imperialismo, defendemos de la misma manera a los sindicatos contra los patronos a pesar de la burocracia entreguista que se asienta sobre estos reductos de poder obrero. Como escribió León Trotsky hace 50 años, ‘en el último análisis, el estado obrero es un sindicato que ha tomado el poder’ (En defensa del marxismo, 1939).” La política de la LCI siempre explicó cómo no existe ninguna diferencia cualitativa entre los charros priístas y sus contrapartes “democráticos”, porque nuestra política siempre ha estado basada en la lucha por la total independencia política y organizativa del proletariado respecto a todas las alas de la burguesía, no sólo del PRI sino también del PRD. Es el GI quien ha cambiado su orientación general, desertando del trotskismo revolucionario en busca de la satisfacción de sus apetitos oportunistas.
En México, el GI ha encontrado una fuerza burguesa a la cual capitular en el PRD de Cuauhtémoc Cárdenas, sosteniendo la existencia de un “frente popular” alrededor de ese partido burgués. El GI presenta el término “frente popular” como una frase carente de significado concreto. Pero el término “frente popular” no es sinónimo de cualquiera y toda forma de colaboración de clases. En terminos marxistas, un “frente popular” es una alianza entre partidos obreros reformistas y partidos capitalistas para gobernar en un estado capitalista. La participación de los partidos obreros es usada para camuflagear cuál clase dirige y generalmente surge en situaciones donde la burguesía necesita apaciguar obreros combativos y descarrilar sus luchas. Mientras la dirección pro-capitalista de estos partidos reformistas (a los cuales Lenin llamó “partidos obrero-burgueses”) conscientemente aparece para el rescate del capitalismo en crisis, la base obrera que tienen estos partidos está motivada por una conciencia de clase reformista; esto es, rechazan a los partidos burgueses como representantes de los patrones pero incorrectamente ven a su partido reformista como capaz de alcanzar un reordenamiento socialista de la sociedad en los intereses de los trabajadores.
Pero en México no existe ningún partido obrero de masas; el mecanismo fundamental utilizado por la burguesía mexicana para mantener a la clase obrera subordinada ha sido la ideología del nacionalismo burgués, y no el “frente popular”. El PRD es un partido burgués, simple y llanamente.
El GI trata de utilizar una cita de Trotsky de 1938 en la que sostiene que el PRM de Lázaro Cárdenas era un “frente popular en forma de partido” para argumentar contra los espartaquistas. Los centristas pasan años buscando alguna cita que pueda, sacándola de contexto, justificar su política oportunista. Así, el GI trata de sacar de contexto esa afirmación de Trotsky para implicar que su posición sobre un “frente popular cardenista” actualmente tiene alguna base marxista, dada por Trotsky. Esto es una falsedad. En una conversación informal con algunos de sus colaboradores, que fue transcrita posteriormente, Trotsky dijo:
“El Kuomintang en China, el PRM en México, el APRA en Perú son organizaciones totalmente análogas. Es el frente popular bajo la forma de un partido.”
Esta es una formulación evocativa para describir a la burguesía apoyándose en el proletariado, pero no es precisa, y es precisamente por ello que aparece únicamente en esta transcripción de una conversación informal entre Trotsky y sus colaboradores políticos. En todos los escritos publicados de Trotsky acerca del Guomindang, es concienzudamente claro que era el partido de la burguesía nacionalista y previene en contra de la subordinación del proletariado a éste. Así mismo para México, Trotsky insiste que la cuestión paradigmática para los revolucionarios es la estrategia de la revolución permanente, contrapuesta al nacionalismo burgués que se expresa en la falsa perspectiva del “frente único antiimperialista”. Como escribimos en Espartaco núm. 10:
“¿Cuál puede ser la razón de la insistencia del IG sobre la supuesta existencia de un “frente popular” alrededor del PRD? Tal vez es instructivo considerar que Stalin justificó la liquidación suicida de los comunistas chinos en el Guomindang bautizando al partido burgués nacionalista como un “bloque de cuatro clases”. Escribiendo sobre éste en La internacional Comunista después de Lenin (1928), Trotsky dijo:
“‘La famosa idea de los partidos obreros y campesinos parece haber sido especialmente concebida para permitir el camuflaje de los partidos burgueses obligados a buscar un apoyo entre los campesinos, pero deseosos también de contar con obreros en sus filas. Desde este momento el Guomindang ha entrado para siempre en la historia como el prototipo clásico de un partido de este género.’”
La razón de la insistencia del GI en el supuesto “frente popular” cardenista, no es otra que obscurecer la naturaleza de clase del PRD, un partido burgués. El GI avienta por la ventana la perspectiva de la revolución permanente para inventar un “frente popular” con componentes de la clase trabajadora sólo para capitular al PRD burgués. La historia mexicana y la realidad actual presentan un gran problema para el GI al que ellos no pueden responder. Por siete décadas la estructura básica del corporativismo en la sociedad mexicana no cambió fundamentalmente. Durante un periodo breve bajo la presidencia de Lázaro Cárdenas el gobierno se movió un poco a la izquierda para descarrilar el descontento de los trabajadores y del campesinado. Desde entonces, la estructura del estado corporativista se ha desarrollado en una dirección represiva y semi-bonapartista. Pero nada cambió fundamentalmente por siete décadas. Si, de acuerdo al GI, el predecesor del PRI, el PRM fue un frente popular, ¿cuándo y cómo éste dejó de serlo? Y ahora que a partir del 1° de diciembre el PRI dejará de estar en el gobierno, pero los sindicatos de la CTM todavía están afiliados a éste, ¿existe un “frente popular” alrededor del PRI?
¡Forjar un partido leninista-trotskista!
Los genuinos comunistas buscamos construir la más fuerte unidad posible de la clase obrera contra los explotadores capitalistas, por eso, nos oponemos a las divisiones gremiales en el proletariado, estamos por el sindicato de industria; es decir, todos los trabajadores, calificados y no calificados de una misma industria deben pertenecer a un mismo sindicato. Luchamos contra la escisión de la clase obrera en sindicatos competidores basados en diferentes tendencias políticas. La tarea de la vanguardia comunista es aclarar y agudizar las diferencias entre las tendencias políticas competidoras para reunir los cuadros para un partido leninista. En tiempo de Lenin, estas diferentes tareas políticas se reflejaron en diferentes formas organizativas: la Comintern compuesta de las organizaciones partidistas que representaban el singular programa político bolchevique, y la Profintern, que representaba la lucha por la unidad de la clase obrera en los sindicatos.
La historia ha mostrado que la clase obrera, con sólo su esfuerzo y experiencia cotidiana —sin la intervención de un partido leninista de vanguardia—, no puede desarrollar una conciencia más alta que la sindical; es decir, la necesidad de unirse en sindicatos para la lucha económica contra los patrones y el gobierno. Pero la conciencia sindical es conciencia burguesa. El sindicalismo, por sí mismo, no cuestiona el modo de producción capitalista, sino que busca mejores condiciones de explotación para los obreros en luchas contra patrones individuales y el gobierno. La lucha por la independencia genuina de las organizaciones obreras respecto de la burguesía requiere el forjamiento de un partido obrero revolucionario —el instrumento indispensable para la revolución proletaria—, que reúna a las masas oprimidas del campo y la ciudad tras el proletariado. Para este fin, es necesaria una lucha sin cuartel contra toda manifestación de la ideología burguesa en la clase obrera. Parte esencial de esto es desenmascarar a los falsos pretendientes a la bandera del comunismo, que no hacen sino perpetuar las ataduras de la clase obrera a “su propia” burguesía.
El papel de vanguardia de la clase obrera es central para la perspectiva marxista del socialismo mundial. Sólo la clase obrera tiene el poder social y la obligación de su claro interés objetivo para liberar al género humano de todo tipo de opresión. No teniendo interés alguno en la preservación del orden burgués, su enorme poder yace en su papel en la producción, su número y su organización. Como los bolcheviques de Lenin, nuestro propósito es fusionar elementos intelectuales y proletarios, para forjar el partido capaz de dirigir al proletariado a la toma del poder estatal. ¡Únete a nosotros!
http://www.icl-fi.org/espanol/oldsite/CORPOR14.HTM
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2015.10.12 11:35 jason-molina No hay dinero para sanidad, educación, dependencia, paro...pero hay 800.000€ para celebrar un holocausto.

https://scontent.xx.fbcdn.net/hphotos-xap1/v/t1.0-9/12140692_148060732212480_6269799393158797949_n.jpg?oh=ae4868480e3b40ed7be8951f699a143f&oe=56967422
https://scontent.xx.fbcdn.net/hphotos-xtp1/v/t1.0-9/12143200_787844154657592_5775774754207693638_n.jpg?oh=3ae606dee1092ffb79f503f08d6a1ced&oe=5692CBB2
https://scontent.xx.fbcdn.net/hphotos-xpa1/v/t1.0-9/12109105_1614665175463914_7307285800191698242_n.jpg?oh=e64ea660a6b5a258b0befbca74f0c98a&oe=56C84DDF
https://scontent.xx.fbcdn.net/hphotos-xat1/v/t1.0-9/12118791_902656153156520_9005159350247869605_n.jpg?oh=96efeb73ddb16330ed55df2122dd23ad&oe=5694000D
https://scontent.xx.fbcdn.net/hphotos-xpa1/v/t1.0-9/12107975_787833984658609_1850319059696406528_n.jpg?oh=0724ada520e44437927437f9c9a7776b&oe=568B10B1
Hoy, 12 de Octubre, Día de la Hispanidad... Orgullo o Vergüenza :
Las cifras en cuanto a número de habitantes en América siguen siendo un campo de polémica. Los historiadores hispanistas aseguran que la población indígena era de 11 a 13 millones en el tiempo en que ocurrió el descubrimiento; cifra calculada por el investigador Rosemblat en 1954. De otra parte, la corriente indigenista, sobre todo de la escuela de Berkeley, da la cifra de entre 90 a 112 millones. No obstante, nuevas ponderaciones hacen suponer en el presente que en América existían unos 80 millones de habitantes hacia 1492. De esta cantidad, las tres cuartas partes (unos 65 millones), corresponderían al territorio que luego fue Hispanoamérica. Sus grandes centros poblacionales eran el imperio inca, con cerca de 30 millones, y el mexica con unos 20. Pues bien, hacia 1700, siglo y medio después, este total se había reducido de manera dramática a cinco millones; lo que representa la desaparición de 60 millones de indígenas, unos 400 mil cada año.
Estas cifras se pueden comparar con el número de muertos resultado de la segunda Guerra Mundial. De esta conflagración tampoco se tienen cifras exactas en cuanto a los decesos. Sin embargo, la ONU hace un balance de este modo: 50 millones de muertos en total. Entre los que cabe destacar a la Unión Soviética con 20; Alemania, 7; Polonia, 6; Japón, 2; y 1.5 corresponderían a Yugoslavia. Durante la Imperialización se masacraron, y con el tiempo extiguieron razas, tribus, se violaron a millones de mujeres, se torturaron a otros tantos millones... Normalmente en nombre del dios de nuestra cultura por parte de españoles, franceses, Ingleses. Y en su mayoría, la cultura que se les ha impuesto, los ha convertido en un colectivo de esclavos en, y para sociedades violentas con ellos y por parte de toda la humanidad. Cuanta película sobre La Segunda Guerra Mundial, y Cuan poca realista sobre nuestro imperialismo en América... El Dia de La Hispanidad no es más que una Vergüenza para la Humanidad y una Humillación para [email protected] [email protected] [email protected], y para el Género Humano en Si.
submitted by jason-molina to podemos [link] [comments]


2015.10.09 19:32 felipustero Yihadismo; décadas al servicio de intereses occidentales

A tenor de la decisión rusa de involucrarse militarmente en la destrucción de las diversas entidades terroristas presentes en Siria,gobiernos y medios occidentales y árabes han desatado una infame campaña de calumnias y desinformación, destinada tanto a desprestigiar a la Federación Rusa como a tratar de proteger a sus valiosos activos sobre el terreno; las fuerzas yihadistas que tratan de conquistar Siria desde hace más de 4 años.
Sin embargo,esta zafia e inconsistente propaganda no puede borrar de un plumazo la larga trayectoria de décadas de la antigua URSS y de la propia Rusia en su lucha contra el extremismo salafista ; una historia dónde las ultimas acciones en Siria representan el último capítulo hasta la fecha.
De nuevo, la aparición masiva de yihadistas extranjeros en Siria e Irak convertirá pronto a esta guerra en la que más combatientes habrá atraído de la historia reciente.Por ahora,el conflicto de Siria sería el segundo destino que más combatientes extranjeros ha congregado, sólo superado por la guerra de Afganistán, si bien esta guerra se prolongó durante 14 años y la de Siria lleva 4 años y medio.
Y es que ciertamente un análisis de la trayectoria y características históricas recientes que ha presentado la aparición de importantes núcleos de combatientes yihadistas arroja una evidente conclusión; no es posible que siga siendo utilizado por Occidente el tradicional discurso que apunta a una denominación del yihadismo como un fenómeno espontáneo,que toma la forma de guerra asimétrica insurgente y que se manifiesta como opuesta a los valores y ambiciones occidentales.
Muy al contrario,y como demuestran los casos de Afganistán,Yugoslavia,el Cáucaso ruso,Libia,Iraq o Siria,históricamente el fenómeno yihadista ha supuesto y sigue suponiendo un instrumento recurrentemente utilizado para desestabilizar y combatir a estados no aliados u opuestos a la hegemonía anglosajona y a los intereses de sus aliados árabes.
Históricamente,esos enemigos fueron la URSS y las formas de Socialismo y Pan-Arabismo árabe no supeditadas a la visión hegemónica de Washington: posteriormente Rusia y hoy en día,este activo yihadista se dirige también contra China,con la aparición de organizaciones terroristas afiliadas de Al Qaeda en la región autónoma de Xinjiang Uigur.
El control occidental del fenómeno yihadista El recientemente publicado libro de Michael Springmann ( "Visas para al-Qaeda: Los papeles de la CIA que sacudieron al mundo"), escrito ni más ni menos que por el ex jefe de la sección de visados de Estados Unidos en Jeddah (Arabia Saudita) detalla específicamente cómo:
"Durante la década de 1980, la CIA reclutó y entrenó a los agentes musulmanes para luchar contra la invasión soviética de Afganistán. Más tarde, la CIA movería a esos agentes desde Afganistán hasta los Balcanes, y luego a Irak, Libia y Siria, viajando con visas ilegales de Estados Unidos. Estos combatientes apoyados por Estados Unidos y entrenados podrían transformarse en una organización que es sinónimo de terrorismo yihadista: al-Qaeda". (1)
A tenor de estas revelaciones,es legítimo pensar que Estados Unidos y el Reino Unido han venido manejando estas redes desde hace décadas y ,por tanto, es igualmente lícito pensar que el ISIS es solo un capitulo más de una larga trayectoria iniciada con la guerra anti-soviética en Afganistán.
Igualmente corrobora que Estados Unidos lleva apoyando a Al Qaeda y sus organizaciones afiliadas (como el propio Estado Islámico) desde hace casi medio siglo y especialmente desde la guerra afgano-soviética,cuando la CIA,con la colaboración cercana del MI6 británico, el Mossad de Israel, la Inteligencia Inter-Servicios de Pakistán (ISI) y la Inteligencia de Arabia Saudita (GIP),creó campos de entrenamiento en Pakistán por los que se calcula transitaron unos 35.000 yihadistas procedentes de 43 países islámicos desde 1982 a 1992.
Los Hermanos Musulmanes,instrumento occidental Es fundamental observar la actuación de la organización de los Hermanos Musulmanes,la formación política más antigua de Egipto y del mundo árabe ,para tratar de comprender la trayectoria del yihadismo en los siglos XX y XXI.
En 1928,Hasan al-Banna crearía en Egipto la Sociedad de los Hermanos Musulmanes,con el propósito de liderar un renacer político del Islam.Su ideología trataba de aunar rasgos de modernidad con el soñado objetivo de restablecer un Califato regido por la pureza y moralidad de los primeros seguidores de Mahoma, los Salaf (de donde procede el término salafismo) y que cubriese todos los aspectos de la vida social y política rechazando los valores occidentales.(liberalismo,ateísmo,laicidad,materialismo,igualdad de género etc..)
Said Qutb en Colorado,junto a William.L.Ross,Presidente del Colorado State Teacher's College (1949) Sin embargo resulta curioso que el principal teórico de la Yihad,el también egipcio Said Qutb,comenzase a propagar sus doctrinas tras estudiar en los Estados Unidos a finales de los años 40.Impulsó la radicalización de los Hermanos Musulmanes y abogó,en un principio, por apoyar la corriente pan-arabista y secular de Nasser para derribar el régimen egipcio del rey Faruq I en los años 50.
El gobierno militar de Nasser,con fuerte componente nacionalista y tendencia izquierdista, fue apoyado por la URSS. Pronto EE.UU entendió que el modelo político desarrollista y con fuerte participación estatal ,implantado por Nasser, estaba alcanzando demasiada influencia en el Tercer Mundo y comenzó a trazar planes para revertir la situación.Para ello serían utilizados los Hermanos Musulmanes.
Azzam en Afganistán. Por tanto,esa alianza anti-natural tardó poco en fracturarse cuando el gobierno de Nasser comenzó la represión de la organización.Fue el momento en el que Qutb declaraba como enemigos a todos los gobiernos no islamistas de los países musulmanes.Las acciones de Nasser,incluída la ejecución de Qutb en 1966, originó el nuevo patrocinio de la Yihad por parte de Arabia Saudí, donde la dinastía wahabita Saud cobijó al hermano de Qutb, Muhhamad Qutb ,que fue respaldado por un clero saudí comprometido con la difusión de interpretaciones puritanas del Islam.
Said Ramadan. Y sería en Arabia Saudí donde el palestino Abdullah Azzam establecería contactos con exiliados de la Cofradía y comienza a organizar una verdadera red mundial de yihaddistas.Como teólogo en la King Abdul Aziz University en Jeddah (Arabia Saudí),donde permaneció hasta 1979,defendía la necesidad de defender el Islam, como había mantenido Qutb.
Como principal inspirador del movimiento de los Árabes Afganos se trasladó a Afganistán junto con miles de voluntarios de numerosos países árabes (especialmente saudíes) para luchar contra las fuerzas soviéticas.
Otro de los históricos fundadores de la Hermandad,Said Ramadán, se refugió en Suiza tras la persecución del régimen de Nasser .Allí,en 1959 Said creó el Centro Islámico de Ginebra, el primer instituto de ese tipo en Europa y con apoyo saudí contribuyó decisivamente en la creación de la llamada Liga Islámica Mundial.(2)
Existen documentos desclasificados que apuntan a la más que posible cooperación entre Ramadan y la inteligencia británica y estadounidense.
Una nota confidencial de los servicios secretos suizos del 17 de agosto de 1966,detalla el trato de la BUPO, la Policía federal de Protección del Estado, hacia Said Ramadán:
"Ciertamente está en excelentes términos con los ingleses y los estadounidenses». Otro documento, del 5 de julio de 1967, se muestra todavía más preciso. Presenta a Said Ramadán como un «agente de información de los ingleses y de los estadounidenses». Además entiendo que ha prestado servicios –en el ámbito de la información- a la BUPO." (3)
S.Ramadan es el segundo por la derecha En su libro "Une mosquée à Munich. Les Nazis, la CIA et la montée des des Frères musulmans en Occident" ,el periodista estadounidense Ian Johnson no solo confirma y profundiza en las relaciones de Said con agentes de la CIA en la antigua RFA sino que recuerda que ya en julio de 1953 una delegación de musulmanes, entre ellos Said Ramadán, fue invitada por Estados Unidos y recibida en la Casa Blanca.Eisenhower,el entonces presidente estadounidense declaraba al respecto que en sus relaciones con los dirigentes árabes, "nuestra fe en Dios debería darnos un objetivo común: la lucha contra el comunismo y su ateísmo".
Mientras tanto en Egipto,tras la desaparición de Nasser llegaría al poder Sadat,quién rompió con la URSS y se alió a EE.UU,haciendo de Egipto el primer país árabe que reconoció al estado de Israel.
Simbiosis Occidente-Hermanos Musulmanes Como hoy ocurre en Siria,desde hace décadas las monarquías suníes del Golfo siguen alimentando y protegiendo el salafismo.
Pero tras del poder e influencia de los Hermanos Musulmanes no solo aparecen los tradicionales saudíes,kuwaitíes,turcos etc..EE.UU o Reino Unido han cooperado,financiado,manejado y utilizado a los Hermanos Musulmanes desde hace décadas hasta la actualidad.Es la Hermandad Musulmana quién se encuentra tras la fachada del llamado OSDH (Observatorio Sirio de Derechos Humanos),quién desde Reino Unido lleva actuando como altavoz mediático de los "opositores sirios" desde 2011, encontrando un fabuloso eco mediático en la prensa occidental .Es esa prensa occidental la que se comporta como principal exportadora de la propaganda yihadista en Siria a base de repetir mecánicamente las falsas informaciones elaboradas por la Hermandad.
De la misma manera ,únicamente gracias al apoyo financiero y mediático de sus patronos árabes y anglosajones es posible comprender como ,por ejemplo, era encumbrada la figura del otrora "peligroso" Rached Ghannouchi, el líder del partido islamista tunecino Annahda,quién sería declarado por la revista Foreign Policy (4) como "uno de los intelectuales más importantes del año 2011" junto a personajes como el Primer Ministro turco Tayyip Erdogan, Bernard Henri Lévy o Wael Al-Ghoneim, responsable en Egipto de Google y figura del levantamiento egipcio en Facebook; todos ellos pertenecen o guardan estrecha relación con la Hermandad.
Afganistán; la Yihad puesta al servicio de los intereses geopolíticos estadounidenses Sucedió hace mas de 26 años; un 15 de febrero de 1989, las últimas tropas soviéticas se retiraban de Afganistán.Atrás quedaban casi 10 años de un terrible conflicto que se había cobrado la vida de cerca de 15.000 soviéticos, gracias a la fanática intervención de decenas de miles de voluntarios yihadistas llegados desde todos los rincones del mundo.
Breve Historia de Afganistán en el siglo XX El gobierno dirigido por Lenin nacido de la Revolución Bolchevique de 1917, había sido el primero en prestarse a reconocer la independencia de Afganistán alcanzada en agosto de 1919, al término de la Tercera Guerra Anglo-Afgana por la cuál se liberaba de una influencia británica que había comenzado casi 100 años atrás (1837).
El líder de la independencia fue Amanullah Kan ,quién también promulgaría una Constitución de corte relativamente liberal y convirtió al nuevo país en el primer Estado del mundo en establecer relaciones diplomáticas con la Unión Soviética,aún inmersa en su propia guerra civil.
Daud Khan,presidente afgano entre 1973-1978 El reinado de Amanullah se extendería hasta 1929 cuando una serie de revueltas acabaron por derrocarlo. La convulsa historia de Afganistán se vería marcada por una sucesión de dirigentes y conspiraciones palaciegas hasta que en el año 1965 tuvieron lugar las primeras elecciones parlamentarias en el país,eso sí,siempre bajo los auspicios de la reinante dinastía Mohammadzai.
En 1973 iba a producirse el golpe de Mohammed Daud Khan,quien de inmediato proclama la república.Este nuevo sistema, sin embargo, no es capaz de consolidarse y perpetúa un régimen corrupto y oligárquico incapaz de ofrecer soluciones a un país donde el 97% de las mujeres y del 90% de los hombres eran analfabetos, alrededor del 5% de los propietarios poseían más del 50% de las tierras fértiles y la esperanza de vida era de 40 años.(5)
Socialismo afgano Solo 5 años después,en 1978,una oleada de masivas protestas era reprimida de manera brutal,incluida la persecución a los ex-aliados del PDPA.Fue el momento propicio para que el Partido Democrático del Pueblo de Afganistán (PDPA,de clara orientación marxista-leninista) se hiciera con el poder tras la denominada Revolución Saur apoyada en el incipiente movimiento comunista clandestino presente en Afganistán.
Milicia femenina afgana del PDPA. El gobierno del PDPA inició una serie de reformas en el área de la alfabetización nunca antes vista,estableció la laicidad del Estado,trató de ejecutar una reforma agraria y se esforzó decisivamente en la equiparación de en derechos entre hombres y mujeres,entre otras iniciativas.
Pero el momento clave se sitúa cuando a finales de 1978, el nuevo gobierno afgano firmaba un Tratado de Amistad y Cooperación con la URSS.La reacción de EE.UU fue la orden de Jimmy Carter a la CIA para proceder a la financiación en secreto de la oposición al gobierno,es decir,los muyaidines talibanes.
Tras un sangriento año de atentados terroristas y revueltas armadas ,el desbordado Gobierno afgano solicitó ayuda a la URSS, concretándose el 25 de diciembre de 1979 el envío de tropas soviéticas en apoyo al gobierno de Afganistán.La U.R.S.S. temía la expansión del islamismo político al Asia Central y escogió la intervención como solución mientras que dicha intervención era de inmediato presentada por la administración Reagan como una muestra del expansionismo soviético.
La URSS interviene en Afganistán En menos de 24 horas, el Ejército Soviético lograba controlar con facilidad las principales ciudades afganas.
Por su parte,y a través de Pakistán y Arabia Saudí,la CIA respondía armando y financiando a los talibanes mediante la "Operación Ciclón" consistente en suministrar de armamento, adiestramiento y apoyo económico al bando islamista con el fin de desestabilizar a la URSS.En realidad,a EE.UU se le presentaba la histórica oportunidad de dañar a la URSS en un país fronterizo poblado por los mismos grupos étnicos que dos de sus repúblicas centroasiáticas, Uzbekistán y Tayikistán.
La imposibilidad de una intervención directa obligaba a Washington a delegar en aliados regionales,especialmente Pakistán; EE.UU pondría el dinero y los suministros militares y el ISI pakistaní se encargaría de repartirlos.Las embajadas pakistaníes comenzaron a otorgar visados a todos los voluntarios que quisieron ir a luchar a Afganistán mientras que EE.UU. llegaba a un acuerdo para que que Arabia Saudita igualara toda cantidad que la CIA destinara hacia la resistencia afgana,canalizando también los saudíes mucho dinero privado recogido en colectas en las mezquitas y en contribuciones particulares a través de ONG musulmanas.
Universitarias afgnanas,años 70. Posteriormente, bajo la presidencia de Ronald Reagan en la década de 1980, EE.UU se propuso profundizar su política de instrumentalización de cierta parte del mundo islámico en su favor: con la inestimable financiación saudí ,se dedicó a hacer proliferar escuelas coránicas en Afganistán y Pakistán,incluyendo dentro del adiestramiento doctrinario la capacitación para llevar a cabo una verdadera insurgencia violenta contra los soviéticos y sus aliados afganos.
Las fuerzas yihadistas se vieron de esta forma en condiciones para plantear una auténtica guerra de guerrillas contra el Ejército Soviético que se prolongaría hasta febrero de 1989,costando a la URSS la vida de unos 15.000 efectivos y otros 54.000 heridos; dos años después la URSS se desplomaría formándose la actual Federación Rusa.
Retirada soviética; nace el Emirato Islámico de Afganistán Tras la retirada soviética, en la República Democrática de Afganistán llegaría el hundimiento del estado afgano,sometido a un férreo bloqueo comercial internacional.Pese a que los yihadistas solo controlaban las provincias de Bamiyán y Tolukán,se vió incapaz de frenar la avalancha de armas y combatientes que arribaban a Afganistán.En 1990, el gobierno perdió el control de las principales ciudades y hacia 1991 sólo mantenía el control sobre el 10% del territorio. Finalmente en 1992, los muyahidines entraban en Kabul sin encontrar resistencia poniendo fin al proyecto socialista afgano.
Yugoslavia; la irrupción del yihadismo en los Balcanes El extremismo islámico haría de nuevo su aparición en el conflicto que desgarró la antigua República Federal de Yugoslavia.
La religión de Mahoma, llegada con las lanzas del Imperio Otomano hace siglos, forma parte de la identidad balcánica.En la antigua Yugoslavia dicha cuestión religiosa no supuso un especial foco de tensión como si sucedió en otros países del campo socialista.De hecho,las diferentes identidades étnico-religiosas se integraron en la propia identidad multicultural yugoslava de manera más o menos natural; en 1986 en Yugoslavia había más de 3.000 mezquitas, para una población musulmana de 3,8 millones de habitantes (16% del total).(6)
Plenamente integrados, los musulmanes yugoslavos obtuvieron su Constitución como Comunidad Islámica en 1968, como una nación yugoslava más,gracias a la acertada política del Mariscal Tito respecto a los territorios de mayoría musulmana.Aún con plena consciencia de su identidad religiosa,ésta comunidad se definía también como una cultura fuertemente secularizada cuyo mayor vínculo social era la nación y no la religión; un panorama donde el salafismo,simplemente,no tenía opción de prosperar.
Un panorama que cambiaría radicalmente cuando durante la guerra arribaron a Bosnia- Herzegovina o Kosovo más de 4.000 muyahidines provenientes de Arabia Saudí, Siria, Libia, Pakistán o Irán,entre otros lugares.
Durante la guerra de la década de 1990 Bosnia se convirtió en un polo de atracción para los yihadistas.Fueron introducidos miles de combatientes extranjeros que respaldaban a las fuerzas musulmanas frente a la República Federal Yugoslava y a las fuerzas serbo-bosnias mediante los mismos procedimientos y por los mismos actores que en Afganistán. Sembraron la semilla del salafismo en la región,llevando también a cabo una limpieza étnica en aldeas de mayoría serbia escandalosamente silenciada por la prensa occidental,mucho más atareada en fabricar y procesar mediáticamente los sucesos de Sbrenica.
Precisamente respecto a este oscuro episodio,el general canadiense Lewis Wharton Mackenzie ( nombrado jefe del Estado Mayor de la fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en la ex Yugoslavia en febrero de 1992) describe en su libro "Peacekeeper: The Road to Sarajevo" una versión diferente de los hechos y unos puntos de vista opuestos a la versión oficial acerca de la masacre de Srebrenica en julio de 1995.
Mackenzie pone en duda el número de 8.000 musulmanes bosnios asesinados y niega que Srebrenica fuera una zona protegida por las fuerzas de la ONU.Describe como los paramilitares bosnios musulmanes, bien equipados y entrenados, partían desde la zona de Srebrenica para quemar aldeas serbias y cometer matanzas, para luego retornar a la “zona segura” controlada por las fuerzas de la ONU.
Años más tarde ,la consecuencia de tan nefasta complicidad,como relata Esad Hecimovic, un periodista bosnio especializado en el tema ,es que:
"Durante los conflictos en los Balcanes, teníamos a combatientes extranjeros. Ahora tenemos a combatientes de Bosnia y de los Balcanes que participan en guerras en otros lugares del mundo".
Nusret Imamovic. La influencia de las tendencias salafistas sigue dejándose sentir en lo que se ha llamado “zelena transverzala” (corredor verde entre Bosnia, Sandžak-Serbia, Kosovo y Bulgaria) también conocido como el "corredor yihadista de los Balcanes".
Los casos de Osve y Gornja Maoca, dos aldeas compradas por el Estado Islámico y enclavadas en ese área, demuestran que el islamismo radical lleva años asentándose en los Balcanes y continúa siendo cantera imprescindible para la yihad global,alimentada y perpetuada mediante el establecimiento de ONGs musulmanas vinculadas al "wahabismo militante" y gracias a las cuáles muchos jóvenes musulmanes sin recursos aceptan becas para poder estudiar en universidades establecidas en países del Golfo Pérsico, especializadas en la difusión de las tesis islamistas más radicalizadas.(7)
Osve (Bosnia) Por eso alrededor de 500 bosnios se han unido al Estado Islámico (EI) según estimaciones de los servicios secretos locales,guiados y dirigidos por auténticos veteranos de la yihad global como el imán Husein Bosnic, veterano miembro de una unidad de muyaidines durante la guerra de Bosnia compuesta también por extranjeros y que es la cabeza visible del actual movimiento wahabita local tras la partida a Siria en 2013 de su "predecesor" Nusret Imamovic como importante figura dentro del Frente al Nusra.Bosnic ha sido inculpado por "incitación pública a actividades terroristas" y "reclutamiento" de yihadistas.
"Recibía dinero procedente de personas de países árabes. Se trata de cantidades importantes", afirmó durante el juicio el fiscal Dubravko Campara.(8)
Yihadismo en el Cáucaso Tras el proceso de disolución ( tanto del Pacto de Varsovia como de la URSS) entre 1989 y 1991, el yihadismo siguió siendo considerado desde Occidente como un instrumento valido para también desmantelar la Federación Rusa.
En Chechenia,fue proclamada unilateralmente una independencia que pronto derivó en la instauración del Emirato Islámico de Ichkeria, una artificial creación únicamente reconocida por el Emirato Islámico de los talibanes en Afganistán,en una región de tan amplia importancia estratégica para el tránsito de hidrocarburos.
Se desató una primera guerra cuando Rusia trató de retomar el control en Chechenia (1994-95) y donde se pudieron observar los mismos rasgos de violencia extrema que aplica el yihadismo actual,no exentos de una eficacia militar probada habida cuenta de la experiencia de muchos militantes presentes en conflictos como el de Bosnia o incluso Afganistán.Sobra decir que fueron nuevamente respaldados durante todos aquellos años por unas potencias occidentales extraordinariamente animosas a la hora de apoyar cualquier confrontación con Rusia como sucedería durante el conflicto con Georgia en 2008.
Tras la retirada rusa en 1996, una importante estructura yihadista se consolidó en la región albergando campos de entrenamiento para yihadistas llegados de todo el mundo y centros de estudios salafistas subvencionados generosamente por países del Golfo Pérsico. Desde 1996 hasta 1999 ,miles de yihadistas se instalaron en el Cáucaso norte en medio de un caos total y de los desmanes e imposiciones de los yihadistas extranjeros,que terminaron por alzar a los propios chechenos en su contra.
Fue así como el clan Kadírov acordó apoyar a la Federación de Rusia en su operación antiterrorista en Chechenia en 1999.A su vez,una terrorífica campaña terrorista golpeó Moscú y otras ciudades en el verano de 1999 .Estos atentados,junto con la invasión de Daguestán por yihadistas procedentes de la vecina república de Chechenia, terminarían por convencer a Rusia de la urgente necesidad de una intervención militar.
Bajo la presidencia de Vladimir Putin,Rusia decidía finalmente poner fin a la inestabilidad y el recurrente terrorismo que golpeaba sistemáticamente intereses rusos y procedió a una segunda y aún más sangrienta guerra (1999-2000).
Durante este período Rusia sufrió los efectos del terrorismo yihadista en episodios trágicos como la toma del teatro Dubrovka de Moscú (129 rehenes muertos, en 2002), el asalto a la Escuela Número 1 de Beslán (en 2004, con un balance de 330 rehenes muertos) u otro atentado contra el Metro de Moscú también en 2004 que provocó 40 muertos.
Oficialmente,en abril de 2009 el Kremlin ponía fin a las operaciones antiterroristas en la república consolidándose el régimen prorruso de Ramzan Kadirov,en un territorio con mayor estabilidad pero que nunca ha dejado de ser campo de batalla entre Rusia y el yihadismo internacional.
 Akhmed Yevloyev (Magas) 
Otros territorios colindantes como las repúblicas federadas de Daguestán o Ingushetia -pero incluso la propia Chechenia u Osetia del Norte, única república del Cáucaso norte con mayoría cristiana. – tampoco han dejado nunca de ser escenario y campo de batalla predilecto para los yihadistas salafistas.
En estas circunstancias,y ocultados a la opinión pública occidental,durante años los rusos han venido cosechando importantes éxitos en su lucha anti-terrorista.Entre los más significativos contaríamos la eliminación de Sayyed Buryatski, principal ideólogo de los yihadistas en el Cáucaso en 2010,la detención del emir del Frente del Cáucaso, Magas, único líder yihadista de importancia capturado vivo y sucesor del sanguinario Shamil Basayev,después de que éste fuera eliminado en julio de 2006. (9)
Umarov. El último gran éxito es la muerte de Dokku Umarov en 2014.Al frente del Emirato del Cáucaso,asumió la autoría del del atentado con bomba contra el tren de pasajeros 'Nevsky Express' (10) que en 2009 costó la vida a 28 personas,las explosiones en el metro de Moscú en 2010 (37 muertos) o la explosión en el aeropuerto Domodedovo en 2011 (38 muertos).(11)
A la vista de un expediente similar,¿es posible cuestionar la legitimidad y autoridad moral de Rusia para combatir,una vez más,al yihadismo en Siria?
NOTAS: (1)http://www.foreignpolicyjournal.com/2015/04/15/is-the-whole-war-on-terror-a-fraud/ (2)http://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/esp_sociopol_muslimbrotherhood07.htm (3)http://www.renenaba.com/egypte-les-freres-musulmans-au-seuil-du-pouvoi (4)http://foreignpolicy.com/2011/11/28/the-fp-top-100-global-thinkers-4/ (5)http://www.marxist.com/afghanistan-russian-bureaucracy150180.htm (6)http://www.esglobal.org/el-islam-en-los-balcanes-fin-del-secularismo/ (7)http://www.mirror.co.uk/news/world-news/isis-set-up-stronghold-heart-6094785 (8)http://news.yahoo.com/once-magnet-foreign-mujahedeen-bosnia-now-exports-them-143013257.html (9)http://www.warheat.com/web/noticias/hemeroteca/vigencia-del-terrorismo-yihadista-salafista-dentro-y-fuera-del-transcaucaso-ruso-1a-parte/ (10)http://www.bbc.com/news/world-europe-18162643 (11)http://actualidad.rt.com/actualidad/view/124659-terrorista-doku-umarov-eliminado Publicado por Daniel Trujillo Sanz en 2:26
http://lugrogeopolitica.blogspot.com.es/2015/10/yihadismo-decadas-al-servicio-de.html
submitted by felipustero to podemos [link] [comments]


2014.09.14 19:18 PodemosCastalla APORTACIONES CÍRCULO PODEMOS CASTALLA PRINCIPIOS POLÍTICOS

APORTACIONES CÍRCULO PODEMOS CASTALLA AL TEXTO PRE-BORRADOR DE PRINCIPIOS POLÍTICOS
Breve análisis
En la Unión Europea y EEUU, antes de la muerte de Franco, decidieron que no podían permitirse tener una dictadura hasta ese momento consentida dentro de Europa, ya que existía el peligro de una revuelta popular contra el fascismo que podría derivar hacia el comunismo (Stalinisme Soviética), por lo tanto pactaron con el régimen y el poder económico de las grandes empresas privadas de la época, la banca que junto con la iglesia y el ejército controlaban el estado, en Europa ganaban credibilidad democrática, alejaban el peligro revolucionario y comerciaban con una democracia.
Por lo tanto pactaron una democracia a la medida de la dictadura, no quisieron eliminar todos los vestigios de la dictadura, porque esta fue permitida y consentida por la UE y EEUU durante 40 años para hacer frente al bloque Soviético, así que la transición de la dictadura a la democracia ya nació corrupta, porque todos los políticos y funcionarios fascistas continuaron en sus puestos y al igual que habían hecho durante 40 años, siguieron sin dar ninguna explicación a nadie del dinero que robaban, hacia la transparencia a la dictadura y de cabeza, a la nueva democracia.
Para que los partidos de izquierda, mas grandes y con mayor implantación de militancia fueran legalizados como era el caso del PCE, los obligaron a abandonar el Marxismo-Leninismo, haciéndoles chantaje con los presos políticos del PCE que llenaban las cárceles del estado, así fue como se convirtieron en socialdemócratas reformistas, Santiago Carrillo fue uno de los negociadores, así y todo, el estado no fiándose del PCE le hicieron el camino al PSOE para que captará el voto de la sociedad sensible con la justicia social, la libertad y la democracia, para facilitarle el camino al PSOE utilizaron todos los medios de Comunicación, asociando al PCE con la quema de iglesias y todos los asesinados en la guerra civil, con la expropiación de todos los pequeños bienes de la sociedad campesina y obrera de la época, el comunismo era el demonio.
No fiándose tampoco demasiado del PSOE, montaron el numerito del 23 F por si acaso, si nos damos cuenta el 23 F, fue como una advertencia a un PSOE que ya sabían que iba a sustituir a la UCD de Calvo Sotelo , al gobierno como así sucedió al poco tiempo y también los aprovechó para darle al rey el papel de salvador de la democracia contra los golpistas.
De este modo tenemos la explicación de la corrupción de España y sus autonomías de hoy en día. La reforma de 1978 y la constitución son el ejemplo de que la única posibilidad de justicia social, libertad, democracia, sostenibilidad ecología , etcc ... vendrá por la ruptura democrática del estado o nunca vendrá por ninguna reforma.
Con las renuncias de la socialdemocracia de ninguna ruptura, y con la democracia representativa, del PSOE, añadiendo la compra de los sindicatos UGT primero y CCOO después, pronto las clases populares se fueron desmovilizando , desilusionando , haciéndose apolíticas e individualistas, clases acomodadas por que tenían trabajo y haciendo 12 o 15 h al día durante 26 días al mes, podían tener unas pequeñas ventajas consumistas y conciliarla con el cuidado de su familia.
Esto permitió el trasvase de votos al PP que nos daban trabajo, seguridad social, educación infantil y también universitaria, y el PSOE¿ que nos daba? . En las elecciones comenzó el fenómeno de la abstención, a subir y subir por parte de la gente que no veían ninguna generosidad del PP, pero que el PSOE era semejante, e Izquierda Unida continuaban siendo los asesinos y ladrones de la guerra civil, por gracia de los medios de comunicación, de nada les valió renunciar al Marxismo-Leninismo.
Todo esto ha cambiado desde hace unos años con con la crisis provocada por el gran capital en el Mundo occidental, al ver que los países emergentes los superaban económicamente, y por lo tanto políticamente y militarmente, yendo perdiendo posiciones en el ranking del poder de forma acelerada. Su reunión hace ya bastantes años, a puerta cerrada en Bolkenstein fue el laboratorio donde decidieron cómo y cuándo lo harían, provocando la enorme burbuja inmobiliaria, y la caída del famoso banco de EEUU, y en cadena todos los bancos, debiendo rescatar -los con dinero público, hundiendo toda la economía, con el fin de recortar todos los derechos sociales, e ir suprimiendo su mayoría, rebajando los sueldos hasta conseguir situarnos a la clase obrera en condiciones de miseria y poder competir con los países emergentes, arrasando con toda la pequeña y mediana empresa, así como con los autónomos y profesionales que han pasado de la clase media a la clase baja del hambre y la miseria más absoluta.
En este contexto aparece el 15 M, y las protestas sociales de gente indignada, procedentes en una gran mayoría de sectores de la ex-clase media, con estudios superiores, pero con nula o poca preparación política rupturista. Esto se produce por todos los territorios del estado, pero con más fuerza en las áreas metropolitanas de las grandes ciudades y sus áreas de influencia, así como en aquellos territorio con más tradición asociativa.
Paralelamente los partidos de la izquierda rupturista, asamblearios, comprometidos con el medio ambiente y contra todas las opresiones, así como los sindicatos rupturistas y asociaciones sociales, culturales, ecologistas , etcc ... vemos como la maniobra del gran capital , aquí defendido por el estado y sus autonomías, va provocando el empobrecimiento de las clases populares y nos abre las puertas a una potencial gran masa de cabreados y estafados, para poder organizarlos, formarlos e ir juntos hacia la victoria, mediante la ruptura democrática del estado, empoderando las clases populares y decidiendo con la democracia participativa nuestro presente y futuro.
Pero lo hacemos muy lentamente y de forma desigual, según el territorio y la realidad presente, con los medios de comunicación haciéndonos invisibles, y criminalizando debemos hacernos notar , teniendo varios focos de insurgencia revolucionaria que destacan por su importancia:
En Andalucía tenemos el CUT (partido rupturista) de Gordillo y Cañamero, que con la fuerza creciente del SAT (sindicato Andaluz de trabajadores) han forzado a IU de Andalucía ha hacer coalición con ellos y a avanzar hacia la ruptura , provocando un choque interno con el reformismo. Si IU quisieran deshacerse de ellos, lo tienen mal porque arrastran muchísima gente, e IU perdería muchísima gente.
Otro punto revolucionario es Euskalerria, pero con una burguesía reformista de momento (PNV) que ha colaborado con el estado para frenar la ruptura a cambio de privilegios políticos y económicos, y con la permuta de los fueros por lo que el dinero que recaudan se queda allí y no en el estado, no se si al 100%, pero con ello consiguen un cierto nivel de vida de las clases populares para frenar el independentismo, ya que con las drogas el estado no consigue anular la juventud rupturista, con cierto poder adquisitivo de la gente le funciona mejor en el estado.
El otro punto revolucionario, que ha pasado a ser puntero con diferencia en pocos años ha sido el de Cataluña, donde la crisis provocada por el capital y teniendo el estado como máximo defensor de este ataque salvaje a provocado que numerosa gente hasta ahora instalados en la burguesía autóctona, hayan visto, de forma no muy gradual, en pocos años en la miseria, las clases populares cuando el medio rico pasa hambre, el pobre ya se ha muerto.
CIU que ha colaborado desde el inicio de la democracia con el estado para frenar a los independentistas, teniendo a cambio privilegios políticos y económicos., Como el derecho a llevarse dinero a paraísos fiscales como todos los altos cargos políticos del PP-PSOE.
Por lo tanto mientras a Euskalerria el estado les respete los fueros, por el gran peligro de ruptura, aquí no lo hicieron visualizar, teniendo un déficit fiscal (expolio fiscal) enorme, que ahora con la crisis se agrava, porque antes con la fiebre de la Rejuela ganaban dinero todos, el estado, la autonomía y los ayuntamientos.
El detonante fue la supresión por parte del estado, de los estatutos aprobados en el Parlamento autonómico, donde se demostró la inutilidad de la Generalidad, esto junto a las consultas no vinculantes organizadas por los rupturistas que hasta entonces eran una minoría marginal, provocaron unas movilizaciones nunca vistas en Europa y en el Mundo, forzando a CIU a apropiarse del discurso soberanista o desaparecer políticamente, y CIU ahora se encuentra entre la espada y la pared.,
No quieren la ruptura, pero la mayoría del pueblo si la quiere, como se deja de manifiesto en las elecciones autonómicas últimas y en las Europeas.
En todo este conjunto de revuelta rupturista, donde irán añadiéndose, Canarias por las prospecciones petroleras del estado y de otros, el estado entró en coma, cuando impulsado por todos estos núcleos rupturistas y de otros del resto de el estado es convocó la marcha por la dignidad para el 22 de Marzo de 2013 en Madrid, donde el Frente Cívico Somos Mayoría, sindicatos rupturistas, organizaciones sociales y políticas hicieron un gran bloque unitario y después de una corta campaña de presentaciones por ciudades de todo el estado, explicando el poder popular, la fuerza de la mayoría social, inundaron Madrid con mas de 2'5 millones de personas pacificas que querían mostrar al estado que nos lo robará todo menos la dignidad.
Fue un éxito rotundo, y el estado que estaba en coma, reaccionó provocando incidentes para desvirtuar el éxito.
Todos los medios de Comunicación que habían boicoteado la convocatoria de la marcha, cuando digo todos, son todos incluida la sexta y la cuatro, de repente nos inundaron con la Información de los incidentes, no mostraron como empezaron ni tampoco el civismo de 2'5 millones de ciudadanos indignados.
A raíz de esta multitudinaria manifestación donde además del boicot de todos los medios de Comunicación, también sufriremos el boicot del PP-PSOE, UGT, CCOO, y todo el rastro de nuevos partidos UPyD, Ciudadanos etcc ... al estado le saltaron todas las alarmas y decidieron que el PSOE ya no le servía de contención al rupturismo, y como UPyD y Ciudadanos no estaban siendo la alternativa populista necesaria, decidieron que fuera Podemos la alternativa para hacer frente al rupturismo, como ya lo hicieron en 1978 con el PSOE.
Sabiendo esto, en caso de que fuera verdad y no una suposición analítica de Marxista-Leninista, nosotros en Podemos debemos luchar para que Podemos sea una organización política rupturista y no se convierta en reformista como el PSOE al servicio del estado .
Por lo tanto deberíamos asumir todos los puntos del programa colaborativo en las elecciones al Parlamento Europeo, hacer de la democracia participativa nuestra bandera y hacer frente al poder establecido para el empoderamiento de las clases populares, y esto se consigue con la ruptura y la unidad de acción con el resto de rupturistas y coordinándose a nivel internacional para que el enemigo y sus colaboradores sea el mismo en todo el Mundo.
Con esta pequeña síntesis desde Círculo Podemos Castalla queremos hacer una reflexión sobre las bases que se deben establecer para obtener mecanismos de ruptura democrática eficientes que nos lleven al cambio social y político por el cual estamos luchando , por ello queremos establecer unos principios políticos que creemos básicos y necesarios .
 Principios políticos sugeridos. 
  1. Todos aquellos que cumplan funciones en todos los niveles de decisión de gobierno, estarán afectados por una ley de Responsabilidad Política que contemple: a) Cumplir con las promesas electorales establecidas. b) Respetar las decisiones de la Asamblea Ciudadana c) Respetar los Principios éticos.
  2. Eliminar en la función ejecutiva, promulgar Decretos.
  3. Promulgar una ley de No intervención militar en terceros países. a) No permitir bases militares extranjeras en suelo Nacional. b) No comercializar (no comprar, no vender) Ningún tipo de armamento. c) Que la función del Ejército sea de defensa de la ciudadanía.
  4. Reestructurar el presupuesto de Ministerios a favor de la educación, salud fomentando la medicina tradicional , procesos de investigación pública y ética basada en métodos alternativos y en la no utilización de animales en ella , y la cultura.
  5. Políticas económicas que tiendan a favorecer el desarrollo de la Micro empresa. Creación de una Banca Nacional de carácter social y a costo administrativo.
  6. Reestructurar la división del trabajo, en la que el nivel más bajo de la escala sea autosuficiente y el más alto, no supere 3 veces la base siempre partiendo de un salario digno . a) Sin diferencias de género. b) Participación en la rentabilidad de las empresas. c) Gestionar su propia defensa laboral ante Tribunales del trabajo. d) Equiparar la fuerza laboral de España a la fuerza laboral Europea. e) Despolitización de Sindicatos incorporando en ellos el carácter asambleario como herramienta fundamental para su funcionamiento.
  7. Creación de un banco hipotecario Nacional. a) Cubrir las necesidades de vivienda de cada habitante con financiación acorde a sus posibilidades para llegar a alcanzar el objetivo de vivienda gratuita para todos .
  8. Eliminar todas las estructuras de gobierno que incurran en superposición de competencias.
  9. Educación gratuita, tutorizada y de calidad en todos los niveles.
  10. El capital al servicio de los ciudadanos.
submitted by PodemosCastalla to podemos [link] [comments]


HISTORIA de la UNIÓN SOVIÉTICA en (casi) 18 minutos. Ft ... Los sueños de la época soviética - DOCUMENTAL - YouTube MI ABUELA CUENTA TODO SOBRE LA UNIÓN SOVIÉTICA - YouTube MISTERIOS Y SECRETOS DE LA EXTINTA UNIÓN SOVIÉTICA - YouTube Vladimir Lenin - El Fundador de la Unión Soviética - YouTube Te Explico: ¿Por qué cayó la Unión Soviética? - YouTube UNIÓN SOVIÉTICA (Vladimir Lenin) 1 - Documentales - YouTube Rusia en los tiempos de Union Sovietica. La vida de los ... ASÍ MI FAMILIA VIVIÓ EN LA UNIÓN SOVIÉTICA - 5 MITOS IRYNA ...

Hombres y mujeres en la Unión Soviética (II). Del ocaso ...

  1. HISTORIA de la UNIÓN SOVIÉTICA en (casi) 18 minutos. Ft ...
  2. Los sueños de la época soviética - DOCUMENTAL - YouTube
  3. MI ABUELA CUENTA TODO SOBRE LA UNIÓN SOVIÉTICA - YouTube
  4. MISTERIOS Y SECRETOS DE LA EXTINTA UNIÓN SOVIÉTICA - YouTube
  5. Vladimir Lenin - El Fundador de la Unión Soviética - YouTube
  6. Te Explico: ¿Por qué cayó la Unión Soviética? - YouTube
  7. UNIÓN SOVIÉTICA (Vladimir Lenin) 1 - Documentales - YouTube
  8. Rusia en los tiempos de Union Sovietica. La vida de los ...
  9. ASÍ MI FAMILIA VIVIÓ EN LA UNIÓN SOVIÉTICA - 5 MITOS IRYNA ...

La gran Revolución Rusa, poderoso, movimiento político, social y económico, que estalló en el año 1917 en el Imperio Ruso, esta considerado, por las trascend... La #Unión_Soviética, oficialmente llamada Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (#URSS, en ruso, Сою́з Сове́тских ... 5 mitos que no sabías sobre la Unión Soviética 😱 SUSCRÍBETE A MI CANAL https://www.youtube.com/IrynaFedchenkoVlog?sub_confirmation=1 Mi nombre es Iryna Fed... Canal de Rafael, El Baúl de los Conocimientos Inútiles: https://bit.ly/32RPSPR No cabe duda que uno de los acontecimientos más importantes de la historia fu... Conoce algunas de las razones que llevaron a la caída de la Unión Soviética (URSS) en 5 minutos. ... Conoce algunas de las razones que llevaron a la caída de la Unión Soviética (URSS) en 5 ... La decisión de crear en la Unión Soviética un centro nacional de exposición agrícola se tomó en 1935. Para un país destruido por la Guerra Civil y que había ... Vladimir Lenin es la única persona cuya fotografía de bebé ha volado en el espacio y cuyo cuerpo ha sido preservado por décadas después de su muerte. Empujó ... Aquí está un interesante vídeo sobre las curiosidades mas sorprendentes de la unión soviética. Espero que les gusten mi vídeo. Si te gustó este video, por fa... Mi abuela cuenta TODO sobre la Unión Soviética. El esperado video ya disponible! Respondemos a sus preguntas y mi abuela cuenta su experiencia personal y vid...